¿Es seguro conducir con abrigo? Riesgos y consejos para evitar problemas

Publicado el 14 de Febrero de 2025 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 4 minutos
Hombre conduciendo con abrigo

En invierno, es normal salir de casa bien abrigado para protegerse del frío, pero, ¿te has parado a pensar en lo que supone llevar el abrigo puesto al volante? Desde problemas con el cinturón de seguridad hasta dificultades para moverte con soltura, hay varios riesgos que debes tener en cuenta.

Descubre si es legal conducir con abrigo, por qué puede ser peligroso y qué puedes hacer para mantenerte cómodo y seguro al volante durante el invierno.

 

¿Te pueden poner una multa por conducir con abrigo?

Aunque no existe una ley específica que prohíba conducir con abrigo, el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación establece que el conductor debe mantener su libertad de movimiento, un campo de visión adecuado y la atención necesaria para una conducción segura. Si un agente considera que tu abrigo está dificultando tu movilidad o afecta tu capacidad de reacción, podrías recibir una multa de hasta 200 euros.

 

¿Por qué conducir con abrigo puede ser peligroso?

Aunque parezca inofensivo, conducir con abrigo puede afectar a tu seguridad y la de tus acompañantes, especialmente con los que son muy voluminosos. ¿Cuáles son los riesgos? 

Por un lado, limita tu movilidad, dificultando movimientos rápidos y precisos. Además, un abrigo voluminoso puede generar una sensación falsa de seguridad, ya que el cinturón no se ajusta correctamente al cuerpo.

 

Cómo afecta el abrigo a la postura y a los cinturones de seguridad

Un abrigo grueso puede alterar tu postura al volante, haciéndote sentar de forma menos natural o forzada, que puede resultar hasta incómoda, y limitar el movimiento de tus brazos. Además, el acolchado extra crea un espacio entre el cuerpo y el cinturón de seguridad, lo que reduce su capacidad para sujetarte correctamente en caso de frenazo brusco o accidente.

 

Consejos para mantener la seguridad al conducir en invierno

Puesto que la DGT recomienda quitarse el abrigo en los trayectos en coche, aquí tienes una serie de recomendaciones para no pasar frío:

  • Quítate el abrigo antes de conducir y déjalo en el asiento trasero o en el maletero.
  • Ajusta la calefacción del coche unos minutos antes de iniciar la marcha.
  • Vístete por capas con prendas térmicas que no limiten la movilidad.
  • Lleva una manta en el coche para pasajeros que puedan tener frío.

 

¿Qué dice la normativa sobre conducir con abrigo?

La normativa no menciona específicamente que no puedas llevar el abrigo puesto mientras conduces. Sin embargo, el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación establece que el conductor debe garantizar su libertad de movimiento y una atención adecuada a la conducción. 

Aunque no menciona específicamente los abrigos, si un agente considera que afecta a tu seguridad, podría sancionarte.

 

Cómo ajustar tu equipamiento para conducir en climas fríos

Cuando bajan las temperaturas, es fundamental adaptar tu equipamiento para conducir con seguridad y comodidad. Aquí tienes algunos

  1. Precalienta el coche antes de salir para reducir la necesidad de abrigos voluminosos.
  2. Usa ropa térmica (que es más fina) en lugar de prendas pesadas que dificulten los movimientos.
  3. Si optas por llevar guantes, que sean finos y antideslizantes, que te permitan un buen agarre del volante. Evita los de lana y los de esquiar, asegúrate de que son válidos para conducir.
  4. Asegúrate de que el cinturón quede bien ajustado, sin espacios entre él y tu cuerpo.
  5. Elige calzado flexible y seguro que no resbale ni dificulte el manejo de los pedales.

Además, es recomendable que los pasajeros también se quiten el abrigo dentro del vehículo. Al igual que ocurre con el conductor, un abrigo voluminoso puede comprometer la eficacia del cinturón de seguridad, aumentando el riesgo de lesiones en caso de frenazo brusco o accidente.

 

TE INTERESA:

 

Preguntas frecuentes sobre conducir con abrigo

¿Qué tipo de abrigo es más seguro para conducir?

