ITV en España: precio, duración y revisión del coche

Publicado el 24 de Julio de 2025 by Expertos en seguros de coche, Equipo Génesis
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos
Pegatina de la ITV

Pasar la ITV no es precisamente lo más emocionante del mundo, pero es obligatorio si quieres seguir circulando sin problemas. Y lo cierto es que muchas veces no sabemos ni cuánto cuesta, ni cuándo toca pasarla, ni si te pueden multar por un simple despiste. 

Si quieres tenerlo todo claro en pocos minutos, aquí te contamos lo esencial: cuánto se tarda, qué te revisan, cuánto te va a costar y cada cuánto tienes que pasar por ella. Fácil, directo y al grano.

¿Cuánto se tarda en pasar la ITV?

El tiempo que se tarda en pasar la ITV puede variar según el centro, la afluencia o el tipo de vehículo. Aun así, hay unos tiempos medios estimados.

Duración media de la inspección

La duración media de una inspección técnica de vehículos es de entre 20 y 30 minutos. Este tiempo puede alargarse si se detectan defectos leves o si hay que realizar comprobaciones adicionales.

¿Con cuánta antelación se puede pasar la ITV?

Según la normativa vigente (Real Decreto 920/2017), puedes pasar la ITV hasta 30 días antes de la fecha de vencimiento y mantendrás la fecha original de caducidad. Es decir, no se te acortará el plazo para la siguiente inspección.

¿Qué es la ITV y para qué sirve?

La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un control periódico obligatorio que tiene como objetivo garantizar que los vehículos cumplen con los requisitos técnicos y medioambientales mínimos para circular con seguridad.

Objetivo de la Inspección Técnica de Vehículos

La finalidad de la ITV es reducir riesgos en la carretera, evitar averías que puedan provocar accidentes y controlar las emisiones contaminantes. El control lo llevan a cabo estaciones autorizadas bajo supervisión de las comunidades autónomas.

¿Es obligatorio tener seguro para pasar la ITV?

Sí. Para pasar la ITV es obligatorio que el vehículo tenga, al menos, el seguro obligatorio en vigor. Las estaciones pueden comprobar de forma telemática si el vehículo está asegurado, según lo establecido en el artículo 78.2 del texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Si no lo está, pueden negarse a realizar la inspección.

¿Cuánto cuesta pasar la ITV?

El precio de la ITV no está unificado a nivel estatal, ya que depende de cada comunidad autónoma y del tipo de vehículo. A continuación, te mostramos un rango orientativo.

Tarifas según tipo de vehículo

 

Tipo de vehículo

Precio aproximado

Coche gasolina

40 € - 53 €

Coche diésel

45 € - 66 €

Moto o ciclomotor

25 € - 50 €

Vehículos eléctricos

27 € - 57 €

Estos precios incluyen la tasa de la DGT (4,18 € en 2025) y pueden variar según la comunidad autónoma. Madrid y el País Vasco suelen tener las tarifas más altas, mientras que Baleares y Extremadura están entre las más económicas.

¿Se paga si no se supera la inspección?

Sí. Aunque el resultado sea desfavorable, deberás pagar el importe completo de la inspección inicial.

¿Cuánto cuesta una segunda inspección?

Si vuelves dentro del plazo establecido (generalmente 2 meses), muchas estaciones no cobran la segunda inspección si solo hay que comprobar los defectos detectados. Pero esto también depende del centro.

¿Qué revisan en la ITV?

Durante la inspección se comprueba el estado general del vehículo para verificar que cumple los requisitos técnicos y medioambientales exigidos por la ley.

Elementos que se inspeccionan del vehículo

  • Sistema de alumbrado y señalización.
  • Neumáticos, frenos y suspensión.
  • Emisiones del tubo de escape.
  • Carrocería y chasis.
  • Parabrisas, limpiaparabrisas y lunas.
  • Cinturones de seguridad y anclajes.
  • Documentación del vehículo.

¿Qué hacer antes de ir para evitar fallos leves o graves?

  • Revisa luces, intermitentes y frenos.
  • Comprueba presión y dibujo de los neumáticos.
  • Asegúrate de que el claxon, cinturones y retrovisores funcionen correctamente.
  • Lleva todos los documentos necesarios: ficha técnica, permiso de circulación y justificante del seguro.

