Cómo disminuir las emisiones de gases contaminantes del coche

Publicado el 10 de Agosto de 2023 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 3 minutos

Según la Organización Mundial de la Salud, gran parte de la contaminación del aire se produce por la quema ineficiente de los combustibles fósiles, sobre todo el que proviene de los coches. Este problema no solo afecta al medio ambiente sino que también incide en nuestra salud actuando como un detonante para la aparición de enfermedades como el cáncer, las patologías respiratorias agudas y las enfermedades cardiovasculares.

De hecho, se estima que 1,3 millones de personas mueren cada año debido a la contaminación atmosférica, lo cual nos indica que reducir los niveles de emisión de CO2 y gases contaminantes en sentido general, es tarea de todos. Por eso, desde nuestra aseguradora de coches, te damos algunos consejos para que reduzcas tu huella de carbono al volante.

Tener el coche siempre a punto

Ante todo, debemos comprender que el CO2 y otros gases contaminantes, como el monóxido de carbono y los óxidos de nitrógeno, provienen de la quema del combustible. Cuando el proceso de combustión no ocurre como debería, las emisiones de los gases contaminantes se disparan por lo que la primera medida consiste en revisar periódicamente el tubo de escape. Es cierto que el nivel de emisiones se revisa cada dos años, cuando corresponde la ITV, pero es mejor no dejar pasar todo ese tiempo.

Existen dispositivos electrónicos que miden las emisiones de gases contaminantes pero también puedes comprobar el estado del tubo de escape con un simple vistazo: cerciórate de que no está oxidado ni tiene manchas negras. Además, si hay roturas, lo usual es que produzca un ruido fuerte y característico.

También deberías comprobar cada cierto tiempo el funcionamiento del catalizador, que es el encargado de reducir al máximo los gases tóxicos que el coche emite a la atmósfera. Se trata de una especie de “filtro” que se va deteriorando a lo largo del tiempo y pierde su eficacia por lo que, para estar seguros de que funciona bien, se recomienda cambiarlo aproximadamente cada 100.000 kilómetros.

Obviamente, todo no se reduce al tubo de escape y el catalizador. Si las bujías y los filtros funcionan mal y el aceite del motor es viejo, las emisiones de gases contaminantes aumentarán ya que el proceso de combustión será incompleto.

Apostar por un estilo de conducción más ecológico

La forma de conducir también incide en la cantidad de gases contaminantes que nuestro coche emite a la atmósfera. En este sentido, se recomienda apostar por las marchas largas a bajas revoluciones ya que así el coche consume menos combustible. En sentido general, la clave está en llevar una marcha lo más uniforme y fluida posible evitando los frenazos y las aceleraciones innecesarias.

Otro aspecto vital es la velocidad ya que mientras más rápido conduzcamos, más CO2 estaremos emitiendo a la atmósfera. De hecho, un estudio realizado por investigadores de los Países Bajos sostiene que si se redujese el límite de velocidad a 80 km/h en las autovías, la disminución del CO2 sería del 30%.

Reventón en la rueda: ¿Lo cubre el seguro?

Publicado el 21 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos
Rueda pinchada

Un reventón en la rueda puede ocurrir en cualquier momento y poner en riesgo tu seguridad y la de los demás. Además, suele generar dudas sobre si el seguro de coche o moto se hace cargo del coste. La respuesta depende del tipo de seguro que tengas y de cómo se haya producido el incidente. Veamos qué se considera un reventón, qué seguros pueden cubrirlo y qué hacer si no tienes cobertura.

 

¿Qué se considera reventón?

Un reventón ocurre cuando un neumático explota o se rompe de manera repentina mientras circulas, provocando pérdida de presión inmediata y dificultando el control del vehículo. No todos los daños en los neumáticos se consideran reventón: un simple pinchazo o desgaste habitual no entra en esta categoría.

 

Diferencia entre pinchazo, reventón y daño accidental

  • Pinchazo: ocurre cuando un objeto punzante atraviesa la banda de rodadura. Habitualmente es reparable y no siempre se considera siniestro para el seguro.
     
  • Reventón: es una ruptura súbita del neumático, que puede deberse a presión inadecuada, desgaste extremo o un defecto del propio neumático. Es peligroso y requiere atención inmediata.
     
  • Daño accidental: incluye golpes fuertes contra bordillos o baches que deforman o rompen el neumático, y puede estar cubierto por algunos seguros a todo riesgo.

 

Cuándo se considera siniestro y cuándo no

Un reventón de neumático siempre se considera un siniestro, incluso si no causa daños a otras personas ni al vehículo. Esto se debe a que el neumático queda inservible y necesita ser reemplazado antes de volver a circular. La diferencia está en la cobertura contratada: si tu seguro incluye daños a neumáticos, la aseguradora puede hacerse cargo del coste. Si no tienes esa cobertura, aunque sea un siniestro, el gasto corre por tu cuenta. 

