Cómo cambiar el aceite del coche en unos sencillos pasos

Publicado el 21 de Junio de 2023 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos

Mantener el coche en perfecto estado depende en gran medida de nosotros: debemos seguir las revisiones periódicas recomendadas por el fabricante y llevar el vehículo al taller cuando sospechamos que algo no funciona bien. A la larga, este celo no solo nos garantiza una conducción más segura sino que alarga la vida útil del coche y también nos permite ahorrar ya que podremos evitar grandes averías.

Uno de los detalles que más atención demanda es el aceite de motor pues se debe cambiar al menos una vez al año o en dependencia de la cantidad de kilómetros recorridos. De hecho, el aceite en mal estado puede provocar un desgaste de las partes metálicas del motor y terminar dañándolo.

Los pasos fundamentales para cambiar el aceite de motor

Para cambiar el aceite de motor no necesitas recurrir a un mecánico, es un procedimiento que puedes hacer en casa pero siempre y cuando respetes cada uno de estos pasos:

Espera hasta que el motor tenga la temperatura adecuada

No debes realizar el cambio de aceite con el motor muy frío pero tampoco demasiado caliente. Lo ideal es que enciendas el motor durante unos minutos para que se caliente un poco o, si habías estado conduciendo antes, que esperes hasta que se enfríe ya que el aceite tibio es más fácil de extraer. Antes de continuar, asegúrate de tener a mano tanto el aceite nuevo como un filtro de recambio.

Levanta la parte delantera del coche

Para tener acceso a la zona donde debes trabajar, tendrás que alzar el coche un poco, hasta obtener un mínimo de espacio. Puedes recurrir a uno o dos gatos hidráulicos, aunque lo más seguro es utilizar dos rampas apoyadas en dos cuñas, sobre las cuales puedes subir la parte delantera del coche.

Vacía el depósito del aceite

Necesitarás ponerte unos guantes, luego debes localizar el depósito, que se encuentra debajo del motor. En este punto no te queda sino abrir el tapón superior del motor y retirar el inferior. Recuerda colocar un recipiente para recoger el aceite mientras sale.

Cambia el filtro del aceite

Una vez que hayas vaciado el depósito, quita el filtro, que normalmente se encuentra justo al lado. Para esto necesitarás una llave especial que se encuentra fácilmente en las tiendas de bricolaje. Antes de poner el filtro nuevo, no olvides lubricar el sello de goma con un poco de aceite. Luego, aprieta usando la misma llave.

Rellena el depósito

Ahora ya estás listo para rellenar el depósito con el aceite nuevo. Primero deberás colocar el tapón inferior y apretarlo usando una llave. Después podrás llenar el depósito a través de la apertura superior cuidando no verter demasiado líquido.

Comprueba los niveles

Enciende el coche para comprobar que no hay pérdidas. Si miras debajo y ves un poco de líquido, solo tendrás que apretar un poco más el tapón inferior del depósito de aceite. Deja el motor apagado hasta que el aceite se deposite y después introduce la varilla medidora para cerciorarte de que tiene el nivel adecuado.

Como punto final, recuerda que el aceite usado es muy contaminante por lo que no se puede verter en cualquier sitio. Debes llevarlo a un taller que disponga de un punto de recogida, donde se encargarán de desecharlo siguiendo todas las normativas previstas por la ley.

¿Por qué es tan importante realizar el cambio de aceite de motor del coche?

A medida que el coche va sumando kilómetros, también lo hace el motor. Sus piezas metálicas se mueven continuamente y se exponen a las elevadas temperaturas de la combustión, por lo que es esencial que se encuentren protegidas con aceite de motor. El aceite de motor se encarga precisamente de enfriar las zonas calientes y las partes móviles, absorbiendo el calor para evitar que se produzca un sobrecalentamiento. Al formar una película de lubricación alrededor de las piezas, no solo las protege de la fricción sino también de los ácidos que se generan durante el proceso de combustión, por lo que también tiene una función antioxidante. El aceite se encarga además de mantener limpias las partes internas del motor ya que recoge los residuos de carbón o las impurezas que se forman y previene la formación de depósitos.

