Grupos de sillas de coche para bebés: 0, 1, 2 y 3

Publicado el 20 de Mayo de 2024 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 12 minutos

La seguridad de los niños en los vehículos es una preocupación prioritaria en el ámbito de la movilidad urbana y vial. La elección adecuada y el uso correcto de los sistemas de retención infantil (SRI) son fundamentales para proteger a los más pequeños durante los desplazamientos en carretera. 

En esta exhaustiva guía, encontrarás información sobre los diferentes grupos de sillas para bebés, los factores a considerar al seleccionar un SRI y las normativas esenciales establecidas por la Dirección General de Tráfico (DGT) para garantizar la máxima seguridad.

¿Qué grupos de sillas para bebés hay?

Para los niños pequeños, que miden hasta 135 centímetros de altura, es obligatorio viajar siempre con un sistema de retención infantil adaptado a su peso y tamaño. Además, como norma general, deben viajar en los asientos traseros del vehículo. 

En caso de accidente, un niño que no viaje correctamente asegurado con su SRI puede sufrir lesiones graves y, además, convertirse en un proyectil que ponga en peligro a los demás ocupantes del vehículo.

En esta tabla tienes un resumen de qué silla deben llevar los pequeños en función de su peso y altura. La edad es orientativa, puesto que su seguridad depende de su tamaño y no todas las personas crecemos al mismo ritmo:

Grupos según peso, altura y edad

GrupoPeso (kg)Altura (cm)Edad
00-10Hasta 700-9 meses
0+0-13Hasta 800-18 meses
I9-18Hasta 1059 meses - 4 años
II15-25Hasta 1254-6 años
III22-36Hasta 1506-12 años

 

Factores a tener en cuenta al elegir una silla de coche infantil

Además de cumplir con la normativa, a la hora de elegir una silla de coche infantil, es esencial considerar varios factores para garantizar la seguridad del niño o niña durante los viajes en vehículo. Entre los aspectos a tener en cuenta se encuentran:

  • Peso y altura del niño: verifica las especificaciones de peso y altura del fabricante para asegurarse de que la silla sea adecuada para las dimensiones del niño y proporciona un ajuste seguro.
  • Compatibilidad con el vehículo: no todas las sillas son compatibles con todos los vehículos. Algunos cuentan con el sistema de sujeción con anclajes ISOFIX. En otros, como los SRI tipo portabebés, la longitud del cinturón debe ser suficiente para abrocharlo de forma segura. O los alzadores (mejor con respaldo) para los que es necesario que el cinturón se recoja de forma automática para que esté siempre pegado al cuerpo del pequeño.
  • Orientación de la silla en el automóvil: las sillas deben colocarse preferiblemente en sentido inverso a la marcha, puesto que en caso de impacto, el cuello del niño estará más protegido. Por motivos de comodidad, esto suele ser viable solo hasta los 2 años, o cuando las piernas le quepan en el espacio entre la silla y el respaldo del asiento del coche. 
  • Certificación de seguridad: debe cumplir con las normativas de seguridad establecidas por organismos reguladores. Busca el sello de certificación i-Size (R129) para garantizar que la silla cumpla con los estándares establecidos. 

A partir de septiembre de 2024 dejarán de comercializarse las sillas con la homologación ECE R44/04 (aunque su uso seguirá estando permitido durante al menos 8 años).

Descubre a continuación con detalle qué características tiene cada grupo de sillas de coche.

Grupo 0: sillas de coche para recién nacidos y bebés de hasta 10 kg

Existen dos tipos principales de sistemas de retención infantil para recién nacidos, cada uno con sus propias características distintivas.

Los cucos para recién nacidos son completamente rígidos y suelen estar equipados con una red antiproyección o un cinturón de tres puntos de anclaje. Estos dispositivos pueden asegurarse utilizando los propios cinturones de seguridad del vehículo o los cinturones suministrados con el cuco. Por lo general, se colocan en los asientos posteriores del automóvil, en posición transversal. Algunos capazos que forman parte de los cochecitos de paseo pueden incluso contar con arneses de seguridad adicionales para garantizar la protección del niño durante los viajes en vehículo.