Los abrigos ligeros y ajustados son más seguros, pero lo ideal es quitárselo antes de conducir.

 

¿Cómo afecta conducir con abrigo a la eficacia de los airbags?

El abrigo puede alterar la posición del cuerpo en el interior del vehículo, reduciendo la efectividad de los airbags en caso de accidente.

 

¿Qué problemas pueden surgir con los cinturones de seguridad al llevar abrigo?

El abrigo genera un espacio entre el cuerpo y el cinturón, y no están diseñados y optimizados para ello, lo que provocaría que no sujete correctamente y aumente el riesgo de lesiones en caso de impacto.

Qué hacer cuando la parte contraria no reconoce el accidente

Publicado el 26 de Febrero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 7 minutos
Dos personas fuera del coche mediando

Tener un accidente de tráfico es siempre un momento desagradable. Lo es aún más si la otra persona niega que el choque haya ocurrido o que tenga responsabilidad. En España, aunque esto complique los trámites, tienes recursos legales y seguros que te protegen si sabes cómo actuar.

 

Qué hacer justo después del accidente para proteger tu reclamación

Lo primero que debes hacer en el lugar del accidente es:

  1. Detener el vehículo, encender las luces de emergencia y asegurarte de que tú y los demás estáis fuera de peligro.
  2. Señalizar correctamente el accidente, teniendo en cuenta la normativa vigente (por ejemplo, el uso de la baliza V‑16 conectada en lugar de triángulos).
  3. Comprobar si hay heridos y, si los hay, llamar al 112.
  4. Recoger el máximo de evidencias posibles:
    - Fotos y vídeos de los vehículos, las matrículas, la posición y los daños.
    - Fecha, hora y lugar exactos del accidente.
    - Datos de testigos que presenciaron la colisión.
  5. Intercambiar datos con la otra parte (nombre, matrícula, aseguradora).
  6. Intentar rellenar el Parte Europeo de Accidente (DAA) o parte amistoso. Este documento ayuda a agilizar los trámites con las aseguradoras, aunque no es obligatorio si no hay acuerdo entre las partes.

 

Cómo actuar cuando la parte contraria no reconoce el accidente

Aunque es una faena, puede pasar: la otra persona dice que no tuvo nada que ver con el siniestro o se niega a asumir su responsabilidad. No supone que pierdas tus derechos, pero necesitas pruebas sólidas.

 

Qué pruebas necesitas

Recopila todo lo que puedas:

  • Fotos y vídeos del accidente y de los daños.
  • Declaraciones de testigos, con nombre y contacto.
  • Datos de seguros y matrícula de la otra parte.
  • Atestado policial, si interviene la policía o la Guardia Civil (muy recomendable si no hay acuerdo).
  • Informes médicos y periciales si hay lesiones o daños que reclamar.

 

Qué pasa si la aseguradora no se quiere hacer cargo

Cuando la parte contraria no asume la culpa, la aseguradora puede tardar más en decidir sobre tu reclamación o incluso rechazarla inicialmente. Según la Ley de Contrato de Seguro, la compañía tiene obligaciones de gestión y plazos máximos de respuesta (usualmente hasta 3 meses) una vez presentada la reclamación completa. Si no responde en ese plazo o lo hace de forma injustificada, puede haber efectos legales como intereses por demora.

Si tu aseguradora se niega a tramitarlo o te ofrece una indemnización insuficiente, puedes reclamar ante el Defensor del Asegurado o ante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).

 

Qué hacer si la otra persona se niega a identificarse

Si el otro conductor se niega a darte sus datos, llama a la Policía Local o a la Guardia Civil. Los agentes están capacitados para identificar a las partes y redactar un atestado que respalde tu versión de los hechos. Esto es especialmente útil cuando no hay parte amistoso firmado. 

 

Qué hacer si no quiere rellenar el parte amistoso

No existe una obligación legal de firmar el parte amistoso, aunque eso no significa que vayas a tener problemas reclamando si aportas tú toda la información posible. En ese caso:

  • Anota todos los datos que puedas.
  • Llama a la policía para que levanten atestado.
  • Recopila fotografías y testigos.
  • Da parte a tu aseguradora dentro de los plazos que marque tu póliza (normalmente 7 días).

