Requisitos para ser profesor de autoescuela: ¿qué debes estudiar?

Publicado el 5 de Noviembre de 2024 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos

Convertirse en profesor de autoescuela es una opción profesional interesante, que no solo te permite compartir tu conocimiento sobre la conducción, sino también ayudar a formar a nuevos conductores y a contribuir a la seguridad vial. 

Si te apasiona el mundo del motor y tienes habilidades para enseñar, sigue leyendo para que conozcas todo lo que necesitas saber para dar el paso.

¿Qué se necesita estudiar para ser profesor de autoescuela?

Para ser profesor de autoescuela, no es necesario contar con una carrera universitaria, pero sí con formación específica. Para ser más concretos, hay dos caminos principales:

  1. Ciclo Formativo de Formación Profesional (FP) de Técnico Superior en Formación para la Movilidad Segura y Sostenible: esta formación te proporcionará conocimientos sobre tráfico, seguridad vial y pedagogía, así como la habilidad para enseñar a las futuras generaciones de conductores. Además, esta formación incluye prácticas en autoescuelas y puede ser una excelente manera de entrar en el sector.
  2. Conseguir Certificado de aptitud para ser profesor de autoescuela de la DGT: para el cual debes cumplir algunos requisitos como: tener una superada la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) o un título de Técnico (Formación Profesional de Grado Medio) y el carnet de conducir B, como mínimo. Para formarte, puedes acudir a diversas entidades y centros homologados donde conseguir la capacitación y preparación para impartir clases teóricas y prácticas.

A finales de 2027 se estima que se eliminará esta segunda opción para sacarse el título de profesor de autoescuela, quedando reemplazada por la formación oficial reglada de FP. 

Requisitos para convertirse en profesor de autoescuela

Para ejercer como profesor de autoescuela, es necesario cumplir con ciertos requisitos establecidos en la normativa vigente. Según el Real Decreto 1295/2003, por el que se regula el funcionamiento de las escuelas de conductores, el personal docente debe ser capaz de impartir tanto la enseñanza teórica como práctica relacionada con la conducción. A continuación, detallamos los requisitos para acceder a esta profesión:

  • Certificación de aptitud: este certificado acredita que has completado la formación necesaria para enseñar las técnicas de conducción de manera profesional por cualquiera de las dos vías indicadas en el apartado anterior.
  • Autorización de ejercicio como profesor: emitida por las autoridades competentes y te permite legalmente impartir clases en una escuela de conductores o sección.

No hay requisitos académicos muy elevados, pero sí es importante tener una sólida comprensión de las normas de tráfico, la seguridad vial y las técnicas de enseñanza. Además, deberás tener paciencia y buenas habilidades de comunicación para explicar conceptos complejos de manera clara y efectiva.

¿Cómo es el formato del examen?

Solo aplica si no realizas la formación de FP como Técnico Superior en Formación para la Movilidad Segura y Sostenible y no consigues el título por esta vía.

El proceso para convertirte en profesor de autoescuela acudiendo a un centro homologado de formación, incluye un examen que consta de varias fases, tanto teóricas como prácticas:

Primero, deberás enfrentarte a un examen teórico similar al que pasaste para obtener tu carnet de conducir. Este consiste en un test de 30 preguntas, donde podrás cometer hasta tres errores. 

En cuanto al examen práctico, deberás demostrar tus habilidades de conducción en una prueba de aproximadamente media hora. 

Una vez superados estos exámenes iniciales, es necesario aprobar el Certificado de Aptitud de Profesor de Formación Vial:

  1. La primera es a distancia con varios exámenes tipo test. Si suspendes un tema, debes repetirlo.
  2. La segunda fase es presencial, en la cual se evalúa cómo aplicas los conocimientos adquiridos en situaciones prácticas del día a día como docente.

Salario medio de un profesor de autoescuela

En realidad, el sueldo de un profesor de autoescuela, que trabaja para una empresa privada, es bastante variable en función de la empresa y la experiencia del profesional. Sin embargo, sí que está regulado el salario mínimo publicado en el Convenio Colectivo de Autoescuelas, para el año 2023: el salario base es de 1.110,05 € mensuales, más los pluses de antigüedad y de transporte. 

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Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio tener experiencia previa para ser profesor de autoescuela?

No es obligatorio tener experiencia previa como instructor, pero sí se requiere cumplir con los estudios y exámenes específicos establecidos para obtener la certificación como profesor de autoescuela.

