Las seis averías eléctricas más comunes de las motos
Las averías eléctricas suelen ser unas de las más habituales en las motos. Descubre cuáles son los componentes que más fallan. Si tienes una moto, es probable que en algún momento hayas intentado arrancarla sin tener resultados.
¿Cuáles son los fallos eléctricos más habituales en una moto?
En muchos casos se debe a un fallo del sistema eléctrico. De hecho, los elementos eléctricos de la moto también están sometidos al desgaste por el uso y la acción de factores externos como el polvo, la suciedad, la humedad o el sol, los cuales pueden acortar su vida útil.
Los fusibles
Los fusibles protegen los componentes eléctricos de la moto, pero si fallan, el sistema deja de funcionar. De hecho, son una especie de “señal de alarma” pues cuando se rompen, suele deberse a un fallo en el sistema, ya sea un cortocircuito, derivación eléctrica u otro tipo de avería, por lo que es importante detectarla y repararla.
Relés
El relé controla el paso de la corriente dentro de un circuito eléctrico, por lo que es esencial para diferentes elementos de la moto. Con el paso del tiempo sus contactos se desgastan, lo cual afecta el funcionamiento del circuito que alimentan. Lo más habitual es que falle el relé vinculado al motor de arranque, de manera que el motor no girará o lo hará con dificultad. No obstante, también pueden fallar los relés del alumbrado o la bomba de carburante.
Componentes electrónicos
Las motos tienen cada vez más componentes electrónicos, muchos de los cuales funcionan gracias a los sensores, que son los encargados de medir desde la presión de los neumáticos hasta las revoluciones por minuto del motor. Un fallo en los sensores no solo puede producir lecturas erróneas, sino que también puede provocar un fallo total del sistema.
Batería
Los problemas en la batería suelen ser bastante comunes en las motos. La batería se puede descargar porque ha llegado al final de su vida útil, pero también si se ha quedado conectado algún elemento de consumo o si no se ha usado la moto durante mucho tiempo. Si la batería tiene problemas, el motor girará muy lento o no girará en absoluto. También es habitual que las luces pierdan intensidad al arrancar.
Cables y conexiones
La moto tiene muchos cables y conexiones que alimentan diferentes sistemas, algunos están expuestos y otros se encuentran cerca de piezas en movimiento o zonas que alcanzan altas temperaturas. Estos factores pueden afectar el revestimiento de los cables, dejando el metal al descubierto, lo cual puede interrumpir el paso de la corriente causando un problema eléctrico.
Motor de arranque.
El motor de arranque puede fallar por diferentes razones. Puede deberse a una rotura del relé o el fusible, así como a una batería en mal estado. También puede ser el resultado de un fallo en el pulsador del manillar o el interruptor de la pata de cabra. En otros casos puede deberse a problemas en la maneta de embrague o freno. Además de no arrancar a la primera, otros signos que indican un problema en el motor de arranque es un ruido peculiar al girar la llave o durante los primeros minutos de circulación.
Prevenir averías eléctricas en tu moto
Para prevenir averías eléctricas en tu moto, es esencial realizar una inspección regular del cableado eléctrico para detectar cualquier desgaste, daño o conexión suelta. Además, asegúrate de mantener la batería en buen estado, limpiando regularmente los terminales y reemplazándola si muestra signos de debilidad. Proteger la moto de la humedad es crucial, evitando conducirla bajo la lluvia y resguardándola en un lugar seco cuando no esté en uso. No olvides verificar los fusibles y reemplazar cualquier fusible fundido, así como instalar correctamente cualquier accesorio eléctrico adicional.
Realizar un mantenimiento regular del alternador y el regulador de voltaje también es fundamental para garantizar un suministro eléctrico estable. Por último, asegúrate de que todas las conexiones eléctricas estén limpias, apretadas y libres de corrosión para evitar problemas eléctricos. Siguiendo estos consejos y manteniendo un buen hábito de mantenimiento, puedes reducir significativamente el riesgo de averías eléctricas en tu moto y disfrutar de viajes más seguros y sin problemas.
