La revisión del coche: Un punto clave para la seguridad vial

Publicado el 2 de Abril de 2023 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 3 minutos

La seguridad vial depende de una gran cantidad de factores. Un aspecto fundamental es el estado del coche. De hecho, el diario El País reportó recientemente que los accidentes automovilísticos han ido en aumento debido a que las personas descuidan el mantenimiento y no realizan la revisión del coche. Las estadísticas que brinda la Fundación Española para la Seguridad Vial afirman que en los últimos cinco años el 61,3% de los accidentes de coche ha sido provocado por fallos mecánicos.

El principal problema que se detectó fueron los neumáticos consumidos o con imperfecciones, una dificultad que se podía evitar con tan solo realizar la revisión del coche. 

Las revisiones obligatorias y recomendadas 

Las revisiones del coche se dividen en dos categorías: las obligatorias y las recomendables. Las revisiones obligatorias están estipuladas por la ley y, de no cumplirlas, se corre el riesgo de recibir una multa o incluso de que nos incauten el coche. Las revisiones recomendables se rigen por las normas de la empresa fabricante del coche que, a través de un programa de mantenimiento, nos indica con qué frecuencia se debe examinar el funcionamiento del vehiculo. En España la revisión del coche obligatoria se denomina ITV (Inspección Técnica de Vehículo) y la realizan profesionales capacitados legalmente que examinan y certifica el estado del coche. La primera revisión se realiza después de cuatro años a partir de la compra de un coche nuevo y posteriormente se debe repetir cada dos años. En el caso de las revisiones del coche recomendadas encontramos:

  • Revisión del aceite del motor y los filtros
  • Revisión de la batería
  • Rotación y/o cambio de neumáticos
  • Revisión del líquido y las pastillas de los frenos
  • Revisión de la correa de distribución

También existen revisiones adicionales que verifican la convergencia de las ruedas, los amortiguadores y la condición de la carrocería. Aunque normalmente son los mecánicos son quienes nos indican cuándo es necesario realizarlas es importante que prime el sentido comun y el conocimiento de nuestro coche. Por supuesto, cada conductor deberá además verificar sistemáticamente la condición de las luces, los neumáticos y los frenos; sobre todo teniendo en cuenta que la ley penaliza la circulación con alguno de estos componentes defectuosos. Además, se recomienda examinar siempre el coche antes de partir para un recorrido largo ya que de esta forma evitamos contratiempos desagradables. 

Trucos para recordar la revisión del coche 

El olvido es uno de los principales motivos por los cuales no se realizan las revisiones del vehiculo. Entre tantas preocupaciones cotidianas, es fácil olvidar que el coche necesita una revisión. Afortunadamente, la tecnología puede ayudarnos en este sentido: 

  • Utilizar las aplicaciones para los smartphone que permiten crear varias alarmas que nos indican cuándo se está aproximando la fecha de la revisión.
  • Utilizar aplicaciones como Stick it que aprovechan la pantalla de desbloqueo de los smarthphone permitiendo incluir pequeñas notas que veremos cada vez que usamos el móvil.
  • Utilizar algunos de los programas como MiniReminder, AbAlarm o Be Punctual para que nuestro ordenador se convierta en una pequeña memoria que nos recuerde con antelación la revisión del coche.
  • Utilizar algunos sitios web como Recordalo que envían directamente a nuestro email los recordatorios que hayamos programado. 

Como punto final, aclarar que la revisión del coche será un aspecto importantísimo en el caso de haber sufrido un accidente ya que es uno de los detalles que verifican las compañías de seguros durante el proceso de evaluación del siniestro.

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Técnicas de conducción preventiva para reducir riesgos al volante

Publicado el 14 de Octubre de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos
Conduccion preventiva

La conducción preventiva consiste en anticiparse a las situaciones que pueden aparecer durante un trayecto para disponer de tiempo y espacio suficiente para reaccionar. Para conseguirlo, hay tres aspectos especialmente importantes: observar lo que ocurre alrededor del vehículo, anticipar posibles riesgos y mantener un espacio de seguridad que permita maniobrar.

No se trata de conducir con miedo ni de intentar preverlo todo, sino de que, en caso de que se presente una situación inesperada, tengas más margen de maniobra.

Qué es la conducción preventiva

La conducción preventiva reúne un conjunto de técnicas destinadas a reducir situaciones de peligro mediante la observación, la anticipación y el mantenimiento de una distancia de seguridad adecuada.

La DGT resume estos principios en tres ideas: visión, anticipación y espacio. 

  1. Mirar lejos y alrededor del vehículo permite detectar antes lo que está ocurriendo.
  2. Anticiparse da más tiempo para decidir.
  3. Y mantener espacio suficiente permite actuar si aparece un imprevisto.

Diferencia entre conducción preventiva, defensiva y eficiente

La diferencia principal radica en el objetivo y el enfoque de cada una. 

La conducción preventiva busca evitar riesgos propios antes de que ocurran mediante la planificación.

La conducción defensiva se enfoca en reaccionar correctamente ante los errores de los demás.

La conducción eficiente persigue el ahorro de combustible y la sostenibilidad, optimizando el uso del motor.

Tipo de conducción

Enfoque principal

Actitud

Ejemplo de acción

PreventivaSeguridad propia / EntornoProactiva (Evitar el riesgo)Revisar la presión de neumáticos o planificar la ruta antes de salir.
DefensivaErrores ajenos / EmergenciasReactiva (Protegerse del peligro)Frenar a tiempo o esquivar a un coche que se ha saltado un stop.
EficienteAhorro energético / CostesEconómica / EcológicaConducir con marchas largas y mantener una velocidad constante.