Por otro lado, las sillas-cesta de seguridad están diseñadas para ser colocadas en los asientos traseros del vehículo, siempre en sentido contrario al de la marcha. Estas sillas se sujetan utilizando el cinturón de seguridad del automóvil. Sin embargo, es importante tener en cuenta que pueden resultar menos cómodas para recorridos largos con bebés de dos o tres meses de edad.

Grupo 0+: sillas de coche para recién nacidos hasta año y medio y hasta 13 kg

Estas sillas deben instalarse en los asientos traseros del vehículo, siempre en sentido contrario a la marcha, lo que proporciona una mayor protección para la cabeza, el cuello y la columna del bebé en caso de colisión. Los bebés se aseguran en la silla mediante un arnés de 5 puntos. 

Es importante tener en cuenta que se debe cambiar a un sistema de retención diferente cuando el niño exceda los 13 kg de peso o su cabeza sobresale del respaldo de la silla.

Grupo 1: sillas de coche para niños y niñas de 9 a 18 kg

Estas sillas suelen ser más confortables para los pequeños y ayudan a prevenir posibles mareos durante los viajes. Por contra, en caso de colisión, el impacto puede no distribuirse de manera uniforme por toda la espalda. 

Es fundamental instalar la silla correctamente antes de sentar al bebé, siguiendo detenidamente las instrucciones de anclaje específicas proporcionadas por el fabricante de cada modelo. Estas sillas se aseguran utilizando el cinturón de seguridad del propio vehículo o uno complementario suministrado por el fabricante de la silla, y el niño queda sujeto mediante un arnés de cinco puntos que debe ajustarse correctamente a su cuerpo. 

Es importante mantener el arnés bien ajustado en todo momento, ya que cualquier movimiento que permita que el niño saque un brazo o suelte algún agarre puede comprometer la efectividad del SRI.

Grupo 2: sillas de coche para niños de 15 a 25 kg

Aquí ya cambia el formato de la silla, que pasa a ser un elevador con respaldo. Son recomendables cuando el niño o niña ha superado el tamaño de una silla, pero aún no tiene la altura mínima necesaria (135 cm) para usar el cinturón de seguridad de adulto. 

Estos dispositivos funcionan elevando al niño hasta alcanzar la altura adecuada para que el cinturón del vehículo lo sujete correctamente. Es esencial que la banda diagonal del cinturón pase por encima de la clavícula y el hombro sin tocar el cuello, mientras que la banda ventral debe colocarse lo más baja posible sobre las caderas y muslos, evitando el área del estómago. 

Grupo 3: Sillas de coche para niños de 22 a 36 kg

Aunque según van creciendo los hijos, la preocupación por llevarlos en el coche disminuye, porque a esta edad ya son perfectamente autónomos, no debes bajar la guardia. Dependiendo de la envergadura que alcance el niño o niña, puede que el respaldo le resulte molesto o estrecho. Así que podrías llevarle solo con el elevador.

Los asientos elevadores se pueden usar tanto en el asiento delantero como en los traseros, y algunos modelos permiten desmontar el respaldo para convertirlo en un cojín elevador. Sin embargo, aunque esté homologado, se aconseja siempre usarlo con respaldo por razones de seguridad adicionales. De hecho, la mayoría de fabricantes de sillas de coche infantiles categorizan las de grupo II y III en un mismo modelo.

En casos excepcionales, los niños menores de 12 años y con una estatura igual o superior a 135 cm pueden usar directamente los cinturones de seguridad del vehículo. Sin embargo, se recomienda que los niños y niñas continúen utilizando sistemas de retención infantil homologados para su talla y peso hasta alcanzar los 150 cm de estatura. 