Mantenimiento preventivo del sistema eléctrico en motos
El mantenimiento preventivo del sistema eléctrico en motos es fundamental para garantizar un funcionamiento óptimo y prevenir posibles averías. Aquí hay algunas prácticas clave que puedes seguir para mantener el sistema eléctrico de tu moto en buenas condiciones:
Inspección visual regular
Realiza inspecciones visuales periódicas del cableado eléctrico, buscando signos de desgaste, corrosión o conexiones sueltas. Presta especial atención a los cables expuestos o dañados que puedan estar en riesgo de cortocircuito.
Limpieza de terminales
Limpia los terminales de la batería y otros componentes eléctricos con regularidad para eliminar la acumulación de suciedad, corrosión o sulfatación. Esto garantizará una conexión eléctrica sólida y confiable.
Comprobación de la batería
Verifica periódicamente el estado de la batería de tu moto, asegurándote de que esté completamente cargada y en buen estado de funcionamiento. Si la batería muestra signos de debilidad o no retiene una carga adecuada, considera reemplazarla.
Mantenimiento del sistema de carga
Asegúrate de que el alternador y el regulador de voltaje estén funcionando correctamente. Estos componentes son responsables de cargar la batería y mantener un suministro eléctrico estable mientras conduces.
Prueba de luces y señales
Verifica regularmente que todas las luces y señales de tu moto funcionen correctamente. Reemplaza cualquier bombilla fundida de inmediato y asegúrate de que los cables estén conectados de manera segura.
Desde Génesis Seguros, te recomendamos que contrates un seguro de moto a todo riesgo para que cualquier percance que te pueda pasar esté cubierta.
Preguntas frecuentes sobre los fallos eléctricos más habituales en una moto
¿Qué debo hacer si mi moto sufre un fallo eléctrico mientras estoy conduciendo?
Si experimentas un fallo eléctrico mientras conduces, intenta encontrar un lugar seguro para detenerte lo antes posible. Apaga la moto y verifica los fusibles, la batería y los cables. Si no puedes resolver el problema, llama a servicios de asistencia en carretera para que te ayuden.
¿Por qué mi moto se apaga de repente mientras estoy conduciendo?
La moto que se apaga de repente mientras conduces puede ser causada por una variedad de problemas eléctricos, como un fallo en el sistema de encendido, una batería descargada, problemas en el sistema de carga o un cortocircuito en el cableado eléctrico.
¿Cómo puedo evitar que mi moto sufra daños eléctricos durante la conducción bajo la lluvia?
Para proteger tu moto de daños eléctricos durante la conducción bajo la lluvia, asegúrate de que los componentes eléctricos estén sellados correctamente, evita conducir a través de charcos profundos y seca la moto cuidadosamente después de la lluvia para evitar la acumulación de humedad.
¿Los problemas eléctricos en una moto pueden afectar su rendimiento?
Sí, los problemas eléctricos en una moto pueden afectar su rendimiento al provocar arranques difíciles, pérdida de potencia, fallos en el encendido, luces intermitentes u otros problemas que pueden afectar la seguridad y la experiencia de conducción.
Caducidad del casco de moto: cuándo y por qué debes cambiarlo
¿Los cascos de moto caducan? No existe una fecha de caducidad establecida por ley para todos los cascos. Un casco homologado no deja de ser legal automáticamente por tener una determinada antigüedad.
Pero eso no significa que puedas utilizar el mismo casco durante toda la vida. Los materiales se deterioran con el uso, el sol, la humedad y el paso del tiempo. Además, un golpe puede comprometer su capacidad de protección aunque no deje marcas visibles.
Por eso, más que buscar una fecha de caducidad universal, conviene saber cuándo es recomendable sustituir el casco y qué señales indican que ha dejado de ofrecer la protección necesaria.
¿Los cascos de moto caducan realmente?
Hombre, nada es eterno, ¿verdad? El casco es tu seguro de vida en muchos accidentes, por ello es tan importante que esté en perfecto estado siempre que lo lleves puesto. Aunque aparentemente no haya tenido desgaste o golpes, con el tiempo todo se deteriora.
Qué dice la normativa sobre la vida útil del casco
Hasta ahora, la normativa pedía que los cascos de los motoristas y de sus pasajeros estuviesen certificados. Pero a partir del 1 de octubre de 2027 se exigirá que los cascos estén homologados conforme a la normativa europea (UNECE R22).
