¿Qué pasa si devuelvo un recibo de un seguro?

Publicado el 16 de Enero de 2025 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos
Recibo de coche

Devolver el recibo del seguro de tu coche es una decisión que puede tener consecuencias importantes, por lo que es esencial entender bien qué ocurre al hacerlo y cuáles son tus derechos. En este artículo te damos todas las respuestas.

 

¿Puedo devolver un recibo del coche?

Sí, al igual que otras domiciliaciones bancarias, puedes devolver el recibo del seguro de coche, pero debes saber en qué circunstancias y cómo hacerlo correctamente. Según la legislación española, tienes derecho a devolver un recibo domiciliado dentro de los 56 días naturales (8 semanas) siguientes a la fecha del cargo si consideras que no es correcto. Sin embargo, esto no anula automáticamente tu obligación de pagar la prima del seguro, ya que el contrato sigue vigente.

Si acabas de contratar el seguro, tienes derecho a desistir del contrato en los primeros 14 días naturales, siempre y cuando no hayas hecho uso de la cobertura. Este derecho se conoce como «derecho de desistimiento» y es clave si te arrepientes de la contratación.

Por otro lado, si devuelves el recibo sin notificar a la aseguradora con el tiempo necesario antes de la renovación del contrato (normalmente, un mes de antelación), podrías enfrentarte a consecuencias legales, ya que la aseguradora puede reclamarte el pago completo de la prima anual.

 

¿Qué pasa si devuelvo el recibo del seguro del coche?

Antes de devolverlo, lo recomendable es que contactes con atención al cliente de la aseguradora para hablarlo con ellos. Porque devolver el recibo del seguro del coche puede acarrear varias consecuencias:

  • Suspensión de la cobertura: si el recibo no se paga, la aseguradora puede suspender temporalmente las coberturas del seguro. Esto significa que, en caso de accidente o siniestro, no estarás protegido.
  • Reclamación de la prima: aunque hayas devuelto el recibo, el contrato del seguro sigue vigente, por lo que la compañía puede reclamarte el pago de la prima completa. Incluso si pagas el seguro de manera fraccionada (mensual, trimestral, etc.), la prima no se divide, el seguro es anual, y la aseguradora puede exigirte el importe restante.
  • Rescisión del contrato: si el impago persiste, la aseguradora puede cancelar el contrato de manera definitiva. Esto te dejará sin seguro y, además, podría dificultar futuras contrataciones con otras compañías por aparecer en el registro de deudores (ASNEF o el CIRBE).

 

¿Cuánto tiempo tengo para devolver un recibo de seguro?

El plazo máximo para devolver un recibo bancario es de 8 semanas exactas (56 días naturales) desde la fecha del cargo en tu cuenta. Este periodo es válido para devoluciones ordinarias, como un error en el importe o un servicio que no hayas solicitado.

En el caso de cargos no autorizados, como un seguro que no hayas contratado o que seas víctima de fraude, puedes reclamar la devolución del recibo hasta 13 meses después del cargo. Sin embargo, es importante que te pongas en contacto tanto con tu banco como con la aseguradora para resolver el problema lo antes posible.

Si el recibo está duplicado, hubo un error administrativo por parte de la entidad emisora (tu aseguradora), el importe es erróneo, etc. lo más habitual es que al contactar te den la solución más sencilla y fácil para ambas partes.

 

¿Qué ocurre si el banco devuelve el recibo del seguro del coche?

Si el banco devuelve el recibo del seguro del coche, ya sea porque no hay fondos suficientes en tu cuenta o porque has solicitado la devolución, las consecuencias pueden ser las siguientes:

  • Suspensión de la cobertura: La aseguradora puede suspender las garantías del seguro, dejándote sin protección ante accidentes o siniestros.
  • Penalizaciones o recargos: algunas compañías pueden aplicar recargos por la gestión del impago, aumentando el coste total de la prima. También pueden repercutirte sus costes por la domiciliación o reemisión del cargo.
  • Reclamación judicial: si no resuelves el impago, la aseguradora podría iniciar un procedimiento legal para reclamar el importe de la prima.

Por ello, nuestra recomendación es que en este caso hables con la aseguradora para aclarar la situación cuanto antes, subsanar el problema y evitar que empeore la situación.

 

¿Qué hacer si me han cobrado un seguro que no contraté?