Otra de sus funciones consiste en llenar cualquier espacio vacío. El aceite sella el espacio entre los pistones y los anillos para mantener la compresión. Así impide que se liberen los gases de la cámara de combustión, lo cual provocaría una pérdida de potencia. Por tanto, el aceite es el principal encargado de que el motor funcione a máxima capacidad y en perfectas condiciones, reduciendo el consumo de combustible y alargando su vida útil. Si el nivel de aceite bajara demasiado, estuviera muy sucio o perdiera sus propiedades, las temperaturas extremas del interior del motor podrían hacer que algunas piezas metálicas se fusionaran y perdieran la movilidad, una avería seria que se conoce como gripado del motor.

¿Cada cuántos kilómetros se cambia el aceite del coche?

Si tienes un coche nuevo, lo habitual es cambiar el aceite cada año o cada 15.000 kilómetros, lo que suceda antes. Según la marca y modelo, también podrías cambiarlo cada dos años o 30.000 kilómetros. En el caso de los coches de más de 15 años, tendrás que hacer el cambio de aceite una vez al año o antes de los 10.000 kilómetros, lo que ocurra antes. Esa diferencia se debe a que los coches más modernos suelen utilizar aceites sintéticos con aditivos que han sido específicamente diseñados para proteger y lubricar el motor durante distancias mayores. 

En cambio, los coches más antiguos suelen llevar aceites semisintéticos o naturales, los cuales duran menos. Sin embargo, la mayoría de los coches modernos incorporan sensores que te indican a través de un testigo de aviso del salpicadero que ha llegado la hora de cambiar el aceite. Si tienes dudas, lo mejor es consultar el manual del coche ya que el fabricante señalará cada cuánto debes realizar el cambio de aceite, así como el tipo de aceite más adecuado para el motor. Ten en cuenta además que con el tiempo el filtro de aceite se va ensuciando e incluso puede obstruirse, por lo que siempre es recomendable hacer el cambio de aceite y filtro juntos. Y si quieres una dosis extra de tranquilidad, puedes contratar nuestro seguro de coche. Te brindamos asistencia en carretera desde el kilómetro 0 en toda Europa.

Reventón en la rueda: ¿Lo cubre el seguro?

Publicado el 21 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos
Rueda pinchada

Un reventón en la rueda puede ocurrir en cualquier momento y poner en riesgo tu seguridad y la de los demás. Además, suele generar dudas sobre si el seguro de coche o moto se hace cargo del coste. La respuesta depende del tipo de seguro que tengas y de cómo se haya producido el incidente. Veamos qué se considera un reventón, qué seguros pueden cubrirlo y qué hacer si no tienes cobertura.

 

¿Qué se considera reventón?

Un reventón ocurre cuando un neumático explota o se rompe de manera repentina mientras circulas, provocando pérdida de presión inmediata y dificultando el control del vehículo. No todos los daños en los neumáticos se consideran reventón: un simple pinchazo o desgaste habitual no entra en esta categoría.

 

Diferencia entre pinchazo, reventón y daño accidental

  • Pinchazo: ocurre cuando un objeto punzante atraviesa la banda de rodadura. Habitualmente es reparable y no siempre se considera siniestro para el seguro.
     
  • Reventón: es una ruptura súbita del neumático, que puede deberse a presión inadecuada, desgaste extremo o un defecto del propio neumático. Es peligroso y requiere atención inmediata.
     
  • Daño accidental: incluye golpes fuertes contra bordillos o baches que deforman o rompen el neumático, y puede estar cubierto por algunos seguros a todo riesgo.

 

Cuándo se considera siniestro y cuándo no

Un reventón de neumático siempre se considera un siniestro, incluso si no causa daños a otras personas ni al vehículo. Esto se debe a que el neumático queda inservible y necesita ser reemplazado antes de volver a circular. La diferencia está en la cobertura contratada: si tu seguro incluye daños a neumáticos, la aseguradora puede hacerse cargo del coste. Si no tienes esa cobertura, aunque sea un siniestro, el gasto corre por tu cuenta. 

En cambio, un pinchazo leve o un daño superficial que se pueda reparar no se considera siniestro a efectos del seguro.

