¿Sabes qué es el informe pericial en un siniestro?

Publicado el 30 de Diciembre de 2023 by Expertos en seguros de coche, Equipo Génesis
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos

Si sufres un accidente y la aseguradora tiene que indemnizarte, enviarán a un perito. Te explicamos cómo se realiza el informe pericial y qué puedes hacer si no estás de acuerdo con la propuesta de indemnización.  Si has sufrido un siniestro y tienes una póliza de seguro, la compañía recurrirá a un perito para que confirme las causas del accidente y elabore un documento con toda la información necesaria para pagarte la indemnización. El perito es un profesional especializado en la evaluación de daños, encargado de recabar todos los datos relacionados con el incidente y calcular la indemnización. Al final, realiza el informe pericial, un documento que puede ser de índole contable, psicológica o incluso forense, que la aseguradora usa para indemnizar los accidentes. 

¿Cómo se elabora un informe pericial?

Acta de nombramiento y aceptación

 Cuando des parte del siniestro y facilites todos los datos, la aseguradora nombrará a un perito, que recibirá esa información y se desplazará al lugar del accidente lo más rápido posible.

Determinar la causa del siniestro

En esta fase el perito decide si se admite a trámite el siniestro. En práctica, analiza lo ocurrido, intenta descubrir la causa y valora si se encuentra cubierta por la póliza. Lo usual es que realice una inspección ocular para examinar el lugar y recopilar datos. Debes facilitar cualquier tipo de información relacionada con el siniestro, desde fotos hasta facturas, vídeos o incluso noticias que avalen el suceso, como en los casos de lluvias torrenciales o tormentas eléctricas. De hecho, la ley indica que es responsabilidad del asegurado probar la preexistencia de los objetos.

Valorar el alcance de los daños

El perito realizará una valoración técnica de los daños sufridos como resultado del accidente y analizará la posibilidad de repararlos. En el informe pericial describirá de manera pormenorizada los daños y diferenciará los daños directos causados por el incidente de los desperfectos anteriores o los daños colaterales. En esta fase tendrá en cuenta el valor de los objetos dañados y aplicará la franquicia o carencia, en caso de que corresponda.

Calcular la propuesta de indemnización

Finalmente, el perito realizará una propuesta de indemnización, según los límites establecidos en la póliza, los elementos asegurados en el momento del siniestro y las consecuencias del mismo. Si se produce una situación de infraseguro, aplicará la regla proporcional. La compañía de seguros valorará esa propuesta y determinará la indemnización a pagar rigiéndose por una serie de procedimientos y cálculos estipulados.

¿Cómo utilizar y qué hacer después de recibir un informe pericial en un siniestro? 

Después de recibir un informe pericial en un siniestro, es crucial entender cómo utilizarlo y qué acciones tomar. En primer lugar, debes revisar detalladamente el informe, examinando cada sección para comprender completamente las conclusiones, recomendaciones y detalles proporcionados por el perito. Es importante verificar la exactitud de la información y asegurarse de que todos los hechos relevantes estén correctamente documentados. Si tienes dudas sobre el contenido del informe, considera consultar con expertos en seguros o peritos independientes para obtener orientación adicional.

Una vez que hayas evaluado el informe, determina cuáles serán tus siguientes acciones en función de las conclusiones. Esto podría incluir iniciar el proceso de reclamación con tu compañía de seguros, buscar una compensación por daños o lesiones, o tomar medidas legales adicionales si es necesario. Asegúrate de seguir todos los procedimientos legales o administrativos necesarios y de mantener documentación adicional relacionada con el siniestro, como facturas de reparación o registros médicos.

Es importante mantener un seguimiento cercano del progreso de tu reclamación o caso legal, manteniendo contacto con tu compañía de seguros o abogado y proporcionando cualquier información adicional que se requiera para avanzar en el proceso de manera eficiente. Utilizar el informe pericial de manera efectiva te ayudará a tomar decisiones informadas y a avanzar en la resolución de tu siniestro de manera adecuada.

¿Qué puedes hacer si no estás de acuerdo con el informe pericial? 

