Intercambio de coches: ¿en qué consiste esta práctica?

Publicado el 25 de Febrero de 2023 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 3 minutos

A raíz de la crisis económica la compra de coches nuevos ha caído en picado mientras que la venta de vehículos de segunda mano ha aumentado. Sin embargo, una gran parte del mercado automovilístico continúa estando en manos de los concesionarios por lo que a los particulares les puede resultar difícil vender su coche y encontrar otro vehículo a un buen precio. Por eso en los últimos tiempos se ha puesto en boga otra alternativa: el intercambio de coches.

¿Cómo encontrar un coche para intercambiar?

En poco tiempo nuestra vida puede dar un giro radical que nos obligue a cambiar de coche. Quizás estás esperando un bebé y tu modelo actual no tiene espacio o no es lo suficientemente seguro, te has mudado a la ciudad y ya no necesitas el todoterreno o simplemente quieres ahorrar y deseas un modelo más pequeño. Cuando esto ocurre, puedes vender el vehículo y comprar otro o buscar a alguien que esté dispuesto a intercambiar su coche.

Por supuesto, tendrás que estar preparado para emprender una búsqueda larga porque vender un coche de segunda mano ya es algo difícil pero encontrar a alguien que tenga el modelo que estés buscando y al que le interese el tuyo lo es aún más. Sin embargo, una vez más la tecnología acude en nuestra ayuda y hoy contamos con sitios web especializados (como intercambiocoches.com) que nos facilitarán enormemente esta tarea.

Vale aclarar que como en muchas ocasiones los coches que se intercambian no tienen el mismo valor, lo más usual es que uno de los dos propietarios tenga que añadir cierta suma. Cuando ambos os pongáis de acuerdo, solo os restará hacer oficial el intercambio de vehículos.

Los trámites burocráticos

Básicamente, los trámites que deberás hacer son los mismos que están previstos para la compra-venta, lo cual implica que tendrás que abonar los respectivos impuestos en Hacienda y Tráfico. El primer paso consiste en realizar los contratos de compra-venta de los coches y pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

En este punto, debes considerar que la ley no establece diferencias entre la compra y el intercambio por lo que tendrás que ingresar el 4% del valor del modelo. El segundo y último paso consiste en dirigirse a Tráfico para presentar la documentación y abonar la tasa correspondiente.

¿Qué sucede con el seguro del coche?

Tienes dos opciones: quedarte con tu compañía de seguros o traspasar la póliza. Si decides traspasar el seguro de coche, tendrás que comunicárselo a tu aseguradora indicándole los datos personales y de contacto de la otra persona. Cuando esta analice su historial de conducción y experiencia al volante, podrá aceptar o no el traspaso.

No obstante, lo más sencillo es que cada conductor se quede con su compañía de seguros. Obviamente, tendrás que comunicar el cambio de vehículo y la aseguradora volverá a calcular el precio del seguro de coche, lo cual significa que te harán un nuevo contrato y las primas no consumidas se transferirán automáticamente al nuevo seguro.

Reventón en la rueda: ¿Lo cubre el seguro?

Publicado el 21 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos
Rueda pinchada

Un reventón en la rueda puede ocurrir en cualquier momento y poner en riesgo tu seguridad y la de los demás. Además, suele generar dudas sobre si el seguro de coche o moto se hace cargo del coste. La respuesta depende del tipo de seguro que tengas y de cómo se haya producido el incidente. Veamos qué se considera un reventón, qué seguros pueden cubrirlo y qué hacer si no tienes cobertura.

 

¿Qué se considera reventón?

Un reventón ocurre cuando un neumático explota o se rompe de manera repentina mientras circulas, provocando pérdida de presión inmediata y dificultando el control del vehículo. No todos los daños en los neumáticos se consideran reventón: un simple pinchazo o desgaste habitual no entra en esta categoría.

 

Diferencia entre pinchazo, reventón y daño accidental

  • Pinchazo: ocurre cuando un objeto punzante atraviesa la banda de rodadura. Habitualmente es reparable y no siempre se considera siniestro para el seguro.
     
  • Reventón: es una ruptura súbita del neumático, que puede deberse a presión inadecuada, desgaste extremo o un defecto del propio neumático. Es peligroso y requiere atención inmediata.
     
  • Daño accidental: incluye golpes fuertes contra bordillos o baches que deforman o rompen el neumático, y puede estar cubierto por algunos seguros a todo riesgo.

 

Cuándo se considera siniestro y cuándo no

Un reventón de neumático siempre se considera un siniestro, incluso si no causa daños a otras personas ni al vehículo. Esto se debe a que el neumático queda inservible y necesita ser reemplazado antes de volver a circular. La diferencia está en la cobertura contratada: si tu seguro incluye daños a neumáticos, la aseguradora puede hacerse cargo del coste. Si no tienes esa cobertura, aunque sea un siniestro, el gasto corre por tu cuenta. 

