¿Merece la pena añadir franquicia a un seguro a todo riesgo?

Publicado el 16 de Octubre de 2025 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 4 minutos
Franquicia seguro a todo riesgo

Elegir un seguro de coche no siempre es fácil, y una de las dudas más habituales surge cuando hablamos del seguro a todo riesgo con franquicia. ¿Realmente compensa pagar menos en la prima anual a cambio de asumir parte de los gastos en caso de siniestro? Vamos a ver en qué casos sí interesa, en cuáles no, y cuál es su precio.

En qué casos SÍ merece la pena contratar un seguro a todo riesgo con franquicia

El seguro a todo riesgo con franquicia suele ser una buena opción si:

  • El coche es nuevo o de alto valor y quieres tenerlo protegido.
  • Eres un conductor con experiencia y rara vez tienes accidentes o partes.
  • Prefieres pagar menos cada año en la prima, aunque eso implique abonar la franquicia en caso de siniestro.
  • Usas poco el coche o lo utilizas sobre todo en recorridos cortos y seguros.

En qué casos NO merece la pena contratar un seguro a todo riesgo con franquicia

No siempre sale rentable. Puede que te convenga más un seguro a todo riesgo sin franquicia si:

  • Eres un conductor novel y es más probable que tengas incidentes.
  • Usas el coche todos los días y en trayectos largos, lo que aumenta el riesgo de accidente.
  • No quieres preocuparte por pagar nada extra en caso de parte.
  • El coche ya tiene muchos años y su valor de mercado es bajo.

¿Cuál es el precio de un seguro a todo riesgo con franquicia?

La prima del seguro depende de varios factores: la marca y modelo del coche, tu perfil como conductor, el número de partes que hayas dado en los últimos años y, por supuesto, la cuantía de la franquicia que elijas.

En general, un seguro a todo riesgo con franquicia es más barato que uno sin franquicia, y cuanto más alta sea la franquicia, más baja será la prima anual.

Con los seguros de Génesis, pagas solo por lo que necesitas: obtén en 2 minutos el precio de tu seguro de coche.

¿Sabes ya qué es un seguro a todo riesgo con franquicia?

Un seguro a todo riesgo cubre todos los daños contemplados en la póliza, tanto los que causes a terceros como los que sufra tu propio coche.

La franquicia es la cantidad fija que te comprometes a pagar de tu bolsillo en caso de siniestro.

Por ejemplo: si tienes una franquicia de 300 € y el arreglo cuesta 1.000 €, tú pagas los primeros 300 € y el seguro se encarga del resto.

Es decir, que el seguro a todo riesgo con franquicia es la modalidad con mayores coberturas, pero con una parte del coste compartida contigo. Eso es lo que lo hace más económica la prima anual frente al todo riesgo sin franquicia.

¿Cuáles son las ventajas de contratarlo?

Ahorro en la prima anual

Pagas menos que en un seguro a todo riesgo sin franquicia.

Tranquilidad

Cobertura completa. Tu coche sigue estando protegido frente a daños propios y a terceros.

Flexibilidad

Puedes elegir el importe de la franquicia según lo que estés dispuesto a pagar en caso de siniestro.

¿Y las desventajas?

Coste extra en caso de parte

Cuando uses el seguro, tendrás que abonar siempre (como máximo) la franquicia.

No compensa si tienes muchos siniestros

Si das partes con frecuencia, acabarás pagando más a largo plazo.

Menor tranquilidad

Hay conductores que prefieren pagar más en la prima anual y olvidarse de cualquier gasto adicional en caso de accidente.

TE INTERESA:

Preguntas frecuentes sobre si merece la pena un seguro a todo riesgo con franquicia

¿Realmente merece la pena contratar un seguro a todo riesgo con franquicia?

Depende de tu perfil como conductor y de la frecuencia con la que circules con el coche. Si no sueles dar partes y quieres ahorrar en la prima, sí compensa.

¿Cuál es la diferencia entre un seguro a todo riesgo con franquicia y uno sin franquicia?

La cobertura es la misma, la diferencia es que con franquicia pagas una parte fija de los daños en cada siniestro.