¿Cuánto tiempo se tarda en completar la formación para ser profesor de autoescuela?

El proceso de formación varía según la modalidad. En el caso del ciclo formativo de FP la duración es de 2 años lectivos. Si te preparas por tu cuenta o en una academia, el tiempo total depende de la dedicación, pero puede oscilar entre 6 y 12 meses.

¿Hay límite de edad para convertirse en profesor de autoescuela?

No hay límite de edad para convertirte en profesor de autoescuela, siempre y cuando cumplas con los requisitos establecidos por la normativa vigente y pases las pruebas psicológicas adecuadas para desempeñar la labor.

Medicamentos y conducción: ¿Cuáles son peligrosos y cómo identificarlos?

Publicado el 7 de Agosto de 2025 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos
Medicamentos conduccion

Conducir bajo los efectos de ciertos medicamentos puede ser tan peligroso como hacerlo bajo los efectos del alcohol. Somnolencia, visión borrosa, mareos o falta de reflejos son solo algunos de los efectos secundarios que pueden alterar tu capacidad para conducir con seguridad.

Por eso es fundamental saber qué medicamentos pueden suponer un riesgo al volante y cómo identificarlos:

Medicamentos peligrosos para conducir

Medicamentos que no afectan a la conducción

Benzodiacepinas

Paracetamol

 

Antihistamínicos sedantes (1ª gen.)

Ibuprofeno

Antipsicóticos

Antibióticos (en la mayoría de los casos)

Antidepresivos tricíclicos

Antiácidos

Analgésicos opioides

Suplementos vitamínicos

Relajantes musculares

Laxantes

Antiepilépticos

Anticonceptivos

Hipnóticos

Pomadas y cremas tópicas

¿Son todos los medicamentos peligrosos para la conducción?

No. De hecho, la mayoría de los medicamentos no interfieren en la conducción. El problema aparece cuando ciertos principios activos afectan al sistema nervioso central, provocan somnolencia, alteran los reflejos o generan confusión. En estos casos, conducir puede convertirse en una actividad de riesgo, tanto para ti como para los demás.

¿Qué medicamentos afectan a la conducción?

Algunos medicamentos tienen efectos secundarios que pueden reducir tu capacidad de reacción o percepción al volante. A continuación, encontrarás algunos de los más habituales.

Benzodiacepinas

Se recetan para tratar la ansiedad o el insomnio. Pueden provocar somnolencia, falta de atención y coordinación. Muy habituales: lorazepam, diazepam, alprazolam, etc.

Antihistamínicos sedantes

Son los de primera generación (como la difenhidramina). Aunque calman los síntomas de la alergia, también dan mucho sueño.

Antipsicóticos

Utilizados para tratar trastornos mentales graves. Suelen afectar la atención, la coordinación y los reflejos.

Antidepresivos tricíclicos

Algunos (como la amitriptilina) pueden provocar somnolencia o visión borrosa, especialmente al iniciar el tratamiento.

Analgésicos opioides

Medicamentos como la morfina o el tramadol reducen el dolor intenso, pero también pueden inducir somnolencia, náuseas o vértigos.

Relajantes musculares

Aunque ayudan a aliviar contracturas o lesiones musculares, muchos producen somnolencia como efecto secundario.

Antiepilépticos

Medicamentos como la carbamazepina o el ácido valproico pueden alterar el estado de alerta, especialmente durante los primeros días de uso.

Hipnóticos

Indicados para el insomnio (como el zolpidem o el lormetazepam), afectan directamente al sueño y pueden dejar una «resaca» de somnolencia al día siguiente.

¿Qué medicamentos no afectan a la conducción?

Muchos medicamentos son compatibles con la conducción y no presentan riesgos conocidos. La mayoría de los tratamientos habituales no alteran tus capacidades al volante. No obstante, conviene consultar siempre el prospecto, al farmacéutico o al médico que te lo haya recetado.

Paracetamol

Es un analgésico muy utilizado que no afecta la conducción si se toma según la dosis recomendada.

Ibuprofeno

Antiinflamatorio y analgésico común. No suele provocar efectos adversos relacionados con la conducción en personas sanas.

Antibióticos

En general, no interfieren con la capacidad de conducir, aunque algunos pueden causar malestar digestivo. Es importante vigilar cómo te sientan.