 

Qué hacer si no hay atestado

Si la policía no acude y no se levanta un atestado, reunir pruebas propias es más relevante aún. Aun así, tu aseguradora puede comenzar la gestión de siniestro con las pruebas que aportes. Si no llega a un acuerdo, puede ser necesario acudir a la vía civil o penal para acreditar los hechos.

 

Qué hacer si hay testigos o cámaras de seguridad

Los testigos visuales y las grabaciones de cámaras son pruebas muy valiosas. Pueden respaldar tu versión en la reclamación o en un procedimiento judicial. Asegúrate de:

  • Pedir a los testigos una breve declaración por escrito o grabada.
  • Consultar si hay cámaras de tráfico o seguridad en la zona y solicitar el acceso a las grabaciones.

 

Cómo reclamar daños materiales y lesiones cuando niegan la culpa

Aunque la otra parte niegue su responsabilidad, tú solo tienes que dar parte a tu aseguradora con todas las pruebas (fotos, atestado, testigos, informes médicos). Normalmente, ellos se encargan de reclamar los daños a la otra parte y gestionar la indemnización, incluso si hace falta acudir a juicio.

Si hay lesiones, el baremo de accidentes determina la indemnización según días de baja, secuelas, etc.; si hay daños materiales, se valorarán por peritaje.

Con el seguro a terceros de Génesis, este proceso es muy sencillo: incluye defensa jurídica y reclamación de daños. Ponemos a tu disposición profesionales que gestionan la defensa jurídica, penal, fianzas o reclamación de daños, haciendo que todo el trámite sea más ágil y seguro.

 

El procedimiento judicial si la parte contraria no reconoce el accidente

Cuando no hay acuerdo entre las aseguradoras o entre los conductores, la única solución es llevar el caso ante los tribunales:

  • Reclamación civil por responsabilidad civil extracontractual.
  • Procedimiento penal si existe conducta sancionable.
  • Presentar todas las pruebas recabadas: atestado, fotos, testigos, informes periciales y médicos.
  • Contar con asesoramiento jurídico especializado mejora mucho las posibilidades de éxito.

 

Plazos legales de las aseguradoras para responder

Cuando notifiques el accidente a tu aseguradora, la Ley de Contrato de Seguro establece que la compañía tiene 40 días para informar si acepta o rechaza la reclamación. Si la otra parte no reconoce su responsabilidad, el trámite puede alargarse, aunque la ley indica que la resolución debe producirse en un máximo de 3 meses. Si la aseguradora supera este plazo sin una justificación válida, podría estar obligada a pagarte intereses de demora.

 

TE INTERESA: 

 

Preguntas frecuentes sobre cómo actuar si la parte contraria no reconoce el accidente

¿Qué pasa si la parte contraria no reconoce el accidente?

Para que no sea su palabra contra la tuya, debes presentar pruebas como fotos, testigos, atestado o cámaras para demostrar que el accidente ocurrió y quién tiene la responsabilidad. El parte amistoso no es obligatorio si no hay consenso.

 

¿Cuándo se puede negar una aseguradora a pagar?

Una aseguradora puede negar el pago si no se demuestra la responsabilidad de su asegurado o si existe alguna exclusión en la póliza, pero tienes derecho a reclamar y, si hace falta, llevarlo a juicio.

 

¿El seguro obligatorio cubre los daños producidos a la parte contraria?

Sí. El seguro obligatorio de responsabilidad civil del vehículo cubre los daños materiales y personales que causes a terceros, incluso si tu versión de los hechos difiere de la de la otra parte.

 

¿Qué plazo legal tiene la aseguradora para responderme?

La aseguradora debe contestar tu reclamación en máximo 40 días. Si la otra parte no reconoce la culpa, el plazo puede extenderse hasta 3 meses. Si se retrasa sin justificarlo, podrían aplicarse intereses de demora.

 

¿En qué situación puede una aseguradora rechazar una reclamación?

Puede rechazarla si no hay pruebas suficientes, si hay una exclusión contractual o si la actuación del asegurado viola las condiciones de la póliza (p. ej., conducción bajo drogas/alcohol). Sin embargo, este rechazo puede impugnarse