En cambio, un pinchazo leve o un daño superficial que se pueda reparar no se considera siniestro a efectos del seguro.

 

Qué tipos de seguro cubren un reventón en la rueda

No todos los seguros cubren los reventones de neumáticos. En general:

  • Seguro a terceros: no suele cubrir reventones, aunque sí los daños que se causen a terceros.
  • Seguro a todo riesgo (con o sin franquicia): depende de la compañía y de las condiciones contratadas, sí puede cubrir el reemplazo del neumático. O se puede contratar la cobertura como extra.
  • Coberturas adicionales: algunos seguros ofrecen extensión específica para neumáticos o daños accidentales, lo que puede incluir reventones.

Es importante leer la letra pequeña de la póliza y confirmar con la aseguradora si tu seguro incluye este tipo de cobertura.

 

Qué hacer si tu seguro no cubre el reventón

Si sufres un reventón y tu póliza no cubre neumáticos, sigue estos pasos para actuar de manera segura y eficiente:

  1. Mantén la calma y controla el vehículo
  2. Señaliza tu presencia
  3. Valora la posibilidad de cambiar la rueda
  4. Llama a asistencia en carretera
  5. Acude a un taller de confianza
  6. Revisa tu póliza y considera opciones

Sujeta el volante firmemente y reduce la velocidad de forma progresiva. Evita frenar de golpe y trata de apartarte a un lugar seguro, como el arcén o un área de descanso.

Enciende los intermitentes de emergencia y coloca la luz V16 de emergencia. Esto te protege tanto a ti como a otros conductores.

Si tienes rueda de repuesto en buen estado y sabes cómo hacerlo, sustituye el neumático. Asegúrate de que el vehículo esté en terreno estable, ponte el chaleco reflectante y utiliza el gato correctamente.

Si no puedes cambiar el neumático o no tienes rueda de repuesto, contacta con tu servicio de asistencia. Incluso sin cobertura de neumáticos, muchas aseguradoras ofrecen asistencia en carretera para llevar el vehículo al taller más cercano.

Una vez en el taller, reemplaza el neumático por uno nuevo. Comprueba también el estado de los otros neumáticos para evitar futuros reventones.

Tras el incidente, revisa tu seguro y valora si conviene incluir coberturas adicionales para neumáticos o daños accidentales, para no quedarte desprotegido en el futuro.

 

Consejos para mantener tus neumáticos en buen estado.

Aquí tienes algunas recomendaciones para conservar las ruedas en buen estado y evitar reventones, tengas o no cobertura en tu seguro: 

  • Comprobar la presión regularmente: mantén los neumáticos en la presión recomendada por el fabricante.
  • Revisar el desgaste: sustituye los neumáticos que muestren desgaste excesivo o deformaciones.
  • Evitar sobrecargar el vehículo: aumenta la probabilidad de reventón.
  • Revisar las ruedas antes de viajes largos: verifica que no haya grietas, cortes ni objetos incrustados en la banda de rodadura.
  • Cambiar neumáticos según antigüedad: aunque el dibujo sea suficiente, los neumáticos pierden propiedades con los años.

Con Génesis, la cobertura de neumáticos es opcional: tú decides si quieres incluirla y pagar solo por lo que necesitas.

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Preguntas frecuentes sobre cobertura del reventón de rueda

¿Qué hacer en caso de reventón de un neumático?

Detén el vehículo con cuidado, señaliza correctamente y cambia la rueda si tienes repuesto, o llama a asistencia en carretera.

 

¿Un reventón de neumático se considera un accidente?

Depende. Si provoca daños al vehículo o a terceros, se contabiliza como accidente para efectos del seguro.

 

¿Qué cubre el seguro de neumáticos?

Depende de la póliza. Algunos seguros a todo riesgo incluyen reventones o daños accidentales; los seguros a terceros, generalmente, no.

 

¿Cubre el seguro las ruedas rajadas?

Si la rotura es accidental y tu póliza incluye cobertura de daños, puede cubrirse; en seguros básicos normalmente no.

 

¿Cómo saber si es pinchazo o reventón?

Un pinchazo suele ser lento y localizado; un reventón es súbito, con pérdida inmediata de aire y posible daño estructural al neumático.

 

¿Qué debería hacer el conductor en caso de un reventón de neumático?

Mantener la calma, sujetar firmemente el volante, reducir velocidad progresivamente y apartarse a un lugar seguro para cambiar la rueda o pedir asistencia.