El coche no arranca: ¿qué está pasando?
Pocos disgustos son tan frustrantes y provocan tanto estrés en un conductor que ir a arrancar el coche y que no responda, especialmente si no sabes qué está fallando. Las causas pueden ser diversas, desde problemas con la batería hasta fallos en el motor de arranque.
En este artículo, vamos a explorar las razones más comunes por las que un coche puede no arrancar y qué puedes hacer para solucionarlo.
Motivos por el que un coche no arranca
- Batería descargada o defectuosa.
- Problemas con el motor de arranque.
- Fallo en el alternador.
- Problemas con el sistema de encendido.
- Falta de combustible.
- Problemas eléctricos.
- Inmovilizador del coche activado.
- Fallo en los sensores del motor.
A continuación vamos a ver cómo saber cómo detectar cada uno de los motivos para que tu coche no arranque y cómo debes proceder en cada caso.
¿Por qué a mi coche le cuesta arrancar a la primera?
Si el coche no arranca a la primera pero sí a la segunda, respira porque esta vez has tenido suerte, pero no lo ignores porque puede que la próxima vez no quiera arrancar. Este problema puede deberse a un fallo en el sistema de inyección de combustible, en los inyectores o en el sensor de posición del cigüeñal. Es menos grave porque no tienes inmovilizado el vehículo, pero tienes que llevarlo a revisión en un taller mecánico.
Mi coche no arranca y no es la batería, ¿qué puede ser?
Cuando has descartado la batería como la causa del problema y tu coche sigue sin arrancar, las posibles razones pueden ser diversas y algunas pueden requerir una revisión más detallada por parte de un mecánico.
A continuación, te detallamos algunos de los problemas menos obvios que podrían estar afectando a tu vehículo:
1. Problemas con el sistema de encendido
- Bujías defectuosas: las bujías gastadas o sucias pueden impedir el arranque.
- Cables de encendido dañados o con corrosión.
2. Inmovilizador del coche activado: si el chip de la llave está desincronizado o dañado, el inmovilizador puede impedir el arranque.
3. Problemas con el sistema de combustible: suele tratarse de la bomba, que se encuentra en mal estado, o bien del filtro, que está obstruido y sucio, bloqueando el paso de la gasolina o gasoil.
4. Problemas con los sensores del motor: el del cigüeñal o del árbol de levas.
5. Problemas eléctricos por fusibles o relés: que se hayan deteriorado o fundido.
6. Problemas con el software del coche: a veces se solucionan con una actualización o un reset.
7. Problemas mecánicos en el motor: como que se haya roto la correa de distribución, impide que puedas arrancar el motor.
Insistimos en la necesidad de acudir a un taller para determinar la causa exacta y tener un diagnóstico completo.
El coche no arranca y no hace ningún ruido
En este caso, suponiendo que tenga batería, si el coche no hace ningún ruido al intentar arrancar, en la mayoría de los casos el problema es que se ha fundido un fusible, hay un relé dañado o incluso hay problemas en el cableado del interruptor de arranque.
Los fusibles y relés son piezas muy baratas, así que tendrás que pagar entre 10 y 50 € por la pieza y la mano de obra. Sin embargo, si se trata del interruptor de arranque, la reparación ronda entre 100 y 200 euros, mientras que la sustitución por uno nuevo son unos 150-300 €.
No arranca ni se enciende el cuadro
Si tu coche no arranca y no se enciende nada en el cuadro de mandos, lo más probable que tenga un problema con el suministro eléctrico. En estos casos, el coche ni arranca ni hace contacto, y en la mayoría de los casos de debe a que la batería está completamente descargada, se ha soltado algún cable o hay corrosión en los terminales.
Comprueba si te dejaste las luces encendidas y apágalas. Después, levanta la tapa del capó y echa un vistazo a la batería. El cambio de la batería ronda entre los 60 y 150 €, según la batería que necesite tu coche. Asimismo, la reparación de los cables o terminales puede salirte por 50-100 €.
