5 consejos para encontrar un alquiler de coches barato

Publicado el 28 de Junio de 2023 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 4 minutos

En la actualidad existen muchas empresas de alquiler de coches, pero no siempre es fácil encontrar el mejor precio. Por eso, te desvelamos algunos secretos para que no pagues de más. Se estima que la flota de vehículos en alquiler disponible en España es de aproximadamente 200.000 coches, lo cual amplía enormemente el universo de ofertas y las posibilidades de encontrar precios muy convenientes. Sin embargo, las prisas a la hora de reservar, el desconocimiento o las políticas poco transparentes que aplican algunas empresas de alquiler pueden hacer que pagues de más por un coche.

Es fundamental ser precavidos y leer la letra pequeña

Usa los comparadores online

En Internet existen diferentes comparadores que te permitirán encontrar el mejor precio para alquilar un vehículo. Los más conocidos son Rastreator, Kayak, Logitravel y Skyscanner pero existen más, algunos incluso se han especializado en comparar solo empresas de alquiler de coches, como AmigoAutos. Lo más interesante de estos comparadores es que no solo trabajan con las mayores compañías de alquiler de coches sino también con empresas locales más pequeñas, por lo que tendrás más oportunidades de encontrar buenos precios.

Aprovecha las tarjetas de fidelización

Si ya has utilizado una empresa de alquiler de coches y has quedado satisfecho con sus servicios, puedes aprovechar sus planes de fidelización. De hecho, las grandes compañías suelen ofrecerles a sus clientes tarjetas de socio, las cuales reportan numerosas ventajas, desde recibir atención prioritaria hasta acceder a descuentos y promociones especiales, que en algunos casos no solo se aplican al alquiler de coches sino también a otros servicios, como el alojamiento en hoteles convenidos.

Explora el alquiler entre particulares

En los últimos años han surgido diferentes plataformas de P2P carsharing que permiten poner en contacto a particulares, una de las más populares es Amovens, con casi 3.000 coches disponibles, aunque también existen otras, como Mambocar y SocialCar. En estas plataformas podrás encontrar las fotos y características del vehículo, así como su disponibilidad y precio. Además, para mayor tranquilidad de los clientes, la mayoría de estas plataformas se encargan de verificar el estado de los coches y estos cuentan con un seguro que generalmente también incluye la asistencia en carretera.

Verifica las condiciones de alquiler

Antes de alquilar un coche, es conveniente que verifiques las condiciones del contrato, sobre todo si el precio es muy económico. Asegúrate de que estén incluidos los impuestos, las tasas y el seguro, ya que estos gastos pueden aumentar considerablemente el precio final. También es conveniente que tengas en cuenta el kilometraje ya que ciertas empresas, para atraer clientes, proponen un precio muy bajo pero luego aplican un recargo cuando se supera cierta cantidad de kilómetros.

Ten cuidado con las penalizaciones

Algunas compañías de alquiler de coches aplican diferentes penalizaciones, las más comunes son por entregar el coche en una oficina diferente del punto de recogida o por alargar el horario de atención al cliente para entregar o devolver el vehículo. También es conveniente que revises detenidamente el estado del coche antes de llevártelo y que indiques cualquier rasguño o daño que no haya sido reportado ya que podrían cargarlo a tu cuenta. Además, ten en cuenta que es mejor elegir una compañía que aplique la política de combustible tanque lleno/lleno, ya que devolver el tanque vacío normalmente implica un sobreprecio.

Al alquilar un coche, es fundamental revisar qué tipo de seguro incluye el contrato y si ofrece suficiente cobertura ante imprevistos. Muchas compañías de alquiler solo incluyen un seguro básico con franquicia, lo que significa que, en caso de accidente, podrías tener que pagar una parte importante de los daños.

Si quieres conducir con total tranquilidad, puedes optar por un seguro de coche que se adapte a tus necesidades, con coberturas como asistencia en carretera o seguro del conductor en caso de accidente. Así, si tienes algún percance con un coche de alquiler, estarás mejor protegido.

 

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¿Qué es el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS)?

Publicado el 15 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 7 minutos
Dos personas dándose la mano

Si conduces, seguramente has oído hablar alguna vez del Consorcio de Compensación de Seguros, aunque puede que no tengas del todo claro qué hace o cuándo interviene. Lo cierto es que esta entidad pública tiene un papel muy importante: garantiza que, aunque un coche no tenga seguro o una compañía aseguradora no pueda hacerse cargo, las víctimas de un accidente no se queden sin indemnización.

En otras palabras, el Consorcio es una especie de «red de seguridad» del sistema asegurador español. Está ahí para protegerte cuando ocurre algo fuera de lo normal: un vehículo sin póliza te causa daños, el conductor responsable se da a la fuga o incluso cuando tu propia aseguradora entra en liquidación.

Conocer cómo funciona el Consorcio, en qué casos actúa y cómo contactar con él te puede ahorrar muchos quebraderos de cabeza si alguna vez te ves en una situación así.

 

¿Qué es el Consorcio de Compensación de Seguros en el Seguro de Automóviles (CSS)? 

El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) es una entidad pública empresarial con más de seis décadas de andadura. Está adscrita al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad mediante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y la inmensa mayoría de las compañías aseguradoras españolas se han sumado a la misma. Cumple diferentes funciones, entre ellas dar cobertura a los riesgos extraordinarios y asumir el seguro obligatorio de coches. 

En España, todos los vehículos deben tener al menos un seguro de responsabilidad civil para poder circular. Sin embargo, las aseguradoras no aceptan todo tipo de coches. Dado que el Estado no puede obligarlas a asumir determinados riesgos, el Consorcio de Compensación de Seguros ejerce como asegurador directo de los vehículos que son rechazados en el sector privado. Aunque solo lo hace excepcionalmente, porque su función principal es la de ser un fondo de garantía.