¿Cada cuánto tiempo se pasa la ITV?

El plazo depende del tipo de vehículo y su antigüedad. 

Plazos según la antigüedad del vehículo

Los turismos particulares siguen este calendario:

  • Los primeros 4 años tras salir del concesionario (nuevo): exentos.
  • De 4 a 10 años: cada 2 años.
  • Más de 10 años: cada año.

Periodo de gracia y retraso: consecuencias

No existe un «periodo de gracia» legal para pasar la ITV. Si se te pasa la fecha, estarás circulando con la ITV caducada y podrías recibir una multa de 200 €. Además, la policía o guardia civil puede inmovilizar el coche.

Lo que sí puedes hacer es adelantar la revisión hasta 30 días antes del vencimiento. Sin que suponga que pierdes ese mes de vigencia.

TE INTERESA:

Preguntas frecuentes

¿Puedo pasar la ITV sin tener seguro en vigor?

No. Es obligatorio tener el seguro mínimo obligatorio (el de Responsabilidad Civil, también conocido como seguro a terceros), o en vigor. Si no lo tienes, pueden negarse a realizar la inspección.

¿Dónde se puede pasar la ITV?

En cualquier estación ITV autorizada por la comunidad autónoma. Puedes elegir libremente.

¿Se puede pasar la ITV antes de la fecha?

Sí, hasta 30 días antes de la fecha límite. Se mantiene la misma fecha de caducidad.

¿Qué documentación necesito para pasar la ITV?

Permiso de circulación, tarjeta de inspección técnica y justificante del seguro obligatorio.

¿Qué pasa si no paso la ITV a tiempo?

Te pueden poner una multa de 200 €, posible inmovilización del vehículo y prohibición de circular hasta regularizar la situación.

Por qué no me aseguran el coche: conoce las claves

Publicado el 5 de Marzo de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos
Chico revisando papel

Que ninguna aseguradora quiera darte cobertura puede generar mucha frustración y, sobre todo, dudas. El porqué no te aseguran el coche, en la mayoría de los casos, tiene una explicación concreta relacionada con el perfil del conductor, el vehículo o el uso que se hace de él. 

En este artículo te explicamos los motivos más frecuentes, qué significa realmente que un coche no sea asegurable y qué opciones tienes para poder cumplir con la ley y circular con tranquilidad.

Motivos por los que ninguna aseguradora asegura tu coche

Las aseguradoras analizan el riesgo antes de aceptar un vehículo. Cuando consideran que ese riesgo es demasiado alto, pueden rechazar la contratación. Estos son los factores más habituales que influyen en esa decisión.

Edad del conductor 

La edad es uno de los primeros filtros:

  • Conductores muy jóvenes, con poca experiencia al volante.
  • Conductores de edad muy avanzada.

En ambos casos, las estadísticas de siniestralidad influyen directamente en la decisión de la aseguradora.

Tipo de vehículo

No todos los coches se aseguran igual. Pueden surgir problemas si se trata de:

  • Vehículos muy potentes o deportivos.
  • Coches clásicos o muy antiguos.
  • Vehículos modificados o con reformas no homologadas.

Cuanto más difícil sea reparar o valorar el coche, mayor será el riesgo para la aseguradora.

Historial de conducción

El historial del conductor es uno de los factores que más pesa a la hora de asegurar tu coche. Se tiene en cuenta:

  • Partes frecuentes con culpa.
  • Sanciones graves o muy graves.
  • Pérdida de puntos del carnet o retiradas temporales.

Un historial negativo puede hacer que muchas compañías rechacen la solicitud.

Uso del vehículo

No es lo mismo un coche para uso ocasional que uno que circula muchas horas al día. Las aseguradoras valoran especialmente:

  • Uso profesional (reparto, transporte, VTC).
  • Kilometraje elevado.
  • Uso distinto al declarado en la póliza.

Zona de circulación o estacionamiento

El lugar donde circula o duerme el coche también influye. Zonas con:

  • Alta siniestralidad.
  • Mayor índice de robos o vandalismo.
  • Dificultad para estacionar en garaje.