No arranca el coche, pero se encienden las luces
En este caso, descarta que sea un fallo de la batería. Cuando el coche no arranca, pero las luces del tablero y los faros se encienden, es posible que el problema sea el motor de arranque o el sistema de encendido, que es el interruptor para dejar pasar la corriente eléctrica a través del botón de encendido o la llave de contacto. Tendrá que determinarlo un mecánico.
En este caso, la reparación o sustitución del motor de arranque es más caro (entre 200 y 600 €, según modelos). El coste de reparación del interruptor de encendido puede rondar los 100-300 euros.
El motor de arranque funciona, pero no arranca
Si escuchas que el motor de arranque funciona y hace amago, pero el coche no arranca, el problema podría estar en el sistema de combustible. La falta de combustible, un filtro obstruido o una bujía defectuosa pueden ser las causas.
Si el depósito de gasolina no está vacío, entonces necesitarás llevar el coche al taller para que le cambien el filtro de combustible o la bujía (con un coste de entre 30 y 100 €).
Se me ha parado el coche en marcha y no arranca
Si el coche se detiene mientras conduces y luego no arranca, puede ser un fallo en el alternador o en la bomba de combustible (que no consigue que llegue hasta el motor). El alternador es responsable de mantener la batería cargada mientras el motor está en marcha.
Puesto que estás en carretera, es el momento de llamar a tu seguro de coche y que pedir la asistencia en carretera. En el taller te harán un presupuesto exacto, pero para que te hagas una idea el cambio de alternador puede salirte por entre 300 y 700 euros. Similar a la bomba de combustible (200-600 €).
No arranca un coche diésel
Los vehículos de combustión diésel son ligeramente diferentes a los que van con gasolina. Para empezar, necesitan una batería más potente para arrancar, con lo que el mantenimiento adecuado de esta pieza y la sustitución de forma periódica son más críticos.
Además, a diferencia de los motores de gasolina, que utilizan bujías para producir una chispa, los motores diésel necesitan una alta temperatura que solo se logra mediante la compresión del aire. Esta peculiaridad hace que el proceso de arranque sea más sensible a las condiciones ambientales, especialmente a las bajas temperaturas.
Las tarifas proporcionadas son estimaciones y, por lo tanto, serán diferentes dependiendo de varios factores como la marca y modelo del coche, la ubicación del taller y el tipo de piezas utilizadas (originales o de repuesto).
Para tener un presupuesto más preciso debes consultar directamente con talleres mecánicos locales, con el servicio de asistencia en carretera o en nuestra red de talleres recomendados.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si el problema es la batería o el arranque?
Para saber si el problema es la batería, puedes revisar si las luces del tablero se encienden u otro elemento que se alimente del sistema eléctrico. También puedes intentar arrancar el coche con unos cables. Si lo consigues, el problema es la batería. Si no arranca, podría ser el motor de arranque.
¿Cómo saber si se ha roto el motor de arranque?
Si al girar la llave se escucha un clic, pero el motor no suena, es probable que el motor de arranque esté fallando. También puede ser un problema si no se escucha ningún sonido al intentar arrancar el coche, lo que podría significar un solenoide defectuoso.
¿Cuánto cuesta arreglar el motor de arranque de un coche?
El coste de reparar un motor de arranque puede variar entre 150 y 300 euros, dependiendo del modelo del coche y del taller. En cambio, reemplazar el motor de arranque suele ser más caro, con un coste que oscila entre 300 y 600 €.
Reserva de dominio de un coche: qué es y cómo afecta a su venta
Si vas a comprar o vender un coche de segunda mano, hay una comprobación que deberías hacer antes de firmar. Tienes que saber si el vehículo tiene una reserva de dominio. Esta carga puede impedir el cambio de titularidad hasta que se cancele.
Te contamos qué significa, cómo comprobarla y qué tienes que hacer para vender o comprar el vehículo con todas las garantías.