 

Qué tipos de seguro cubren un reventón en la rueda

No todos los seguros cubren los reventones de neumáticos. En general:

  • Seguro a terceros: no suele cubrir reventones, aunque sí los daños que se causen a terceros.
  • Seguro a todo riesgo (con o sin franquicia): depende de la compañía y de las condiciones contratadas, sí puede cubrir el reemplazo del neumático. O se puede contratar la cobertura como extra.
  • Coberturas adicionales: algunos seguros ofrecen extensión específica para neumáticos o daños accidentales, lo que puede incluir reventones.

Es importante leer la letra pequeña de la póliza y confirmar con la aseguradora si tu seguro incluye este tipo de cobertura.

 

Qué hacer si tu seguro no cubre el reventón

Si sufres un reventón y tu póliza no cubre neumáticos, sigue estos pasos para actuar de manera segura y eficiente:

  1. Mantén la calma y controla el vehículo
  2. Señaliza tu presencia
  3. Valora la posibilidad de cambiar la rueda
  4. Llama a asistencia en carretera
  5. Acude a un taller de confianza
  6. Revisa tu póliza y considera opciones

Sujeta el volante firmemente y reduce la velocidad de forma progresiva. Evita frenar de golpe y trata de apartarte a un lugar seguro, como el arcén o un área de descanso.

Enciende los intermitentes de emergencia y coloca la luz V16 de emergencia. Esto te protege tanto a ti como a otros conductores.

Si tienes rueda de repuesto en buen estado y sabes cómo hacerlo, sustituye el neumático. Asegúrate de que el vehículo esté en terreno estable, ponte el chaleco reflectante y utiliza el gato correctamente.

Si no puedes cambiar el neumático o no tienes rueda de repuesto, contacta con tu servicio de asistencia. Incluso sin cobertura de neumáticos, muchas aseguradoras ofrecen asistencia en carretera para llevar el vehículo al taller más cercano.

Una vez en el taller, reemplaza el neumático por uno nuevo. Comprueba también el estado de los otros neumáticos para evitar futuros reventones.

Tras el incidente, revisa tu seguro y valora si conviene incluir coberturas adicionales para neumáticos o daños accidentales, para no quedarte desprotegido en el futuro.

 

Consejos para mantener tus neumáticos en buen estado.

Aquí tienes algunas recomendaciones para conservar las ruedas en buen estado y evitar reventones, tengas o no cobertura en tu seguro: 

  • Comprobar la presión regularmente: mantén los neumáticos en la presión recomendada por el fabricante.
  • Revisar el desgaste: sustituye los neumáticos que muestren desgaste excesivo o deformaciones.
  • Evitar sobrecargar el vehículo: aumenta la probabilidad de reventón.
  • Revisar las ruedas antes de viajes largos: verifica que no haya grietas, cortes ni objetos incrustados en la banda de rodadura.
  • Cambiar neumáticos según antigüedad: aunque el dibujo sea suficiente, los neumáticos pierden propiedades con los años.

Con Génesis, la cobertura de neumáticos es opcional: tú decides si quieres incluirla y pagar solo por lo que necesitas.

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Preguntas frecuentes sobre cobertura del reventón de rueda

¿Qué hacer en caso de reventón de un neumático?

Detén el vehículo con cuidado, señaliza correctamente y cambia la rueda si tienes repuesto, o llama a asistencia en carretera.

 

¿Un reventón de neumático se considera un accidente?

Depende. Si provoca daños al vehículo o a terceros, se contabiliza como accidente para efectos del seguro.

 

¿Qué cubre el seguro de neumáticos?

Depende de la póliza. Algunos seguros a todo riesgo incluyen reventones o daños accidentales; los seguros a terceros, generalmente, no.

 

¿Cubre el seguro las ruedas rajadas?

Si la rotura es accidental y tu póliza incluye cobertura de daños, puede cubrirse; en seguros básicos normalmente no.

 

¿Cómo saber si es pinchazo o reventón?

Un pinchazo suele ser lento y localizado; un reventón es súbito, con pérdida inmediata de aire y posible daño estructural al neumático.

 

¿Qué debería hacer el conductor en caso de un reventón de neumático?

Mantener la calma, sujetar firmemente el volante, reducir velocidad progresivamente y apartarse a un lugar seguro para cambiar la rueda o pedir asistencia.