Sin embargo, ni el Reglamento General de Circulación ni la homologación UNECE R22 establecen una fecha de caducidad general para los cascos. La norma europea regula los requisitos de homologación y las pruebas que debe superar el casco, pero no establece que haya que sustituirlo después de un número concreto de años.
Por tanto, hablar de un casco «caducado» puede llevar a error si con ello queremos decir que ha dejado de ser legal simplemente por su antigüedad.
Diferencia entre caducidad legal y desgaste real del material
Una cosa es que el casco siga siendo legalmente utilizable y otra que siga estando en las mejores condiciones para protegerte.
Con el tiempo, los materiales que forman el casco pueden perder propiedades. La calota, el material de absorción de impactos, los acolchados, los elementos de fijación y otros componentes están sometidos al uso y a las condiciones ambientales.
Por eso, los fabricantes suelen recomendar sustituir el casco después de varios años de uso. SHOEI, por ejemplo, recomienda cambiarlo después de unos cinco años de uso normal y explica que el material de absorción de impactos interior puede perder capacidad para absorber energía con el paso del tiempo.
Cuándo caduca un casco de moto
Aunque no exista una caducidad legal universal, sí hay una vida útil orientativa que conviene tener en cuenta.
Vida útil media según el fabricante y los materiales
No todos los cascos tienen exactamente la misma vida útil recomendada. Depende de sus materiales, de cómo se haya utilizado, de su conservación y de las indicaciones de su fabricante.
Aspecto | Qué debes tener en cuenta |
|---|---|
| No existe una caducidad legal. | La normativa no establece un número de años tras el cual un casco deje de ser válido. |
| Recomendación de los fabricantes. | La mayoría recomiendan sustituirlo alrededor de los 5 años de uso, si se cuida y mantiene. |
| Uso y conservación | El desgaste depende de factores como la frecuencia de uso, el sol, la humedad y el estado de los materiales. |
| Después de un impacto | Debe sustituirse SIEMPRE, aunque no presente daños visibles. |
Además, algunos fabricantes diferencian entre el tiempo desde la fabricación y el tiempo desde el primer uso. Por ejemplo, SHOEI establece para sus cascos una garantía de cinco años desde la compra o siete años desde la fabricación, lo que ocurra antes. Ese dato no debe interpretarse como una caducidad legal, sino como una garantía del fabricante.
Factores que aceleran su deterioro: sol, golpes y humedad
El uso diario y las condiciones en las que guardas el casco pueden acelerar su deterioro. Entre los factores que más debes vigilar están:
- La exposición al sol y a los rayos UV.
- Los golpes y caídas, incluso cuando no dejan daños visibles.
- La humedad y el sudor.
- El desgaste de los acolchados interiores.
- El deterioro de la correa, cierre y otros elementos de retención.
- Los productos de limpieza inadecuados, que pueden dañar algunos materiales.
Un casco que se utiliza a diario durante años estará sometido a un desgaste diferente del de otro que solo se utiliza ocasionalmente y se conserva correctamente. Por eso, la antigüedad es solo uno de los factores que debes valorar.
8 Señales de que tu casco ya no es seguro
Antes de cada uso conviene revisar el casco. Presta especial atención a estas señales:
- La calota presenta grietas, deformaciones o daños.
- El interior está deteriorado o ha perdido su capacidad de ajuste.
- Los acolchados están deformados.
- La correa presenta desgaste.
- El sistema de cierre no funciona correctamente.
- La visera está muy rayada, dañada o dificulta la visión.
- Hay piezas sueltas, rotas o que no encajan correctamente.
- El casco ha sufrido un golpe o una caída.
Si detectas alguno de estos problemas, no esperes a que llegue una determinada fecha para sustituirlo. Es preferible dejar de utilizarlo y consultar al fabricante o sustituirlo.
Qué hacer si el casco ha sufrido un golpe fuerte o una caída
Un impacto puede dañar el material interior que absorbe la energía sin que el deterioro sea visible desde fuera. La DGT recomienda cambiar el casco si ha recibido un golpe, después de un accidente o incluso si se ha caído al suelo desde una altura superior a 1,50 metros.