¿Qué es la reserva de dominio de un coche?
Te lo explicamos de forma sencilla. La reserva de dominio es una condición que suele incluirse en los contratos de financiación de vehículos para garantizar que el banco recibe el préstamo.
Mientras está vigente e inscrita en el Registro de Bienes Muebles, el financiador conserva un derecho sobre el coche que limita la posibilidad de disponer de él.
Por eso, aunque el vehículo esté a nombre del comprador, la existencia de una reserva de dominio podría impedir que se haga el cambio de titularidad, salvo que exista consentimiento de la financiera o el comprador se subrogue en la financiación.
Para qué sirve y quién la solicita: la financiera o el vendedor
La reserva de dominio se establece en el contrato de financiación y se inscribe en el Registro de Bienes Muebles a favor del vendedor o de la entidad financiadora, según el contrato.
Su finalidad es garantizar el pago del precio financiado, así que normalmente es la entidad financiera que concede el préstamo la que incluye esta garantía en el contrato.
Por eso, pagar el préstamo no significa necesariamente que la carga desaparezca del Registro de forma automática. Una vez abonada la financiación, hay que solicitar la cancelación de la reserva.
Diferencia entre reserva de dominio y otras cargas del vehículo
Esta no es la única carga que puede aparecer sobre un coche. Por eso, la DGT recomienda sacar un informe completo del vehículo antes de comprar uno de segunda mano.
Estas son algunas de las cargas con las que te puedes encontrar:
- Reserva de dominio: está relacionada con la financiación de la compra y limita la disposición del vehículo.
- Embargo: deriva de una deuda y de un procedimiento de ejecución. El comprador debe ser informado y aceptar expresamente la situación si se realiza la venta.
- Precinto: impide la circulación del vehículo y puede estar relacionado con un procedimiento administrativo o judicial.
- Leasing: es un contrato de arrendamiento financiero que también puede aparecer como limitación de disposición.
Cómo saber si mi coche tiene reserva de dominio
La forma más directa de comprobarlo es consultar la información registral y administrativa del vehículo. Además, la DGT permite solicitar diferentes tipos de informes.
Cómo consultarlo en el Registro de Bienes Muebles
Puedes solicitar una nota simple del vehículo en el Registro de Bienes Muebles. Este documento recoge la información inscrita sobre el bien, incluida su descripción, características y cargas.
Si aparece una reserva de dominio, la nota permite comprobar, entre otros datos, quién figura como titular de esa reserva y qué inscripción está vigente.
Es una comprobación especialmente recomendable si vas a comprar un coche usado a un particular.
Qué información aparece en el permiso de circulación y en la ficha técnica
El permiso de circulación identifica la titularidad del vehículo, mientras que la ficha técnica acredita sus características y que está homologado para circular. Ninguno de estos documentos sustituye a una consulta de cargas.
¿Se puede vender un coche con reserva de dominio?
Sí, siempre y cuando la financiera lo autorice. Sin su consentimiento expreso o la subrogación del comprador, la DGT no permite el cambio de titularidad.
Qué requisitos debe cumplir la venta si el coche tiene reserva de dominio
Lo más sencillo es cancelar la reserva antes de realizar la venta.
Para ello, el titular del vehículo debe contactar con la entidad financiera, acreditar que ha pagado la financiación y solicitar la documentación necesaria para cancelar la reserva en el Registro de Bienes Muebles. Después, deberá tramitar la cancelación registral.
Una vez cancelada la carga en el Registro, el coche estaría listo para venderse.
Riesgos de vender o comprar sin cancelar antes la reserva
El riesgo sería sobre todo para el comprador, que adquiere un coche sobre el que existe una limitación de disposición y que no va a poder tramitar el cambio de titularidad del vehículo. Y puede que también para el comprador, si tiene que asumir sanciones del vehículo tras la operación.
Por eso, antes de pagar, conviene comprobar las cargas y dejar por escrito cómo y cuándo se cancelará la reserva.