Es fundamental que, en todas las circunstancias, la banda diagonal del cinturón atraviese la clavícula y el hombro, esté bien ajustada al pecho, y que la banda horizontal quede lo más baja posible sobre la cadera. Si el cinturón del hombro roza el cuello o pasa por debajo del mentón del niño, se debe seguir utilizando un asiento elevador para garantizar una sujeción segura.

Normativa de la DGT para las sillas de coche

Es la Ley de Tráfico y Seguridad Vial la que establece una sanción con 4 puntos por no llevar puesto el cinturón de seguridad, los mismos que se detraen por no utilizar el sistema de retención infantil adecuado o no hacerlo de la manera correcta.

Precisamente para ayudar a los conductores, la Dirección General de Tráfico ha elaborado una guía muy sencilla sobre el correcto uso de las sillas de coche para bebés.

En cuanto a la homologación de las sillas de coche y su clasificación por grupos, en 1981 se estableció la primera normativa europea para los Sistemas de Retención Infantil, conocida como el reglamento ECE R44. A lo largo de los años, este reglamento se actualizó en cuatro ocasiones para adaptarse a los avances tecnológicos. 

Sin embargo, en 2013, debido a los continuos progresos en la tecnología, se aprobó un nuevo reglamento, el R129 (también llamado I-Size): Reglamento nº 129 de las Naciones Unidas: Prescripciones uniformes relativas a la homologación de sistemas reforzados de retención infantil utilizados a bordo de vehículos de motor [2021/1806].

Durante una década, ambas normativas coexistieron y contribuyeron a salvar vidas, pero esta convivencia ha llegado a su fin. El 1 de septiembre se dejan de comercializar las sillas de coche con homologación CE R44, aunque se pueden usar durante 8 años más sin riesgo de sanción. Conoce la diferencia entre ambas normas.

Consejos para la instalación y uso seguro de las sillas de coche

Aquí tienes algunos consejos para garantizar una instalación y uso seguro de las sillas de coche:

1. Sigue las instrucciones: aunque te parezca aburrido, la seguridad de un menor está en manos del conductor, así que detenidamente el manual de instrucciones proporcionado por el fabricante de la silla de coche y sigue todas las indicaciones para una instalación adecuada.

2. Ajusta correctamente el arnés: debe estar lo suficientemente apretado para que no haya holgura, pero no tanto como para impedir la respiración del niño.

3. Orientación de la silla: siempre que su tamaño lo permita y no resulte incómodo, la silla debe colocarse en sentido contrario a la marcha del vehículo. Una vez que el niño alcance el peso o la altura máxima permitida por el fabricante para esa orientación, se puede cambiar a una orientación hacia adelante.

4. Ubicación en el vehículo: la silla debe ir en el asiento trasero del vehículo siempre que sea posible. Si es necesario instalarla en el asiento delantero, asegúrate de desactivar el airbag del pasajero si el vehículo lo tiene.

5. Verifica la estabilidad: después de instalar la silla, verifica que esté firmemente asegurada y que no haya movimientos excesivos. Zarandéala fuerte (vacía) para asegurar su estabilidad.

6. Inspecciona regularmente: reemplaza la silla si muestra signos de desgaste o daños.

7. Mantén al niño abrochado: ajusta el arnés y comprueba que el cinturón de seguridad funciona y no tiene dobleces.

No llevar a los niños correctamente sentados en el coche con sus sillas homologadas y no hacer uso de los cinturones de seguridad está considerado como infracción grave, con una sanción económica de hasta 200 euros y retirada de cuatro puntos. 

Si vas a viajar fuera de España, y tienes previsto circular con tu coche, alquilar uno o utilizar transporte público donde sea obligatorio el uso de una silla, infórmate antes de la normativa en vigor o solicita con tiempo el alquiler de un sistema de retención, para evitar problemas. También es muy recomendable disponer de un servicio de asistencia en viaje para evitar contratiempos.

Preguntas frecuentes

¿De qué depende la silla que tengo que utilizar para los niños?

La silla de coche que debes utilizar para tu hijo depende de su peso, altura y edad. Es importante seleccionar una silla que esté homologada y sea del grupo adecuado a su peso y altura.