Como asegurado, tienes que dar tu conformidad con el informe pericial. Si das tu consentimiento, se elaborará el Acta de Acuerdo Amistoso, con la cual se cierra el informe. Una vez firmada, la aseguradora tendrá un plazo de cinco días para indemnizarte. Si el informe pericial no te convence, el artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguros indica que puedes rechazar la propuesta de indemnización y contratar a un perito independiente, el cual se encargará de realizar su propio informe pericial y contactar con el perito de la aseguradora para llegar a un acuerdo, en cuyo caso se elaborará un acta conjunta para confirmar la indemnización. Si estos peritos no llegan a un acuerdo, ambas partes nombrarán a un tercer perito, que pagarán a partes iguales, a menos que una de las partes haya hecho una valoración desproporcionada de los daños, en cuyo caso tendría que asumir los gastos del nuevo peritaje.

Preguntas frecuentes sobre el informe pericial en un siniestro

¿Cómo afecta un informe pericial en un siniestro al proceso de reclamación de seguros?

Un informe pericial en un siniestro puede proporcionar evidencia crucial para respaldar una reclamación de seguros. La evaluación imparcial del perito puede ayudar a determinar la culpabilidad y la extensión de los daños, lo que facilita el proceso de indemnización por parte de la compañía de seguros.

¿Es obligatorio obtener un informe pericial en un siniestro?

No siempre es obligatorio obtener un informe pericial en un siniestro, pero puede ser muy útil en casos donde la responsabilidad o la extensión de los daños están en disputa. En muchos casos, las partes involucradas optan por obtener un informe pericial para respaldar sus reclamaciones.

¿Quién tiene acceso a un informe pericial en un siniestro?

Por lo general, las partes involucradas en el siniestro, como los asegurados, terceros afectados, abogados y compañías de seguros, pueden tener acceso al informe pericial. Sin embargo, el acceso puede estar restringido en algunos casos por motivos legales o de privacidad.

¿Con cuántos km comprar un coche de segunda mano?

Publicado el 4 de Diciembre de 2025 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos
Kilómetros Segunda Mano

Comprar un coche de segunda mano puede ser una gran oportunidad… o un quebradero de cabeza si no sabes en qué debes fijarte. Y uno de los primeros números que miramos (a veces casi con obsesión) es el kilometraje. ¿Pero realmente dice tanto como creemos?

No todos los coches envejecen igual. Hay vehículos con 200.000 km que siguen rodando como el primer día, y otros con apenas 80.000 km que arrastran averías por falta de cuidado. Por eso, más que quedarte con una cifra, conviene entender qué significan esos kilómetros y qué hay detrás de ellos.

En este artículo te explicamos con cuántos kilómetros merece la pena comprar un coche de segunda mano, a partir de cuántos se considera viejo y qué factores influyen en su vida útil. Así no irás a ciegas cuando te toque decidir.

Cuantos km son muchos para un coche de segunda mano

No existe una cifra mágica que sirva para todos los coches, pero sí orientaciones basadas en estudios y datos fiables. Según la web especializada Coches.net, un coche de ocasión con entre 50.000 y 150.000 km puede ser una buena compra si está bien mantenido.

Por otra parte, según RACE, un motor de gasolina en condiciones normales puede alcanzar los 250.000 km y un diésel los 400.000 km antes de que empiecen a aparecer reparaciones costosas con más frecuencia.

Así que, si ves un coche de segunda mano con 200.000 km, por ejemplo, no tiene por qué descartarse de primeras… pero sí conviene que revises muy bien su historial, mantenimiento y cuánto uso ha tenido.

A partir de cuántos kilómetros un coche es viejo

Definir cuándo un coche «es viejo» no depende sólo del kilometraje, también de la antigüedad, el uso y el mantenimiento. Sin embargo, hay datos que nos orientan. 

Un estudio citado por Dirección General de Tráfico (DGT) señala que:

  • Los vehículos diésel alcanzan una media de vida de 16,3 años y unos 410.000 km antes de que se consideren al final de su vida útil.
  • La vida media de un coche con motor de gasolina estaría en 18,7 años y 187.000 kilómetros.