Antiácidos

No presentan efectos sobre el sistema nervioso, así que puedes tomarlos sin miedo a conducir.

Suplementos vitamínicos

No interfieren con la conducción. Aun así, si están indicados como parte de un tratamiento mayor, revisa la medicación completa.

Laxantes

Tampoco afectan al sistema nervioso. En casos puntuales, si causan deshidratación o debilidad, sería prudente esperar y no circular.

Anticonceptivos

No interfieren en la conducción.

Pomadas y cremas tópicas

No tienen efecto sistémico, así que no afectan a tu capacidad para conducir.

Tipos de medicamentos que pueden influir

Los medicamentos que más interfieren en la conducción suelen tener en común que afectan al sistema nervioso central. Pertenecen a los siguientes grupos:

  • Psicofármacos: ansiolíticos, antidepresivos, antipsicóticos.
  • Analgésicos opioides.
  • Antiepilépticos.
  • Antihistamínicos de primera generación.
  • Hipnóticos y sedantes.
  • Algunos tratamientos contra el vértigo o náuseas.

Síntomas y efectos secundarios de los medicamentos

Conducir bajo los efectos de ciertos medicamentos puede provocar:

  • Somnolencia.
  • Visión borrosa.
  • Mareos o vértigo.
  • Tiempos de reacción más lentos.
  • Confusión o dificultad para concentrarse.
  • Nerviosismo o agitación.
  • Descoordinación motora.

Cualquiera de estos síntomas compromete seriamente tu seguridad al volante.

¿Cómo saber si un medicamento es incompatible con la conducción?

La información está en el etiquetado, en el prospecto y también debes confirmarlo con un profesional sanitario. También es cierto, que a cada persona les afectan de diferente manera los efectos de la medicación y los secundarios.

Etiquetado y advertencias del envase

Desde 2007, los envases de medicamentos en España que pueden afectar a la conducción incluyen un pictograma de un coche negro sobre fondo blanco con un triángulo equilátero rojo. Esto indica que puede alterar la capacidad de conducir. Pero no significa que prohíban hacerlo.

Consulta con tu médico o farmacéutico

Siempre que inicies un tratamiento nuevo, especialmente si es crónico o si conduces con frecuencia, pregunta si afecta a la conducción. Esto es clave si tomas más de un medicamento (polimedicación), ya que los efectos pueden potenciarse.

¿Qué dice la ley sobre conducir con medicamentos?

La legislación española prohíbe conducir bajo los efectos de medicamentos que puedan alterar las capacidades necesarias para una conducción segura.

Regulación y sanciones en España

El Reglamento General de Conductores, en su Anexo IV, establece lo siguiente:

“No se admite el consumo habitual de sustancias que comprometan la aptitud para conducir sin peligro, ni el consumo habitual de medicamentos que, individualmente o en conjunto, produzcan efectos adversos graves en la capacidad para conducir.”

Además, tiene la misma gravedad que conducir bajo los efectos de drogas ilegales, aunque estén prescritas por un médico. La sanción por hacerlo puede ser:

  • Multa de hasta 1.000 €.
  • Retirada de 6 puntos del carnet de conducir.

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Preguntas frecuentes sobre medicamentos peligrosos para conducir

¿Puedo conducir si tomo antibióticos?

Sí, en la mayoría de los casos. Salvo que el antibiótico tenga un efecto secundario adverso (mareo, náuseas intensas, etc.) o esté combinado con otros medicamentos que sí afectan a la conducción.

¿Qué pasa si tengo un accidente y estoy medicado?

Si tomas un medicamento que reduce tus capacidades al volante y causas un accidente, puedes ser sancionado. Además, la aseguradora podría negarse a cubrir los daños si no has respetado las indicaciones médicas o has incumplido el deber de diligencia.

¿Qué medicamentos me impiden renovar el carnet de conducir?

La normativa no menciona ninguno de forma explícita. Pero si el tratamiento afecta tus capacidades psicofísicas, será el centro médico autorizado quien determine si puedes seguir conduciendo o si es necesario un informe adicional.

¿Qué responsabilidad tiene el médico si no me advierte?

El responsable final de ponerse al volante es siempre el conductor. Aunque el médico o farmacéutico debería informar sobre los efectos adversos que pueden afectar a la conducción (como somnolencia, visión borrosa o disminución de reflejos), la ley no traslada la responsabilidad al profesional sanitario.