¿Cuál es el significado de los testigos de avería en el coche?

Publicado el 9 de Septiembre de 2023 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 4 minutos

¿Qué significan los testigos luminosos en el coche? ¿Cuántos hay? ¿Me pueden ayudar a prevenir fallos en el motor? Todo lo que necesitas saber, aquí.  Una imagen vale más que mil palabras, una máxima que también aplican los fabricantes de coches para alertar a los conductores de que algo va mal en el vehículo. Los testigos luminosos nos permiten detectar una posible avería o fallo en el funcionamiento del coche antes de que sea demasiado tarde. De hecho, los testigos de color rojo nos advierten que debemos detener el coche y los testigos de color ámbar señalan un fallo en el sistema que debemos solucionar lo antes posible.

¿Cuántos testigos luminosos existen en el coche?

Los coches modernos son muy complejos, por lo que resulta prácticamente imposible que podamos estar atentos al nivel de aceite, los frenos, el alternador, la batería, ABS, ESP, las luces, la presión de los neumáticos… Por suerte, los testigos luminosos nos advierten de un funcionamiento inusual para que podamos llevar el coche al taller rápidamente. Como regla general, cuanto más complejo y moderno sea el vehículo, más testigos luminosos tendrá. Cada fabricante diseña sus propios testigos, los cuales también varían según el modelo, por lo que es importante que revises el manual de tu coche para que conozcas las peculiaridades de sus testigos de avería. No obstante, algunos de los más comunes son:

Presión de inflado de los neumáticos

Mantener la presión de los neumáticos adecuada es fundamental para la seguridad al volante y permite ahorrar combustible. Si este testigo se enciende, indica que uno o varios neumáticos tienen una presión más baja de lo recomendable, por lo que tendrás que revisarlos.

Batería

Este testigo señala que la batería está descargada, por lo que debes prestarle atención inmediatamente. Puede indicar que la batería está a punto de fallar puesto que ha llegado al final de su vida útil, aunque también puede deberse a un fallo del alternador o incluso puede deberse a que la correa del alternador se ha destensado.

Nivel de aceite del motor

El aceite del motor es fundamental para lubricar las partes móviles, minimizando el rozamiento y el desgaste debido al uso, por lo que si baja demasiado, el motor corre peligro. Este testigo se enciende cuando no hay aceite suficiente para que el motor funcione adecuadamente, por lo que es conveniente que lo repongas cuanto antes.

Líquido refrigerante

El líquido refrigerante tiene la función de absorber el calor que se genera en el motor para evitar que se sobrecaliente. También impide que las piezas se congelen en invierno, actuando como lubricante y protegiendo el motor de la corrosión. Si el líquido refrigerante se calienta demasiado, no podrá cumplir sus funciones y el motor se dañará. Cuando este testigo se enciende, puede indicar que el nivel de líquido refrigerante es bajo, que el motor se ha sobrecalentado o que hay un fallo en el sensor de la temperatura del líquido refrigerante.

Avería del motor

Es uno de los testigos más temidos porque indica un fallo en el motor pero no especifica la causa. Puede tratarse de un fallo en el sistema de inyección, encendido o escape, ya sea un problema con el filtro de partículas, el catalizador, las bujías, el termostato o la válvula de control de emisiones. En ese caso, debes acudir al taller para que conecten tu coche a una máquina de diagnóstico y encuentren el origen del problema.

Si tengo un fallo en el motor, ¿me lo cubre el seguro?

 Los seguros de coche solo suelen cubrir los daños producidos en un accidente. Si tienes un fallo en el motor y cuentas con una cobertura de asistencia en la carretera, te enviarán una grúa para remolcar el coche hasta el taller más cercano. No obstante, puedes contratar una cobertura para las averías mecánicas, la cual cubre la reparación de los problemas en el bloque motor y el módulo electrónico principal que lo gestiona, pero ten en cuenta que normalmente la cuantía máxima oscila entre los 2.500 y 4.000 euros.

¿Qué es el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS)?

Publicado el 15 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 7 minutos
Dos personas dándose la mano

Si conduces, seguramente has oído hablar alguna vez del Consorcio de Compensación de Seguros, aunque puede que no tengas del todo claro qué hace o cuándo interviene. Lo cierto es que esta entidad pública tiene un papel muy importante: garantiza que, aunque un coche no tenga seguro o una compañía aseguradora no pueda hacerse cargo, las víctimas de un accidente no se queden sin indemnización.

En otras palabras, el Consorcio es una especie de «red de seguridad» del sistema asegurador español. Está ahí para protegerte cuando ocurre algo fuera de lo normal: un vehículo sin póliza te causa daños, el conductor responsable se da a la fuga o incluso cuando tu propia aseguradora entra en liquidación.

Conocer cómo funciona el Consorcio, en qué casos actúa y cómo contactar con él te puede ahorrar muchos quebraderos de cabeza si alguna vez te ves en una situación así.

 

¿Qué es el Consorcio de Compensación de Seguros en el Seguro de Automóviles (CSS)? 

El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) es una entidad pública empresarial con más de seis décadas de andadura. Está adscrita al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad mediante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y la inmensa mayoría de las compañías aseguradoras españolas se han sumado a la misma. Cumple diferentes funciones, entre ellas dar cobertura a los riesgos extraordinarios y asumir el seguro obligatorio de coches. 

En España, todos los vehículos deben tener al menos un seguro de responsabilidad civil para poder circular. Sin embargo, las aseguradoras no aceptan todo tipo de coches. Dado que el Estado no puede obligarlas a asumir determinados riesgos, el Consorcio de Compensación de Seguros ejerce como asegurador directo de los vehículos que son rechazados en el sector privado. Aunque solo lo hace excepcionalmente, porque su función principal es la de ser un fondo de garantía.