¿Las sillas para niños y para bebés son diferentes?

Sí, son diferentes y están diseñadas para adaptarse a las necesidades de cada grupo de edad. Las sillas para bebés suelen ser más pequeñas y tienen características específicas para proporcionar un soporte adecuado a los recién nacidos y bebés, mientras que las sillas para niños mayores ofrecen un diseño más grande y ajustable para acomodar a niños de mayor tamaño y peso.

¿Puedo seguir usando la silla hasta el máximo permitido en cada grupo?

Sí, puedes utilizar la silla de coche hasta el peso o altura máximo permitido en cada grupo, siempre y cuando la silla siga siendo adecuada y cumpla con las normativas de seguridad. Pero no olvides revisarla regularmente para asegurarte de que sigue siendo segura y funcional para tu hijo. Una vez que tu hijo exceda los límites de peso o altura establecidos para una determinada silla, deberás cambiar inmediatamente a una silla del siguiente grupo que sea apropiada para su tamaño. Con la seguridad de la infancia, no te la juegues.

¿Qué pasa si no va el niño en una silla adecuada y tengo un accidente de coche? ¿Me cubre el seguro?

Todas las compañías de seguros exigen el cumplimiento de la normativa al volante, incluido el uso adecuado de los dispositivos de seguridad, como las sillas de coche infantiles. Si no cumples con los requisitos de seguridad establecidos, podrías enfrentarte a dificultades para obtener una indemnización completa o podrías ser considerado responsable de los daños adicionales causados por no garantizar la seguridad de un menor.

Reventón en la rueda: ¿Lo cubre el seguro?

Publicado el 21 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos
Rueda pinchada

Un reventón en la rueda puede ocurrir en cualquier momento y poner en riesgo tu seguridad y la de los demás. Además, suele generar dudas sobre si el seguro de coche o moto se hace cargo del coste. La respuesta depende del tipo de seguro que tengas y de cómo se haya producido el incidente. Veamos qué se considera un reventón, qué seguros pueden cubrirlo y qué hacer si no tienes cobertura.

 

¿Qué se considera reventón?

Un reventón ocurre cuando un neumático explota o se rompe de manera repentina mientras circulas, provocando pérdida de presión inmediata y dificultando el control del vehículo. No todos los daños en los neumáticos se consideran reventón: un simple pinchazo o desgaste habitual no entra en esta categoría.

 

Diferencia entre pinchazo, reventón y daño accidental

  • Pinchazo: ocurre cuando un objeto punzante atraviesa la banda de rodadura. Habitualmente es reparable y no siempre se considera siniestro para el seguro.
     
  • Reventón: es una ruptura súbita del neumático, que puede deberse a presión inadecuada, desgaste extremo o un defecto del propio neumático. Es peligroso y requiere atención inmediata.
     
  • Daño accidental: incluye golpes fuertes contra bordillos o baches que deforman o rompen el neumático, y puede estar cubierto por algunos seguros a todo riesgo.

 

Cuándo se considera siniestro y cuándo no

Un reventón de neumático siempre se considera un siniestro, incluso si no causa daños a otras personas ni al vehículo. Esto se debe a que el neumático queda inservible y necesita ser reemplazado antes de volver a circular. La diferencia está en la cobertura contratada: si tu seguro incluye daños a neumáticos, la aseguradora puede hacerse cargo del coste. Si no tienes esa cobertura, aunque sea un siniestro, el gasto corre por tu cuenta. 

En cambio, un pinchazo leve o un daño superficial que se pueda reparar no se considera siniestro a efectos del seguro.

 

Qué tipos de seguro cubren un reventón en la rueda

No todos los seguros cubren los reventones de neumáticos. En general:

  • Seguro a terceros: no suele cubrir reventones, aunque sí los daños que se causen a terceros.
  • Seguro a todo riesgo (con o sin franquicia): depende de la compañía y de las condiciones contratadas, sí puede cubrir el reemplazo del neumático. O se puede contratar la cobertura como extra.
  • Coberturas adicionales: algunos seguros ofrecen extensión específica para neumáticos o daños accidentales, lo que puede incluir reventones.