En el caso de que detectes un cargo en tu cuenta bancaria por un seguro que no has contratado, estos son los pasos que debes seguir:

  1. Contacta con tu banco y solicita la devolución del recibo: proporciona la información necesaria para justificar que el cargo no está autorizado.
  2. Habla con la aseguradora: ponte en contacto con la compañía para informar del error y pedir explicaciones. Puede tratarse de una confusión o un problema administrativo.
  3. Presenta una reclamación: si no obtienes una solución satisfactoria, puedes presentar una reclamación ante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) o incluso denunciarlo por vía judicial si es necesario.

 

TE INTERESA:

 

Preguntas frecuentes sobre devolver el recibo del seguro de coche

¿Se puede devolver el recibo del seguro del coche por subida de precio?

Sí, puedes devolver el recibo si la prima ha subido sin que la aseguradora te lo haya notificado con suficiente antelación. Sin embargo, debes avisar a la compañía y dar de baja el seguro antes de devolver el recibo para evitar problemas legales. Recuerda que la aseguradora tiene la obligación de informarte de cualquier cambio en las condiciones del contrato.

 

¿Es posible cancelar un seguro de coche después de haber pagado el recibo?

Cancelar un seguro de coche después de haber pagado el recibo no implica necesariamente que recuperes el dinero, dependerá de la aseguradora y del contrato que hayas firmado. El seguro tiene una duración anual, y aunque pagues la prima de forma fraccionada, el contrato cubre todo el año. Con Génesis Seguros, todas las pólizas incluyen la posibilidad de devolver la parte del seguro no disfrutado, por ejemplo, si vendes el coche. Sin complicaciones, sin pagar de más, con gestiones sencillas. 

 

¿Qué pasa si devuelvo un recibo del seguro y tengo un siniestro?

Si devuelves un recibo y ocurre un siniestro, es muy probable que la aseguradora rechace la cobertura, ya que el impago suspende las garantías del contrato. Además, podrías enfrentarte a una reclamación de la compañía por los daños causados a terceros, lo que puede suponer un gasto considerable. Por eso, es fundamental resolver cualquier problema de pago antes de que surjan imprevistos.

Devolver el recibo del seguro del coche no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Antes de hacerlo, asegúrate de entender las consecuencias y, si es necesario, busca asesoramiento para evitar complicaciones legales o económicas. Contacta con nuestros expertos ante cualquier duda: por teléfono, la web o a través de tu área de cliente.

Impuesto de transmisiones patrimoniales de un coche: cómo se calcula

Publicado el 18 de Diciembre de 2025 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos
Transmisiones Patrimoniales

Si estás pensando en comprar un coche de segunda mano, conviene que sepas que no solo tendrás que pagar el precio acordado con el vendedor. También hay una serie de gastos asociados al cambio de titularidad del vehículo. Entre ellos, uno de los más importantes es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, conocido como ITP.

Este impuesto es obligatorio cuando compras un coche usado a un particular. Forma parte de los trámites necesarios para formalizar la compraventa y poder poner el vehículo a tu nombre. A continuación te explicamos qué es, cómo se calcula, quién debe pagarlo y cómo hacerlo paso a paso.

Qué es el impuesto sobre transmisiones patrimoniales de un coche

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) es un tributo que se paga cuando se transmite la propiedad de un bien usado entre particulares. En el caso de los vehículos, se aplica cuando compras un coche, una moto o un ciclomotor de segunda mano a una persona física.

Si el vendedor es un concesionario o una empresa, no se paga ITP, ya que la operación está sujeta a IVA. Pero si la transacción es entre particulares, el comprador está obligado a liquidar este impuesto ante la Hacienda de su comunidad autónoma.

El ITP se regula en el Real Decreto Legislativo 1/1993, que aprueba la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. En el caso de los vehículos, su finalidad es que la Administración reciba una parte proporcional del valor del bien transmitido.

Es importante tener claro que el ITP es un requisito previo al cambio de titularidad del coche en la Dirección General de Tráfico (DGT). Hasta que no esté pagado, no podrás hacer la transferencia ni figurar como nuevo titular en el permiso de circulación.

Cómo se calcula el impuesto de transmisiones patrimoniales

El importe del ITP no es el mismo en todas las comunidades autónomas, ya que cada una aplica su propio tipo impositivo dentro de los márgenes permitidos por la ley. En general, el tipo suele situarse entre el 4% y el 8% del valor real del vehículo.

Para calcularlo, no se utiliza el precio de compraventa que figure en el contrato, sino el valor que la Administración da al coche según las tablas oficiales publicadas cada año por el Ministerio de Hacienda.

Estas tablas recogen el valor venal de los vehículos, es decir, su valor de mercado teniendo en cuenta su antigüedad, marca, modelo y versión. A partir de ese valor, se aplica un porcentaje de depreciación según los años que tenga el coche. Estos porcentajes están recogidos en una orden ministerial publicada cada año en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Cuantos más años tenga el vehículo, menor será este valor y, por tanto, menos pagarás de ITP.