Aunque a menudo se confunden o se aplican juntas (especialmente la preventiva y la defensiva, que a veces se usan como sinónimos).

Principales técnicas de conducción preventiva

Estas son algunas de las técnicas que puedes aplicar en cualquier trayecto:

  • Mira más allá y amplía tu campo de visión. No centres la atención únicamente en el vehículo que tienes delante. Observa lo que ocurre más adelante para detectar frenazos, cambios de carril, cruces o situaciones que puedan obligarte a modificar tu trayectoria.
  • Comprueba los retrovisores con frecuencia. Necesitas saber qué ocurre delante, pero también a los lados y detrás. Son especialmente importantes antes de cambiar de carril, girar o realizar una maniobra.
  • Mantén una distancia de seguridad suficiente. Aunque suene aburrido, te proporciona más tiempo para reaccionar ante cualquier imprevisto.
  • Adapta la velocidad a la situación. Si detectas un posible riesgo, reducir la velocidad también aumenta tu margen disponible para actuar.
  • Anticípate a las maniobras de otros conductores. No des por hecho que los demás van a actuar como esperas. Observa sus movimientos, señales y posición en la vía.

Conducción preventiva y conducción eficiente: cómo se complementan

Anticiparse también contribuye a conducir de forma más sostenible. Si eres capaz de detectar a tiempo lo que ocurre delante, evitarás frenazos y acelerones innecesarios y mantendrás una marcha más estable.

5 técnicas para reducir el consumo de combustible sin perder seguridad

  1. Mantén una velocidad lo más uniforme posible cuando las circunstancias lo permitan.
  2. Levanta el pie del acelerador con antelación cuando preveas que tendrás que reducir la velocidad.
  3. Evita salidas bruscas y frenazos repentinos innecesarios.
  4. Mantén una distancia de seguridad que te permita reaccionar sin recurrir constantemente al freno.
  5. Utiliza la marcha más larga posible y evita circular en punto muerto.

Errores habituales que rompen la conducción preventiva

La conducción preventiva requiere atención continua. Sistemas como el control de crucero adaptativo, la asistencia de mantenimiento de carril o la frenada automática pueden ayudar al conductor, pero no sustituyen su atención ni su responsabilidad al volante.

Algunos hábitos pueden provocar que pierdas precisamente esa capacidad de anticipación.

Distracciones al volante

Mirar el móvil, manipular el navegador, buscar algo dentro del coche o apartar la atención de la carretera durante unos segundos puede hacer que no detectes a tiempo un frenazo, un cambio de trayectoria o cualquier otro imprevisto. La conducción preventiva empieza por mantener la atención en la vía.

Exceso de confianza

Conocer bien una ruta, conducir habitualmente por la misma carretera o llevar muchos años al volante no significa que puedas bajar la guardia. Confiar demasiado en que los demás conductores actuarán como esperas puede hacer que dejes de anticiparte a sus posibles errores.

Confiar demasiado en los sistemas de asistencia (ADA) también puede ser un problema. Euro NCAP evalúa precisamente cómo estos sistemas asisten al conductor y cómo mantienen su participación en la conducción.

Conducción reactiva

Frenar cuando el vehículo de delante ya ha frenado o cambiar de dirección cuando el obstáculo ya está encima son ejemplos de conducción reactiva. Ya llegas tarde para considerarlo conducción preventiva, porque no actúas antes.

Cómo practicar la conducción preventiva en el día a día

No necesitas cambiar por completo tu forma de conducir. Puedes empezar incorporando estas comprobaciones a cada trayecto:

Checklist de conducción preventiva

✔️ ¿Estoy mirando más allá del vehículo que tengo delante?

✔️ ¿Sé qué ocurre a mi alrededor en todo momento gracias a los retrovisores?

✔️ ¿Mantengo una distancia suficiente para reaccionar?

✔️ ¿Estoy adaptando la velocidad a lo que ocurre en la vía?

✔️ ¿He previsto qué podría hacer si otro vehículo comete un error?

✔️ ¿Estoy conduciendo sin distracciones?

✔️¿Estoy utilizando los sistemas de asistencia como ayuda y no como sustituto de mi atención?

Según vayas incorporando estas comprobaciones a tu forma de conducir, más tranquilo te sentirás al volante.

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La conducción preventiva puede ayudarte a reducir situaciones de riesgo, pero no elimina la posibilidad de sufrir un accidente. Por eso, además de conducir con atención, conviene contar con un seguro que responda cuando lo necesites.

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TE INTERESA:

Preguntas frecuentes sobre conducción preventiva

¿Qué técnicas son básicas en la conducción preventiva?

Las técnicas básicas son observar lo que ocurre alrededor del vehículo, mirar un poco más allá del coche de delante y de detrás, utilizar los retrovisores, mantener una distancia de seguridad adecuada y adaptar la velocidad. Todo ello para anticiparse a posibles situaciones de peligro.

¿La conducción preventiva ayuda a ahorrar combustible?

Sí. Anticiparse a lo que ocurre permite reducir frenazos y acelerones innecesarios y mantener una velocidad más uniforme. Por tanto, la conducción preventiva y la eficiente pueden complementarse.

¿Reduce la conducción preventiva el riesgo de accidente?

Reduce las situaciones de riesgo porque permite detectar antes los posibles peligros y disponer de más tiempo y espacio para reaccionar. Sin embargo, no elimina el riesgo de accidente, ya que también intervienen factores relacionados con otros conductores, la vía y las circunstancias del trayecto.