Es importante leer la letra pequeña de la póliza y confirmar con la aseguradora si tu seguro incluye este tipo de cobertura.

 

Qué hacer si tu seguro no cubre el reventón

Si sufres un reventón y tu póliza no cubre neumáticos, sigue estos pasos para actuar de manera segura y eficiente:

  1. Mantén la calma y controla el vehículo
  2. Señaliza tu presencia
  3. Valora la posibilidad de cambiar la rueda
  4. Llama a asistencia en carretera
  5. Acude a un taller de confianza
  6. Revisa tu póliza y considera opciones

Sujeta el volante firmemente y reduce la velocidad de forma progresiva. Evita frenar de golpe y trata de apartarte a un lugar seguro, como el arcén o un área de descanso.

Enciende los intermitentes de emergencia y coloca la luz V16 de emergencia. Esto te protege tanto a ti como a otros conductores.

Si tienes rueda de repuesto en buen estado y sabes cómo hacerlo, sustituye el neumático. Asegúrate de que el vehículo esté en terreno estable, ponte el chaleco reflectante y utiliza el gato correctamente.

Si no puedes cambiar el neumático o no tienes rueda de repuesto, contacta con tu servicio de asistencia. Incluso sin cobertura de neumáticos, muchas aseguradoras ofrecen asistencia en carretera para llevar el vehículo al taller más cercano.

Una vez en el taller, reemplaza el neumático por uno nuevo. Comprueba también el estado de los otros neumáticos para evitar futuros reventones.

Tras el incidente, revisa tu seguro y valora si conviene incluir coberturas adicionales para neumáticos o daños accidentales, para no quedarte desprotegido en el futuro.

 

Consejos para mantener tus neumáticos en buen estado.

Aquí tienes algunas recomendaciones para conservar las ruedas en buen estado y evitar reventones, tengas o no cobertura en tu seguro: 

  • Comprobar la presión regularmente: mantén los neumáticos en la presión recomendada por el fabricante.
  • Revisar el desgaste: sustituye los neumáticos que muestren desgaste excesivo o deformaciones.
  • Evitar sobrecargar el vehículo: aumenta la probabilidad de reventón.
  • Revisar las ruedas antes de viajes largos: verifica que no haya grietas, cortes ni objetos incrustados en la banda de rodadura.
  • Cambiar neumáticos según antigüedad: aunque el dibujo sea suficiente, los neumáticos pierden propiedades con los años.

Con Génesis, la cobertura de neumáticos es opcional: tú decides si quieres incluirla y pagar solo por lo que necesitas.

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Preguntas frecuentes sobre cobertura del reventón de rueda

¿Qué hacer en caso de reventón de un neumático?

Detén el vehículo con cuidado, señaliza correctamente y cambia la rueda si tienes repuesto, o llama a asistencia en carretera.

 

¿Un reventón de neumático se considera un accidente?

Depende. Si provoca daños al vehículo o a terceros, se contabiliza como accidente para efectos del seguro.

 

¿Qué cubre el seguro de neumáticos?

Depende de la póliza. Algunos seguros a todo riesgo incluyen reventones o daños accidentales; los seguros a terceros, generalmente, no.

 

¿Cubre el seguro las ruedas rajadas?

Si la rotura es accidental y tu póliza incluye cobertura de daños, puede cubrirse; en seguros básicos normalmente no.

 

¿Cómo saber si es pinchazo o reventón?

Un pinchazo suele ser lento y localizado; un reventón es súbito, con pérdida inmediata de aire y posible daño estructural al neumático.

 

¿Qué debería hacer el conductor en caso de un reventón de neumático?

Mantener la calma, sujetar firmemente el volante, reducir velocidad progresivamente y apartarse a un lugar seguro para cambiar la rueda o pedir asistencia.