Por ejemplo, si el valor venal de un coche de ocasión es de 20.000 euros y tiene 6 años, se aplica un coeficiente de depreciación del 28%, quedando en 5.600 euros. Si el tipo impositivo en tu comunidad autónoma es del 6%, el ITP a pagar sería de 336 euros.

Quién paga el impuesto de transmisiones patrimoniales de un coche​

El responsable de pagar el ITP es siempre el comprador, no el vendedor. Esto significa que, si compras un coche usado a un particular, tú debes presentar y abonar el impuesto ante la Hacienda autonómica correspondiente a tu lugar de residencia.

El vendedor por su parte, debe conservar una copia del contrato de compraventa y asegurarse de que el nuevo titular hace el cambio de nombre correctamente, ya que mientras el coche no esté a nombre del comprador, las posibles sanciones o impuestos seguirán llegando al antiguo titular.

Es importante que ambas partes firmen el contrato de compraventa por duplicado, indicando con claridad los datos del vehículo, el precio acordado, la fecha y los datos personales de comprador y vendedor. Este documento servirá como prueba ante Hacienda y la DGT.

Cómo pagar el ITP

El pago del ITP se realiza ante la Agencia Tributaria de la comunidad autónoma donde resida el comprador. El trámite puede hacerse de forma telemática, a través de la sede electrónica de la administración autonómica, o presencialmente en sus oficinas.

Los pasos habituales son:

  1. Rellenar el modelo correspondiente. Puedes hacerlo online (con certificado digital) o descargarlo para presentarlo en papel.
  2. Adjuntar la documentación necesaria: contrato de compraventa firmado por ambas partes, copia del DNI del comprador y del vendedor, y el permiso de circulación y la ficha técnica del vehículo.
  3. Pagar el importe del impuesto. Se puede hacer por banca electrónica o directamente en la entidad colaboradora.
  4. Guardar el justificante del pago. Es imprescindible para hacer el cambio de titularidad en la DGT.

Una vez pasado el ITP, tendrás que acudir a Tráfico para formalizar la transferencia del coche. En la Jefatura Provincial de la DGT te pedirán el justificante del pago del impuesto, el contrato de compraventa y el resto de la documentación del vehículo. Aunque lo más sencillo es realizar el trámite online.

Recuerda que, además, conviene comunicar la operación a tu compañía de seguros o revisar si el seguro actual del vehículo puede mantenerse o es necesario contratar uno nuevo antes de circular.

TE INTERESA:

Preguntas frecuentes 

¿Cuánto se paga de Impuesto de Transmisiones Patrimoniales por un coche?

Depende de la comunidad autónoma y del valor del vehículo según las tablas oficiales del Ministerio de Hacienda. Como referencia, el tipo aplicable suele estar entre el 4% y el 8%.

¿Cuándo no se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales de un coche?

No se paga cuando la compraventa se realiza entre una persona particular y un concesionario, ya que en ese caso el coche está sujeto a IVA. Tampoco se paga si se trata de una transmisión gratuita, como una herencia o donación, que se regula mediante otros impuestos (Sucesiones o Donaciones).

¿Cuánto se paga a Hacienda por transferir un coche?

Lo que se paga a Hacienda depende del valor venal del vehículo, del porcentaje de depreciación por antigüedad y del tipo impositivo de tu comunidad autónoma. A ello debes añadir la tasa de Tráfico por cambio de titularidad.

¿Cuánto te quita Hacienda por vender un coche en 6.500 €?

Si vendes un coche, no pagas el ITP. Sin embargo, si obtienes una ganancia respecto al precio al que lo compraste, deberás declararla como incremento patrimonial en el IRPF. Por ejemplo, si lo compraste por 5.000 € y lo vendes por 6.500 €, deberías declarar la diferencia (1.500 €) como beneficio.

¿Cuánto se paga por transferencia de vehículo?

En total, entre el impuesto de transmisiones y la tasa de la DGT, el coste medio ronda entre 150 y 400 euros, dependiendo del valor del coche y del tipo impositivo de tu comunidad.

¿Qué pasa si no pago el ITP de mi coche?

No podrás cambiar el titular del vehículo en Tráfico, ya que te pedirán el justificante del pago del impuesto. Además, Hacienda podría imponer recargos e intereses si el pago se realiza fuera de plazo. El plazo para presentarlo es de 30 días hábiles desde la fecha de la compraventa.

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