¿Sabes reiniciar el sensor de presión de los neumáticos?

Publicado el 24 de Febrero de 2023 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 4 minutos

Es probable que más temprano que tarde se active la señal que indica un problema en la presión de los neumáticos. Te explicamos qué debes hacer y cómo reiniciar el sensor de presión.  Los neumáticos son el único punto de contacto del coche con el asfalto, por lo que son esenciales para nuestra seguridad en la vía. 

Presión incorrecta de los neumáticos

Una presión de inflado incorrecta no solo puede hacer que perdamos adherencia y nos salgamos de la vía, sino que también puede aumentar el riesgo de sufrir un reventón, aumentar el consumo de combustible y acelerar el desgaste natural de los neumáticos. 

 Esos sensores nos avisarán mediante una señal visual o auditiva que los neumáticos han perdido mucha presión o, al contrario, tienen demasiada. La mayoría de estos coches cuentan con un sistema de monitoreo de presión de neumáticos indirecto con sensores en los frenos ABS del coche y/o en cada una de las ruedas. En práctica, esos sensores miden la velocidad de rotación de las ruedas e identifican los cambios que se producen en la marcha ya que unos neumáticos desinflados o con demasiada presión no rotan a la velocidad adecuada. 

¿Qué debes hacer cuando se activa la señal de los neumáticos en tu coche? 

Cuando se encienda una señal en el salpicadero del coche, es importante que compruebes su significado en el manual del fabricante. Si se trata de los neumáticos, el primer paso es revisar visualmente su presión pues en muchos casos la pérdida de presión se debe a un pinchazo. No obstante, considera que aunque este sistema es bastante preciso, puede dar falsas alarmas. 

Una larga exposición de los neumáticos al calor, por ejemplo, puede provocar una falsa avería. Un golpe en el neumático que haya estropeado la capa que mide la presión o un desajuste en las válvulas del sensor también pueden activar esa señal de alarma. Si no notas nada anormal, tendrás que medir con un manómetro la presión de los neumáticos y compararla con el valor de referencia que indica el fabricante. La mayoría de las gasolineras cuentan con un manómetro, pero ten en cuenta que en algunas no está debidamente calibrado, por lo que podrías tener una lectura incorrecta. Por eso, lo ideal es acudir a tu taller de confianza. 

¿Cómo desactivar el sensor de presión de los neumáticos?

Cuando los neumáticos tengan la presión correcta, es probable que tengas que desactivar el sistema de presión de los neumáticos. En algunos coches, el sensor capta que el neumático ya tiene la presión adecuada y se desactiva automáticamente, pero en otros modelos hay que desactivar manualmente el aviso. 

Cada modelo tiene un sistema de desactivación diferente, por lo que debes consultar los pasos en el manual de tu coche. Como regla general, tendrás que mantener la llave en posición de encendido, pero sin encender el coche, y pulsar el botón de reinicio que suele estar debajo del volante o cerca de la palanca de cambio y tiene el símbolo de un neumático. Tendrás que mantener el botón pulsado durante unos 3 segundos, hasta que sientas un pitido o la luz del sistema parpadee. 

Luego tendrás que apretar y soltar el botón de freno. En otros coches, para desactivar el sensor de presión de los neumáticos tendrás que acceder a la configuración del vehículo y buscar la opción de detección de inflado. Entonces tendrás que mantener pulsado el botón de selección o el botón de restablecimiento basado en el año de tu vehículo hasta que aparezca un mensaje que confirme que los valores se han reestablecido. En este punto podrás apagar y volver a arrancar el coche para comprobar que el indicador de presión de los neumáticos se ha apagado.

Cambio de titularidad del coche: requisitos y cómo hacerlo

Publicado el 29 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos
Una mano dándole las llaves de un coche a otra

Si has comprado un vehículo de segunda mano, tendrás que hacer los trámites para cambiar la titularidad del coche. Descubre cómo ponerlo a tu nombre. El mercado de ocasión goza de una excelente salud, ya que es la opción preferida por muchos conductores para cambiar de coche. 

Si estás pensando en comprar un coche de segunda mano, es importante que no solo compruebes su estado y cuántos kilómetros tiene, sino que realices todos los trámites necesarios para evitar sorpresas desagradables, entre ellos, el cambio de titularidad del coche.

 

¿Cuáles son los requisitos para hacer el cambio de titular de un coche?

El cambio de titularidad, también conocido como transferencia de coche, es un trámite a través del cual se certifica el proceso de compraventa de un vehículo para que el nuevo titular adquiera legalmente tanto los derechos como las responsabilidades sobre el coche. Por esa razón, este trámite es obligatorio cuando se adquiere un coche de segunda mano, que tuvo un propietario anterior. No obstante, antes de realizar el cambio de titularidad del coche tendrás que comprobar algunos detalles:

 

Que el vehículo esté dado de alta en la DGT

Para poder hacer la transferencia, según la DGT, el vehículo debe estar en situación de alta administrativa; si estaba en baja temporal, el vendedor debe darlo de alta antes del cambio. 