Esta entidad también se encarga de gestionar el Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA), gracias al cual las personas implicadas en un accidente de tráfico pueden averiguar rápidamente la entidad aseguradora que cubre la responsabilidad civil de cada uno de los vehículos implicados. 

El CSS también colabora con la Dirección General de Tráfico, por lo que supervisa la obligación de todos los propietarios de vehículos de suscribir y mantener en vigor un seguro de coche.

 

Cómo contactar con el Consorcio de Compensación de Seguros

Si necesitas ponerte en contacto con el Consorcio de Compensación de Seguros, puedes hacerlo de varias formas. La más rápida es a través de su sede electrónica, en la web oficial www.consorseguros.es, donde podrás consultar expedientes, presentar reclamaciones o solicitar indemnizaciones.

También puedes llamar al 900 222 665, un teléfono gratuito de atención al ciudadano, o acudir presencialmente.

En caso de accidente o daños extraordinarios, es importante tener a mano la matrícula del vehículo, los datos del siniestro y tu póliza, ya que el personal del Consorcio te pedirá esa información para iniciar los trámites.

 

¿En qué casos el CSS asume la cobertura del accidente? 

Básicamente, el Consorcio de Compensación de Seguros cubre un accidente cuando este ha sido causado por un coche desconocido, robado o sin seguro. 

También puede cubrirte cuando sufres un accidente y el otro conductor se da a la fuga, en cuyo caso tendrás que reclamar tú (o tu compañía de seguros) la indemnización directamente al CSS. 

Principales situaciones que cubre el Consorcio de Compensación de Seguros

El Consorcio interviene en una serie de casos muy concretos, tanto en el ámbito de los vehículos como en el de los riesgos extraordinarios. Las situaciones más habituales son:

  • Accidentes causados por vehículos sin seguro: si un coche sin póliza provoca daños personales o materiales, el Consorcio asume el pago de las indemnizaciones a las víctimas.
  • Vehículos robados o desconocidos: cuando no se puede identificar al responsable o se demuestra que el vehículo fue robado, el Consorcio se hace cargo de los daños.
  • Aseguradoras en quiebra: si la compañía de seguros de un conductor entra en concurso de acreedores, el CCS responde a las reclamaciones y mantiene las coberturas hasta la fecha de vencimiento de la póliza.
  • Fuga del responsable: si sufres un accidente y el otro conductor se da a la fuga, el Consorcio puede cubrirte siempre que se acredite que el vehículo implicado no fue identificado.

 

¿Qué otras situaciones cubre el Consorcio de Compensación de Seguros?

Además de los accidentes de tráfico, el Consorcio también protege frente a los llamados riesgos extraordinarios, que son aquellos que las aseguradoras privadas no cubren de forma habitual.

Entre ellos se incluyen los fenómenos naturales como inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas o tempestades ciclónicas, así como los actos de terrorismo, motines o disturbios populares.

En estos casos, el Consorcio indemniza tanto a particulares como a empresas que tengan un seguro con cobertura de daños a bienes o de personas (como el seguro de hogar o de coche). Eso sí, para recibir esta compensación, la póliza debe estar en vigor y la prima correctamente pagada en el momento del siniestro.

 

¿Qué trámites debo seguir para solicitar la indemnización? 

El primer requisito para solicitar una indemnización al CSS es contar al menos con un seguro de coche (como mínimo, el básico a terceros). Por tanto, lo más sencillo y cómodo es contactar con tu aseguradora para que tramite la reclamación.

Si decides presentar la reclamación por tu cuenta, puedes hacerlo a través de su web, pero necesitarás un certificado o DNI electrónico. También tendrás que adjuntar una serie de documentos que varían según el tipo de siniestro y los daños sufridos. 

Los documentos más comunes que suele solicitar el CSS son: 

  • El atestado.
  • El informe médico o forense en caso de lesiones.
  • Rellenar una hoja de comunicación de daños.
  • Y el recibo de la prima pagado que demuestra que tienes derecho a la indemnización.

Luego, el Consorcio enviará un perito para que valore los daños personales y materiales y determine el importe al que tienes derecho. Una vez que se ha abierto el caso, puedes ir consultando el estado del expediente en su sitio web.

TE INTERESA:

 

Preguntas frecuentes sobre el Consorcio de Compensación de Seguros

¿Qué cubre el Consorcio de Compensación de Seguros?

Cubre los daños derivados de accidentes provocados por vehículos sin seguro, robados o no identificados, así como los siniestros causados por riesgos extraordinarios como inundaciones o actos de terrorismo.

 

¿Quién está detrás del Consorcio de Seguros?

Es un organismo público adscrito al Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, bajo la supervisión de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

 

¿Cómo puedo contactar con el Consorcio de Seguros?

Puedes hacerlo a través de su web oficial www.consorseguros.es, por teléfono al 900 222 665, o acudiendo a cualquiera de sus delegaciones territoriales.

 

¿Cómo reclamar al Consorcio de Compensación de Seguros?

La reclamación se puede presentar online mediante certificado digital o DNI electrónico, o a través de tu aseguradora si prefieres que gestione el trámite.

 

¿Quiénes tienen derecho a recibir una indemnización?

Todas las personas que sufran daños personales o materiales y cumplan con los requisitos establecidos: tener una póliza en vigor y que el siniestro se haya producido en alguna de las situaciones que cubre el Consorcio.

 

¿Cuándo actúa el Consorcio de Compensación de Seguros?

Actúa cuando no hay una aseguradora privada responsable del siniestro o cuando se trata de incidentes excepcionales que están fuera de las coberturas estándar.