Esta entidad también se encarga de gestionar el Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA), gracias al cual las personas implicadas en un accidente de tráfico pueden averiguar rápidamente la entidad aseguradora que cubre la responsabilidad civil de cada uno de los vehículos implicados. 

El CSS también colabora con la Dirección General de Tráfico, por lo que supervisa la obligación de todos los propietarios de vehículos de suscribir y mantener en vigor un seguro de coche.

 

Cómo contactar con el Consorcio de Compensación de Seguros

Si necesitas ponerte en contacto con el Consorcio de Compensación de Seguros, puedes hacerlo de varias formas. La más rápida es a través de su sede electrónica, en la web oficial www.consorseguros.es, donde podrás consultar expedientes, presentar reclamaciones o solicitar indemnizaciones.

También puedes llamar al 900 222 665, un teléfono gratuito de atención al ciudadano, o acudir presencialmente.

En caso de accidente o daños extraordinarios, es importante tener a mano la matrícula del vehículo, los datos del siniestro y tu póliza, ya que el personal del Consorcio te pedirá esa información para iniciar los trámites.

 

¿En qué casos el CSS asume la cobertura del accidente? 

Básicamente, el Consorcio de Compensación de Seguros cubre un accidente cuando este ha sido causado por un coche desconocido, robado o sin seguro. 

También puede cubrirte cuando sufres un accidente y el otro conductor se da a la fuga, en cuyo caso tendrás que reclamar tú (o tu compañía de seguros) la indemnización directamente al CSS. 

Principales situaciones que cubre el Consorcio de Compensación de Seguros

El Consorcio interviene en una serie de casos muy concretos, tanto en el ámbito de los vehículos como en el de los riesgos extraordinarios. Las situaciones más habituales son:

  • Accidentes causados por vehículos sin seguro: si un coche sin póliza provoca daños personales o materiales, el Consorcio asume el pago de las indemnizaciones a las víctimas.
  • Vehículos robados o desconocidos: cuando no se puede identificar al responsable o se demuestra que el vehículo fue robado, el Consorcio se hace cargo de los daños.
  • Aseguradoras en quiebra: si la compañía de seguros de un conductor entra en concurso de acreedores, el CCS responde a las reclamaciones y mantiene las coberturas hasta la fecha de vencimiento de la póliza.
  • Fuga del responsable: si sufres un accidente y el otro conductor se da a la fuga, el Consorcio puede cubrirte siempre que se acredite que el vehículo implicado no fue identificado.

 

¿Qué otras situaciones cubre el Consorcio de Compensación de Seguros?

Además de los accidentes de tráfico, el Consorcio también protege frente a los llamados riesgos extraordinarios, que son aquellos que las aseguradoras privadas no cubren de forma habitual.

Entre ellos se incluyen los fenómenos naturales como inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas o tempestades ciclónicas, así como los actos de terrorismo, motines o disturbios populares.

En estos casos, el Consorcio indemniza tanto a particulares como a empresas que tengan un seguro con cobertura de daños a bienes o de personas (como el seguro de hogar o de coche). Eso sí, para recibir esta compensación, la póliza debe estar en vigor y la prima correctamente pagada en el momento del siniestro.

 

¿Qué trámites debo seguir para solicitar la indemnización? 

El primer requisito para solicitar una indemnización al CSS es contar al menos con un seguro de coche (como mínimo, el básico a terceros). Por tanto, lo más sencillo y cómodo es contactar con tu aseguradora para que tramite la reclamación.

Si decides presentar la reclamación por tu cuenta, puedes hacerlo a través de su web, pero necesitarás un certificado o DNI electrónico. También tendrás que adjuntar una serie de documentos que varían según el tipo de siniestro y los daños sufridos. 

Los documentos más comunes que suele solicitar el CSS son: 

  • El atestado.
  • El informe médico o forense en caso de lesiones.
  • Rellenar una hoja de comunicación de daños.
  • Y el recibo de la prima pagado que demuestra que tienes derecho a la indemnización.

Luego, el Consorcio enviará un perito para que valore los daños personales y materiales y determine el importe al que tienes derecho. Una vez que se ha abierto el caso, puedes ir consultando el estado del expediente en su sitio web.

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Preguntas frecuentes sobre el Consorcio de Compensación de Seguros

¿Qué cubre el Consorcio de Compensación de Seguros?

Cubre los daños derivados de accidentes provocados por vehículos sin seguro, robados o no identificados, así como los siniestros causados por riesgos extraordinarios como inundaciones o actos de terrorismo.

 

¿Quién está detrás del Consorcio de Seguros?

Es un organismo público adscrito al Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, bajo la supervisión de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

 

¿Cómo puedo contactar con el Consorcio de Seguros?

Puedes hacerlo a través de su web oficial www.consorseguros.es, por teléfono al 900 222 665, o acudiendo a cualquiera de sus delegaciones territoriales.

 

¿Cómo reclamar al Consorcio de Compensación de Seguros?

La reclamación se puede presentar online mediante certificado digital o DNI electrónico, o a través de tu aseguradora si prefieres que gestione el trámite.

 

¿Quiénes tienen derecho a recibir una indemnización?

Todas las personas que sufran daños personales o materiales y cumplan con los requisitos establecidos: tener una póliza en vigor y que el siniestro se haya producido en alguna de las situaciones que cubre el Consorcio.

 

¿Cuándo actúa el Consorcio de Compensación de Seguros?

Actúa cuando no hay una aseguradora privada responsable del siniestro o cuando se trata de incidentes excepcionales que están fuera de las coberturas estándar.