En cambio, un pinchazo leve o un daño superficial que se pueda reparar no se considera siniestro a efectos del seguro.

 

Qué tipos de seguro cubren un reventón en la rueda

No todos los seguros cubren los reventones de neumáticos. En general:

  • Seguro a terceros: no suele cubrir reventones, aunque sí los daños que se causen a terceros.
  • Seguro a todo riesgo (con o sin franquicia): depende de la compañía y de las condiciones contratadas, sí puede cubrir el reemplazo del neumático. O se puede contratar la cobertura como extra.
  • Coberturas adicionales: algunos seguros ofrecen extensión específica para neumáticos o daños accidentales, lo que puede incluir reventones.

Es importante leer la letra pequeña de la póliza y confirmar con la aseguradora si tu seguro incluye este tipo de cobertura.

 

Qué hacer si tu seguro no cubre el reventón

Si sufres un reventón y tu póliza no cubre neumáticos, sigue estos pasos para actuar de manera segura y eficiente:

  1. Mantén la calma y controla el vehículo
  2. Señaliza tu presencia
  3. Valora la posibilidad de cambiar la rueda
  4. Llama a asistencia en carretera
  5. Acude a un taller de confianza
  6. Revisa tu póliza y considera opciones

Sujeta el volante firmemente y reduce la velocidad de forma progresiva. Evita frenar de golpe y trata de apartarte a un lugar seguro, como el arcén o un área de descanso.

Enciende los intermitentes de emergencia y coloca la luz V16 de emergencia. Esto te protege tanto a ti como a otros conductores.

Si tienes rueda de repuesto en buen estado y sabes cómo hacerlo, sustituye el neumático. Asegúrate de que el vehículo esté en terreno estable, ponte el chaleco reflectante y utiliza el gato correctamente.

Si no puedes cambiar el neumático o no tienes rueda de repuesto, contacta con tu servicio de asistencia. Incluso sin cobertura de neumáticos, muchas aseguradoras ofrecen asistencia en carretera para llevar el vehículo al taller más cercano.

Una vez en el taller, reemplaza el neumático por uno nuevo. Comprueba también el estado de los otros neumáticos para evitar futuros reventones.

Tras el incidente, revisa tu seguro y valora si conviene incluir coberturas adicionales para neumáticos o daños accidentales, para no quedarte desprotegido en el futuro.

 

Consejos para mantener tus neumáticos en buen estado.

Aquí tienes algunas recomendaciones para conservar las ruedas en buen estado y evitar reventones, tengas o no cobertura en tu seguro: 

  • Comprobar la presión regularmente: mantén los neumáticos en la presión recomendada por el fabricante.
  • Revisar el desgaste: sustituye los neumáticos que muestren desgaste excesivo o deformaciones.
  • Evitar sobrecargar el vehículo: aumenta la probabilidad de reventón.
  • Revisar las ruedas antes de viajes largos: verifica que no haya grietas, cortes ni objetos incrustados en la banda de rodadura.
  • Cambiar neumáticos según antigüedad: aunque el dibujo sea suficiente, los neumáticos pierden propiedades con los años.

Con Génesis, la cobertura de neumáticos es opcional: tú decides si quieres incluirla y pagar solo por lo que necesitas.

TE INTERESA:

 

Preguntas frecuentes sobre cobertura del reventón de rueda

¿Qué hacer en caso de reventón de un neumático?

Detén el vehículo con cuidado, señaliza correctamente y cambia la rueda si tienes repuesto, o llama a asistencia en carretera.

 

¿Un reventón de neumático se considera un accidente?

Depende. Si provoca daños al vehículo o a terceros, se contabiliza como accidente para efectos del seguro.

 

¿Qué cubre el seguro de neumáticos?

Depende de la póliza. Algunos seguros a todo riesgo incluyen reventones o daños accidentales; los seguros a terceros, generalmente, no.

 

¿Cubre el seguro las ruedas rajadas?

Si la rotura es accidental y tu póliza incluye cobertura de daños, puede cubrirse; en seguros básicos normalmente no.

 

¿Cómo saber si es pinchazo o reventón?

Un pinchazo suele ser lento y localizado; un reventón es súbito, con pérdida inmediata de aire y posible daño estructural al neumático.

 

¿Qué debería hacer el conductor en caso de un reventón de neumático?

Mantener la calma, sujetar firmemente el volante, reducir velocidad progresivamente y apartarse a un lugar seguro para cambiar la rueda o pedir asistencia.