 

Que tenga abonado el impuesto de circulación del año anterior

Cabe aclarar que, por ley, el propietario del coche a fecha 1 de enero es el encargado de pagar el impuesto municipal de circulación correspondiente a ese año.

 

Que haya pagado todas las sanciones

Antes de hacer la transferencia, el vehículo no puede tener multas pendientes de pago. Si existe alguna sanción firme asociada al coche, deberá abonarse para poder completar el cambio de titularidad. Esto garantiza que el nuevo propietario no herede responsabilidades que corresponden al anterior.

 

Que se encuentre libre de limitaciones de disposición, embargos o precintos

Puedes comprobar todos esos detalles solicitando un informe reducido del coche, que es gratuito.

 

¿Qué documentos necesitas para realizar la transferencia del vehículo?

Para hacer el cambio de titularidad del coche puedes acudir a cualquier Jefatura Provincial de Tráfico, pidiendo cita previa. Una vez allí, debes proporcionar la siguiente documentación:

  • Impreso de solicitud de cambio de titularidad del vehículo.
  • DNI, tarjeta de residencia, pasaporte o permiso de conducción español del comprador y el vendedor.
  • Documento que acredite la transmisión del vehículo, ya sea una factura o el contrato de compraventa debidamente firmado por el comprador y el vendedor.
  • Permiso de circulación del vehículo.
  • Justificante de pago de la tasa correspondiente, aunque puedes pagarla directamente en la oficina.
  • Justificante de pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales que se liquida en la Comunidad Autónoma del comprador.

 

También puedes hacer el cambio de titularidad de un coche por Internet en la web de la DGT, pero necesitarás contar con un certificado electrónico que acredite tu identidad.

 

Cambio de titular de un coche, ¿cuánto cuesta?

Para realizar el cambio de nombre del coche tendrás que pagar la tasa 1.5, que en 2025 cuesta 55,70 €. Se puede pagar en las oficinas de la DGT con tarjeta bancaria (nunca en efectivo) o hacer el pago online cuando durante el proceso del trámite a través de la Sede Electrónica de la DGT.

También debes acudir a las oficinas de Hacienda de tu Comunidad Autónoma para abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Dicho impuesto varía de una Comunidad a otra, pero lo habitual es que oscile entre un 4 y 6% sobre el precio del vehículo.

Cuando termines, el vehículo dejará de estar a nombre del propietario anterior y pasarás a ser legalmente su nuevo dueño. En este punto, solo te falta contratar un seguro de coche que se adapte a tus necesidades para poder circular con total tranquilidad desde el primer día.

 

Período de información de los cambios de titularidad 

Tras comprar un coche de segunda mano, el comprador dispone de 30 días naturales para realizar el cambio de titularidad en la Dirección General de Tráfico.

Por su parte, el vendedor puede presentar una notificación de venta para informar a la DGT de que el vehículo ha cambiado de manos. Aunque la DGT no fija un plazo concreto para este aviso, sí recomienda hacerlo lo antes posible para evitar recibir sanciones o impuestos que ya no le corresponden.

Una vez la DGT registra la transferencia dentro de esos 30 días, el coche pasa oficialmente a figurar a nombre del nuevo titular.

 

Preguntas frecuentes

¿Qué tengo que hacer para cambiar de titular un coche?

Tienes que presentar la documentación obligatoria (contrato de compraventa, DNI, permiso de circulación, justificante del pago de la tasa e ITP) en una Jefatura de Tráfico con cita previa, o hacer el trámite online si tienes certificado digital.

 

¿Cómo cambiar el titular del seguro del coche?

El seguro no se transfiere automáticamente con la venta del vehículo. Lo habitual es que el comprador contrate una nueva póliza a su nombre desde el primer día. Si el vendedor quiere mantener su póliza para otro vehículo, debe comunicar a su compañía la venta del coche para que gestionen la baja o el cambio.

 

¿Qué es necesario para hacer el cambio de nombre de un coche?

El contrato o factura de compraventa, la identificación de comprador y vendedor, el permiso de circulación, el justificante del ITP y el pago de la tasa 1.5 de la DGT.

 

¿Cuánto tarda en hacerse efectivo el cambio de titularidad?

Una vez entregada toda la documentación y pagadas las tasas, el cambio suele hacerse efectivo el mismo día. Si lo haces online, también se procesa al momento.

 

¿Puede otra persona hacer el trámite por mí?

Sí, puedes autorizar a un tercero (o una gestoría o corredor de seguros) mediante un poder o una autorización firmada, siempre que presente su identificación y la documentación necesaria.

 

¿Qué ocurre si no hago el cambio de titularidad?

El vehículo seguirá constando a nombre del antiguo propietario, que podría recibir multas, impuestos o responsabilidades legales derivadas del uso del coche. Además, el comprador no podrá asegurar el vehículo. Y sin seguro, no se puede circular