Como ves, todo suma a la hora de calcular el riesgo.

¿Qué significa que un coche no sea asegurable?

Que un coche no sea asegurable no significa que esté prohibido circular con él, sino que las compañías aseguradoras privadas consideran que el riesgo es demasiado alto para ofrecer una póliza estándar

Ahora bien, que una aseguradora rechace asegurar un coche no elimina la obligación legal de tener seguro. Según el Real Decreto Legislativo 8/2004, todo vehículo a motor que circule o esté dado de alta debe contar, como mínimo, con un seguro de responsabilidad civil obligatoria.

¿Es legal que una aseguradora rechace asegurar un coche?

Sí, es legal. La ley permite que las aseguradoras privadas rechacen asegurar un coche cuando consideran que el riesgo no encaja en su política de contratación.

Lo que no es legal es circular sin seguro. La misma norma establece de forma expresa la obligatoriedad del seguro y las consecuencias de incumplirla, independientemente de que el vehículo haya sido rechazado por varias compañías.

Por este motivo, el sistema prevé una solución específica para estos casos. Y te lo contamos a continuación.

¿Qué puedo hacer si no me aseguran el coche? Consorcio de Compensación de Seguros

Si ninguna aseguradora quiere asegurarte el coche, no estás en un callejón sin salida. En estos casos entra en juego el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), un organismo público que garantiza la cobertura mínima obligatoria.

Acude al Consorcio de Compensación de Seguros

El Consorcio permite asegurar vehículos que han sido rechazados por varias aseguradoras privadas. Su función es garantizar que puedas cumplir con la obligación legal de tener seguro, aunque el riesgo sea elevado.

La cobertura que ofrece es responsabilidad civil obligatoria, es decir, daños a terceros. Además, es una solución de último recurso, puesto que el CCS solo asume la cobertura cuando el riesgo no es aceptado en el mercado asegurador.

Documentación necesaria para el Consorcio

Para contratar el seguro con el Consorcio, normalmente tendrás que aportar:

  • Solicitudes rechazadas por aseguradoras privadas.
  • Permiso de circulación.
  • Ficha técnica del vehículo.
  • DNI del tomador del seguro.

El proceso no es inmediato, pero es una vía segura y legal.

Alternativas antes de acudir al Consorcio

Antes de tener que recurrir al Consorcio, puedes intentar:

  • Ajustar las coberturas, minimiza el riesgo.
  • Revisar que los datos facilitados a las aseguradoras son correctos.
  • Consultar con corredurías especializadas en perfiles complejos.

A veces, un pequeño cambio desbloquea la contratación.

Consecuencias de circular sin seguro de coche

Circular sin seguro en España tiene consecuencias graves:

  • Multa de 601 a 3.005 euros.
  • Posible inmovilización y depósito del vehículo.
  • Responsabilidad económica directa en caso de accidente. 

Además del impacto económico, asumirías personalmente cualquier daño causado a terceros. 

TE INTERESA:

Preguntas frecuentes sobre por qué no te aseguran el coche

¿La edad del conductor influye en el seguro de coche?

Sí. Tanto la falta de experiencia como determinadas edades pueden aumentar el riesgo percibido por la aseguradora.

¿Qué tipo de coches tienen más dificultades para ser asegurados?

Suelen ser coches muy potentes, antiguos, modificados o con un alto índice de siniestralidad.

¿Qué opciones tengo cuando no me aseguran el coche?

Puedes buscar aseguradoras especializadas, ajustar coberturas o acudir al Consorcio de Compensación de Seguros.

¿Qué significa que un vehículo no es asegurable?

Significa que las aseguradoras privadas no aceptan el riesgo, pero no que esté prohibido circular con él si se obtiene la cobertura obligatoria.

¿Cuánto tiempo se puede estar sin seguro de coche?

Ninguno. Desde el momento en que el vehículo está dado de alta, debe tener seguro en vigor.

¿Puedo circular sin seguro mientras busco una solución?

No. Circular sin seguro es una infracción grave, aunque estés intentando contratarlo.

¿El Consorcio cubre daños propios o solo a terceros?

El Consorcio cubre únicamente la responsabilidad civil obligatoria, es decir, los daños a terceros, no los daños propios del vehículo.