¿Cuánto cuesta un seguro a todo riesgo con franquicia?

Es más barato que el todo riesgo sin franquicia, pero el precio final depende del coche, del conductor y del importe de la franquicia.

¿Cómo calcular cuánto me costaría un seguro a todo riesgo con franquicia?

Consigue el precio de tu seguro ahora mismo, en 2 minutos, introduciendo tus datos como conductor y los datos del vehículo en esta calculadora online.

Qué hacer cuando la parte contraria no reconoce el accidente

Publicado el 26 de Febrero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 7 minutos
Dos personas fuera del coche mediando

Tener un accidente de tráfico es siempre un momento desagradable. Lo es aún más si la otra persona niega que el choque haya ocurrido o que tenga responsabilidad. En España, aunque esto complique los trámites, tienes recursos legales y seguros que te protegen si sabes cómo actuar.

 

Qué hacer justo después del accidente para proteger tu reclamación

Lo primero que debes hacer en el lugar del accidente es:

  1. Detener el vehículo, encender las luces de emergencia y asegurarte de que tú y los demás estáis fuera de peligro.
  2. Señalizar correctamente el accidente, teniendo en cuenta la normativa vigente (por ejemplo, el uso de la baliza V‑16 conectada en lugar de triángulos).
  3. Comprobar si hay heridos y, si los hay, llamar al 112.
  4. Recoger el máximo de evidencias posibles:
    - Fotos y vídeos de los vehículos, las matrículas, la posición y los daños.
    - Fecha, hora y lugar exactos del accidente.
    - Datos de testigos que presenciaron la colisión.
  5. Intercambiar datos con la otra parte (nombre, matrícula, aseguradora).
  6. Intentar rellenar el Parte Europeo de Accidente (DAA) o parte amistoso. Este documento ayuda a agilizar los trámites con las aseguradoras, aunque no es obligatorio si no hay acuerdo entre las partes.

 

Cómo actuar cuando la parte contraria no reconoce el accidente

Aunque es una faena, puede pasar: la otra persona dice que no tuvo nada que ver con el siniestro o se niega a asumir su responsabilidad. No supone que pierdas tus derechos, pero necesitas pruebas sólidas.

 

Qué pruebas necesitas

Recopila todo lo que puedas:

  • Fotos y vídeos del accidente y de los daños.
  • Declaraciones de testigos, con nombre y contacto.
  • Datos de seguros y matrícula de la otra parte.
  • Atestado policial, si interviene la policía o la Guardia Civil (muy recomendable si no hay acuerdo).
  • Informes médicos y periciales si hay lesiones o daños que reclamar.

 

Qué pasa si la aseguradora no se quiere hacer cargo

Cuando la parte contraria no asume la culpa, la aseguradora puede tardar más en decidir sobre tu reclamación o incluso rechazarla inicialmente. Según la Ley de Contrato de Seguro, la compañía tiene obligaciones de gestión y plazos máximos de respuesta (usualmente hasta 3 meses) una vez presentada la reclamación completa. Si no responde en ese plazo o lo hace de forma injustificada, puede haber efectos legales como intereses por demora.

Si tu aseguradora se niega a tramitarlo o te ofrece una indemnización insuficiente, puedes reclamar ante el Defensor del Asegurado o ante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).

 

Qué hacer si la otra persona se niega a identificarse

Si el otro conductor se niega a darte sus datos, llama a la Policía Local o a la Guardia Civil. Los agentes están capacitados para identificar a las partes y redactar un atestado que respalde tu versión de los hechos. Esto es especialmente útil cuando no hay parte amistoso firmado. 

 

Qué hacer si no quiere rellenar el parte amistoso

No existe una obligación legal de firmar el parte amistoso, aunque eso no significa que vayas a tener problemas reclamando si aportas tú toda la información posible. En ese caso:

  • Anota todos los datos que puedas.
  • Llama a la policía para que levanten atestado.
  • Recopila fotografías y testigos.
  • Da parte a tu aseguradora dentro de los plazos que marque tu póliza (normalmente 7 días).

