El año pasado se registró un mínimo histórico de muertes por accidentes en la carretera, un descenso que se repite por décimo año consecutivo. Estas cifras son halagüeñas pero aún así, no podemos olvidar que muchos de los accidentes se hubieran podido evitar asumiendo un comportamiento más responsable al volante. Por eso es conveniente conocer cuáles son las principales causas de los siniestros y, sobre todo, cómo prevenirlos.
¿Por qué ocurren los accidentes de tráfico?
Las causas de accidentes de tráfico se pueden agrupar en tres categorías principales:
- Factor humano: La gran mayoría de accidentes se deben a errores del conductor (distracciones, velocidad inadecuada, alcohol, fatiga, conducción temeraria)
- Factor vehicular: Problemas con el vehículo (fallos mecánicos, neumáticos en mal estado, frenos defectuosos)
- Factor vial/ambiental: Condiciones externas (lluvia, hielo, nieve, estado deficiente de la carretera)
Comprender estas causas es el primer paso para prevenirlas. A continuación, analizamos en detalle cada una de ellas para que puedas identificar los riesgos y conducir de manera más segura.
Principales causas de accidentes de tráfico relacionadas con el conductor
La mayoría de los accidentes de tráfico se deben a errores humanos. Estas son las causas más comunes relacionadas con el comportamiento del conductor:
Manejar distraído
La distracción al volante es uno de los problemas que más accidentes causa en todo el mundo. Lo más usual es que el conductor se distraiga mientras habla por el móvil, envía mensajes de texto o come.
Conducir a gran velocidad
Muchos conductores ignoran los límites de velocidad y terminan perdiendo el control del coche. De hecho, debes saber que mientras más rápido conduces, más aumenta la distancia de frenado por lo que te resultará más difícil evitar un accidente.
Conducir bajo los efectos del alcohol y/o las drogas
Beber o consumir drogas afecta profundamente la concentración, disminuye los reflejos y altera la percepción. Bajo este estado, se restringe el número de movimientos oculares y estos son más lentos, resulta más difícil calcular la velocidad y el campo visual se reduce considerablemente.
Conducir de manera temeraria
El mayor problema son los conductores agresivos que cambian de carril demasiado rápido, los que no respetan la distancia de seguridad y terminan provocando una colisión por alcance y los que hacen giros inapropiados sin usar las luces intermitentes.
No respetar las señales de tráfico
Llevarse la luz roja, ya sea por descuido o conducción temeraria, es una de las infracciones más usuales que dan lugar a los accidentes. Lo mismo sucede con los conductores que no respetan las señales de alto, los cuales suelen terminar provocando colisiones laterales.
Conducir con sueño o fatiga
La fatiga es una de las principales causas de accidentes, sobre todo cuando se emprenden viajes largos o se conduce por trabajo. Recuerda que la somnolencia disminuye considerablemente tus reflejos, te impedirá reaccionar a tiempo si hay algún obstáculo en la carretera y aumenta las probabilidades de que te salgas de la vía.
Cambios de carril inseguros
Uno de los puntos ciegos más peligrosos del coche afecta precisamente el cambio de carril ya que durante algunos segundos, el coche que está a tu lado intentando adelantar, desaparece de tu campo visual. Si en ese momento intentas cambiar de carril, es probable que se produzca un accidente.
Conducir durante la noche
Por la noche la carretera es más peligrosa ya que la visibilidad disminuye considerablemente. A esta situación se le añade la fatiga, las probabilidades de que otro conductor te enceguezca con los faros de su coche y el cruce de animales en la vía, que es una de las causas más frecuentes de salidas de la carretera.
Causas de accidentes relacionadas con el vehículo
Un número importante de los accidentes actuales se debe a problemas con el vehículo. Aunque representan un porcentaje menor que los errores humanos, los fallos mecánicos pueden tener consecuencias graves. El mantenimiento preventivo es fundamental para evitar estos accidentes.
Problemas con los neumáticos
A raíz de la crisis cada vez más conductores postergan el mantenimiento de sus coches y los neumáticos son los que más se resienten. De hecho, se estima que en tres de cada cuatro accidentes provocados por un defecto en el vehículo, el fallo se hallaba en los neumáticos.
Fallos en los frenos
Los problemas en el sistema de frenado son una causa grave de accidentes, ya que impiden detener el vehículo a tiempo o provocan que el coche se desvíe durante el frenado. Ruidos al frenar, vibraciones en el pedal, o un pedal esponjoso son señales de que los frenos necesitan revisión urgente.
Averías mecánicas en carretera
Otras averías mecánicas pueden provocar accidentes si ocurren mientras circulas a alta velocidad. La rotura de la correa de distribución, fallos en la dirección asistida, problemas en la suspensión o el sobrecalentamiento del motor son algunos de los fallos más graves que pueden causar la pérdida de control del vehículo.
Problemas de iluminación
Una iluminación deficiente o mal ajustada puede causar accidentes tanto por reducir tu visibilidad como por deslumbrar a otros conductores. Los faros mal regulados, las luces fundidas o los faros sucios reducen significativamente la capacidad de ver y ser visto en la carretera.
Causas de accidentes relacionadas con condiciones externas
La presencia de lluvia, hielo o nieve en la carretera
Muchos accidentes ocurren cuando las condiciones del tiempo empeoran ya que los neumáticos pierden adherencia y es más difícil mantener la dirección del coche. Las curvas cerradas y las carreteras de montaña son las que representan los mayores peligros, sobre todo para los conductores inexpertos.
Estado de la carretera
El estado deficiente de la infraestructura vial también contribuye a los accidentes. Los baches y desperfectos pueden provocar pérdida de control, las obras en la vía reducen carriles y visibilidad, y la señalización deficiente puede confundir a los conductores. La falta de iluminación en vías urbanas e interurbanas aumenta los riesgos durante la noche.
Cómo prevenir accidentes de tráfico
Conducción defensiva
Anticipa las acciones de otros conductores, mantén la distancia de seguridad, evita distracciones, adapta tu velocidad, respeta las normas, señaliza con tiempo y mantén la calma.
Mantenimiento del vehículo
Realiza revisiones mensuales de neumáticos, líquidos y luces. Antes de viajes largos, comprueba también frenos, batería y aire acondicionado. Cumple con el mantenimiento del fabricante y la ITV.
La importancia del seguro
Un buen seguro te protege económicamente y te proporciona servicios esenciales como asistencia en carretera 24/7, vehículo de sustitución y gestión de siniestros.