Los propios fabricantes mantienen una recomendación similar. Por ejemplo, HJC señala que un casco debe sustituirse inmediatamente después de un impacto, aunque aparentemente no presente daños.
Qué pasa si circulas con un casco caducado o dañado
Aquí conviene distinguir de nuevo entre un casco antiguo y uno que incumple las condiciones legales de uso.
Riesgos en caso de accidente
El principal problema de utilizar un casco deteriorado no es la antigüedad que tenga, sino que puede no ofrecer el mismo nivel de protección ante un impacto.
La parte interior encargada de absorber la energía del golpe puede deteriorarse con el tiempo y perder capacidad para deformarse correctamente durante un impacto. Por eso, mantenerlo limpio y aparentemente en buen estado no es suficiente. El casco debe conservar sus elementos de protección y ajuste en condiciones adecuadas.
Implicaciones para el seguro de moto en caso de siniestro
Con la ley en la mano, tu obligación es llevar un casco homologado y correctamente abrochado.
Ahora bien, lo que en realidad debería preocuparte son las consecuencias de que el casco no te proteja en caso de accidente. Te juegas la vida.
Si lo que te preguntas es si los daños al casco están cubiertos por el seguro, dependerá de tu póliza (revisa las condiciones particulares y generales). En el caso de Génesis, puedes incluir opcionalmente la cobertura de daños al casco en cualquiera de las modalidades de seguros de moto.
Cómo comprobar la fecha de fabricación de tu casco
La fecha de fabricación puede ayudarte a valorar la antigüedad del casco, especialmente cuando no recuerdas cuándo lo compraste.
No existe un único sistema universal para todos los fabricantes. En muchos casos, la información aparece en una etiqueta cosida a la correa, de fácil acceso. En otros casos, una etiqueta situada en el interior del casco, para lo que tendrás que retirar las almohadillas. El formato de fecha de fabricación es MM/AA.
Si no encuentras la fecha, puedes consultar directamente al fabricante o a un distribuidor autorizado.
Protégete en cada trayecto: seguro de moto Génesis
El casco es uno de los elementos de protección más importantes cuando conduces una moto. Elegir uno homologado, utilizarlo correctamente y sustituirlo cuando su estado lo aconseje forma parte de una conducción responsable.
El seguro de moto también te protege de las consecuencias de un accidente. Si, por ejemplo, quieres cobertura ante daños que tenga tu propia moto ante caídas o colisión, deberías optar por la modalidad de seguro de moto a todo riesgo, que la lleva incluida, desde 213€/año.
TE INTERESA:
- Consejos para limpiar el casco de tu moto
- Uso obligatorio de guantes en la moto
Dónde puedo aparcar la moto de una forma legal
Preguntas frecuentes sobre la caducidad de los cascos de moto
¿Cuánto dura un casco de moto?
No existe una duración legal universal para todos los cascos. Como referencia, muchos fabricantes recomiendan sustituirlos alrededor de los cinco años de uso, aunque la vida útil depende del uso, la conservación, los materiales y el estado del casco.
¿Hay que cambiar el casco después de un golpe aunque no se vea dañado?
Sí, en este caso no dudes y cámbialo. Un impacto puede dañar la estructura interna del casco sin dejar señales visibles en el exterior.
¿Cómo sé la fecha de fabricación de mi casco?
Depende del fabricante. Puede aparecer en una etiqueta situada en el interior del casco o en su documentación. Ante la duda, contacta con el servicio de atención al cliente del fabricante del casco.
¿Me pueden multar por llevar un casco caducado?
No existe una fecha de caducidad legal que permita sancionar simplemente porque tenga determinados años. Sí puede sancionarse el hecho de no utilizar el casco cuando es obligatorio o utilizarlo de forma inadecuada o que esté tan dañado que dificulte la visión. La DGT establece actualmente una sanción de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos por no utilizar o utilizar de forma inadecuada el casco.
¿Un casco sin usar también caduca?
Un casco almacenado durante años también puede sufrir envejecimiento de sus materiales, por lo que conviene comprobar su fecha de fabricación, las recomendaciones del fabricante y su estado antes de utilizarlo. Pero recuerda, el uso del casco reduce casi un 30% la posibilidad de sufrir lesiones mortales.