Por lo tanto, un coche podría empezar a considerarse viejo cuando cumple muchos años (más de 15) o un alto kilometraje acumulado (por ejemplo más de 200-250.000 km), siempre evaluando su estado general.

¿Qué factores influyen en la vida útil de un coche?

Para entender bien por qué el kilometraje no lo es todo, vamos a ver qué otros factores entran en juego:

Mantenimiento

Un coche bien cuidado, con revisiones periódicas en taller, con historial completo de cambio de correa, filtros, aceite… tiene muchas más posibilidades de aguantar sin grandes averías durante más años. Si ha sido descuidado, por muchos pocos kilómetros que marque, eso puede jugar en contra.

Kilometraje

Más kilómetros implican mayor desgaste mecánico: del motor, transmisión, suspensión, etc. Pero también importa cómo se han hecho esos kilómetros: ciudad vs. carretera, trayectos largos vs. muchos arranques y paradas.

Estilo de conducción

Un uso tranquilo, mayormente en carretera y a buen ritmo, tiende a ser menos agresivo para el coche que un uso urbano intenso: semáforos, frenazos, cargas frecuentes…

¿200.000 km es mucho para un coche gasolina?

En el caso de gasolina, sí es un kilometraje elevado, pero no necesariamente descartable si el mantenimiento ha sido ejemplar. El motor de gasolina puede tener una vida útil de 250.000 km en condiciones normales. Ten en cuenta que no es lo mismo un coche comprado hace tres años, con 200.000 km (que ha podido tener un uso constante por ejemplo como VTC) que un coche con 10 años y ese mismo kilometraje (uso moderado).

Eso quiere decir que si compras un coche gasolina con 200.000 km, debes revisar especialmente cuándo se cambió la correa de distribución (si aplica), los principales mantenimientos, el historial de uso, y valorar el precio teniendo en cuenta que podrían venir reparaciones.

¿200.000 km es mucho para un coche diésel?

Para un diésel, ese kilometraje está mucho más dentro de lo «normal» si ha sido usado sobre todo en autovía y autopistas y se ha respetado el mantenido, puesto que un motor diésel alcanza los 400.000 km en buenas condiciones.

Pero ojo: el diésel también tiene otros riesgos (emisiones, filtros de partículas, etc.) y depende mucho del uso urbano o interurbano. Así que aunque 200.000 km no sean un problema directo, conviene que revises otros muchos factores.

TE INTERESA:

Preguntas frecuentes

¿Cuántos kilómetros es recomendable que tenga un coche de segunda mano?

Una cifra orientativa sería menos de 100.000 km si es relativamente reciente (5-8 años), o bien menos de 150.000-180.000 km si tiene más años. Pero lo importante es el estado, mantenimiento e historial.

¿Cuánto kilometraje es aceptable para un auto usado?

Según varios análisis, entre 50.000 y 150.000 km suele considerarse aceptable para un coche de segunda mano en buen estado.

¿Cuándo se considera que un coche tiene pocos kilómetros?

Cuando el kilometraje está por debajo de la media de uso anual del país. En España, en 2022, esa media ronda los 11.045 km al año, así que por ejemplo un coche de 5 años con menos de 60.000 km ya podemos considerarlo «con pocos km», siempre que el resto esté bien.

¿Coche con 200.000 km es mucho?

Depende del tipo (gasolina o diésel), del uso, del mantenimiento y de la antigüedad. Para un gasolina está en la parte alta del rango; para un diésel es más aceptable. Pero debes revisar el resto muy bien antes de decidir.

¿Cuántos kilómetros se consideran muchos para un coche?

Podríamos decir que más de 150.000-200.000 km empieza a considerarse «muchos» para un coche con varios años de antigüedad, especialmente si no tiene buen historial de mantenimiento.

¿A partir de cuántos kilómetros se considera que un coche es viejo?

No hay un número exacto, pero cuando supera los 200-250.000 km, o tiene una antigüedad de más de 10-15 años, y además no ha sido bien mantenido, sí se puede considerar «viejo» en el sentido de que podría requerir reparaciones importantes.