 

Qué hacer si no hay atestado

Si la policía no acude y no se levanta un atestado, reunir pruebas propias es más relevante aún. Aun así, tu aseguradora puede comenzar la gestión de siniestro con las pruebas que aportes. Si no llega a un acuerdo, puede ser necesario acudir a la vía civil o penal para acreditar los hechos.

 

Qué hacer si hay testigos o cámaras de seguridad

Los testigos visuales y las grabaciones de cámaras son pruebas muy valiosas. Pueden respaldar tu versión en la reclamación o en un procedimiento judicial. Asegúrate de:

  • Pedir a los testigos una breve declaración por escrito o grabada.
  • Consultar si hay cámaras de tráfico o seguridad en la zona y solicitar el acceso a las grabaciones.

 

Cómo reclamar daños materiales y lesiones cuando niegan la culpa

Aunque la otra parte niegue su responsabilidad, tú solo tienes que dar parte a tu aseguradora con todas las pruebas (fotos, atestado, testigos, informes médicos). Normalmente, ellos se encargan de reclamar los daños a la otra parte y gestionar la indemnización, incluso si hace falta acudir a juicio.

Si hay lesiones, el baremo de accidentes determina la indemnización según días de baja, secuelas, etc.; si hay daños materiales, se valorarán por peritaje.

Con el seguro a terceros de Génesis, este proceso es muy sencillo: incluye defensa jurídica y reclamación de daños. Ponemos a tu disposición profesionales que gestionan la defensa jurídica, penal, fianzas o reclamación de daños, haciendo que todo el trámite sea más ágil y seguro.

 

El procedimiento judicial si la parte contraria no reconoce el accidente

Cuando no hay acuerdo entre las aseguradoras o entre los conductores, la única solución es llevar el caso ante los tribunales:

  • Reclamación civil por responsabilidad civil extracontractual.
  • Procedimiento penal si existe conducta sancionable.
  • Presentar todas las pruebas recabadas: atestado, fotos, testigos, informes periciales y médicos.
  • Contar con asesoramiento jurídico especializado mejora mucho las posibilidades de éxito.

 

Plazos legales de las aseguradoras para responder

Cuando notifiques el accidente a tu aseguradora, la Ley de Contrato de Seguro establece que la compañía tiene 40 días para informar si acepta o rechaza la reclamación. Si la otra parte no reconoce su responsabilidad, el trámite puede alargarse, aunque la ley indica que la resolución debe producirse en un máximo de 3 meses. Si la aseguradora supera este plazo sin una justificación válida, podría estar obligada a pagarte intereses de demora.

 

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Preguntas frecuentes sobre cómo actuar si la parte contraria no reconoce el accidente

¿Qué pasa si la parte contraria no reconoce el accidente?

Para que no sea su palabra contra la tuya, debes presentar pruebas como fotos, testigos, atestado o cámaras para demostrar que el accidente ocurrió y quién tiene la responsabilidad. El parte amistoso no es obligatorio si no hay consenso.

 

¿Cuándo se puede negar una aseguradora a pagar?

Una aseguradora puede negar el pago si no se demuestra la responsabilidad de su asegurado o si existe alguna exclusión en la póliza, pero tienes derecho a reclamar y, si hace falta, llevarlo a juicio.

 

¿El seguro obligatorio cubre los daños producidos a la parte contraria?

Sí. El seguro obligatorio de responsabilidad civil del vehículo cubre los daños materiales y personales que causes a terceros, incluso si tu versión de los hechos difiere de la de la otra parte.

 

¿Qué plazo legal tiene la aseguradora para responderme?

La aseguradora debe contestar tu reclamación en máximo 40 días. Si la otra parte no reconoce la culpa, el plazo puede extenderse hasta 3 meses. Si se retrasa sin justificarlo, podrían aplicarse intereses de demora.

 

¿En qué situación puede una aseguradora rechazar una reclamación?

Puede rechazarla si no hay pruebas suficientes, si hay una exclusión contractual o si la actuación del asegurado viola las condiciones de la póliza (p. ej., conducción bajo drogas/alcohol). Sin embargo, este rechazo puede impugnarse