Cómo cancelar o quitar la reserva de dominio de un coche
Como hemos adelantado, la cancelación no se produce simplemente porque hayas terminado de pagar las cuotas. Hay que realizar el trámite correspondiente para que la carga deje de constar registralmente.
Pasos para solicitar la cancelación una vez pagado el préstamo
La cancelación puede realizarse a solicitud del vendedor, financiador, arrendador o titular de la garantía.
Es muy sencillo:
- Comprueba que has pagado completamente la financiación.
- Contacta con la entidad financiera que figura como titular de la reserva.
- Solicita la carta o documento de cancelación de la reserva de dominio.
- Presenta la documentación en el Registro de Bienes Muebles correspondiente.
- Una vez cancelada la carga, comprueba que también se ha actualizado la información de Tráfico antes de realizar una venta o transferencia.
Documentación necesaria y dónde tramitarlo
Para cancelar una reserva de dominio necesitas, como mínimo, la documentación que acredite que has terminado de pagar la financiación y el documento de la entidad financiera que permita cancelar la reserva.
La cancelación se tramita en el Registro de Bienes Muebles donde está inscrita la reserva.
Cuándo caduca la reserva de dominio de un coche
En realidad, no tiene fecha de caducidad. Hay que cancelarla.
Eso sí, algunos contratos pueden incluir una cláusula específica que permita solicitar la cancelación una vez transcurrido determinado plazo desde el último pago, siempre que se cumplan las condiciones previstas, según la Resolución de 28 de mayo de 2018, de la Dirección General de los Registros y del Notariado
Compra o vende con tranquilidad: asegura tu coche con Génesis
Si vas a comprar o vender un coche, no esperes a tener la operación cerrada para pensar en el seguro. Antes de firmar, habla con tu aseguradora, explica la situación y comprueba qué opciones tienes para que las coberturas se adapten al vehículo y a tus necesidades.
En Génesis puedes consultar las diferentes modalidades y coberturas del seguro de coche y elegir la que mejor encaje contigo. Así tendrás claro qué estás contratando antes de cerrar la operación.
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- Cómo dar de baja un coche en tráfico
- Cambio de titularidad del coche
- Cómo vender o comprar un coche entre particulares
Preguntas frecuentes sobre la reserva de dominio de un coche
¿Qué es la reserva de dominio de un coche?
Es una condición vinculada normalmente a la financiación de un vehículo que limita la disposición sobre él mientras permanece inscrita. Puede impedir el cambio de titularidad hasta que se cancele o la financiera autorice la operación.
¿Cómo sé si mi coche tiene reserva de dominio?
Puedes solicitar un informe de cargas o un informe completo en la DGT o consultar la nota simple del vehículo en el Registro de Bienes Muebles.
¿Se puede vender un coche con reserva de dominio?
La reserva puede impedir el cambio de titularidad. Para venderlo normalmente tendrás que cancelar la reserva previamente, salvo que exista consentimiento de la financiera o el comprador se subrogue en la financiación.
¿Cómo se cancela la reserva de dominio de un coche?
Una vez pagada la financiación, debes solicitar a la entidad que figura como titular de la reserva el documento necesario para su cancelación y presentarlo en el Registro de Bienes Muebles.
¿Cuándo caduca la reserva de dominio de un coche?
La reserva de dominio no tiene un plazo general de caducidad automática. Si permanece inscrita después de haber pagado la financiación, debes solicitar su cancelación siguiendo el procedimiento correspondiente.
¿Qué hago si me han vendido un coche con reserva de dominio sin saberlo?
Comprueba primero la situación registral y contacta con el vendedor para aclarar si la financiación está pagada y quién figura como titular de la reserva. Si la deuda ya está pagada, el vendedor deberá gestionar con la financiera la documentación necesaria para cancelar la carga.
Si la situación no se resuelve o existe una deuda pendiente, conviene revisar el contrato de compraventa y solicitar asesoramiento jurídico antes de realizar nuevos pagos.