Hábitos y medidas de seguridad para conducir bien

Publicado el 24 de Enero de 2023 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos

En las últimas décadas el tráfico en las calles y carreteras españolas ha aumentado vertiginosamente; según el diario El Mundo en los últimos veinte años el número de coches se ha incrementado en más de un 60%. Desgraciadamente, el número de accidentes automovilísticos también ha crecido porque no todas las personas saben conducir bien.

Se afirma que el 10% de los accidentes se debe a fallos mecánicos del coche y a factores meteorológicos como la nieve o las fuertes lluvias. El 90% restante corresponde al factor humano; principalmente a aspectos como la fatiga, la conducción irresponsable y el incumplimiento del código vial. Todo esto nos indica que debemos estar más atentos en las carreteras y aprender a conducir bien para evitar accidentes que pueden tener consecuencias nefastas.

Cinco hábitos para conducir bien

Utilizar el teléfono móvil mientras conducimos, mirarse al espejo, abrir la guantera para buscar algo, utilizar constantemente el GPS dándole nuevas direcciones, comer o fumar mientras estamos al volante, frenar bruscamente; todos estos son malos hábitos de conducción que pueden causar graves accidentes. Aunque estos hábitos son difíciles de erradicar, es importante corregirlos ya que así tendremos más garantías de salir ilesos de la carretera.

Adquirir buenos hábitos de conducción es esencial porque, una vez que se han automatizado, nos permitirán conducir de forma más relajada y atenta. Algunos de los hábitos esenciales para conducir bien son:

  • Tomar el control del coche: implica seguir una serie de acciones dirigidas a comprobar que todo funciona correctamente, como por ejemplo: ajustar el asiento, ponerse el cinturón de seguridad, comprobar la orientación del espejo, verificar que las luces funcionan…
  • Mantener la concentración: significa ser capaces de mantener nuestra atención en la carretera, aún cuando existan estímulos a nuestro alrededor que puedan distraernos. Un buen ejercicio será pedirle a un conductor experto que comente nuestra forma de conducir mientras estamos al volante.
  • Anticipar los movimientos viales: implica conducir de forma defensiva, intentando imaginar los posibles movimientos de los otros conductores en la carretera para poder actuar con anticipación.
  • Respetar las reglas: las señales viales deben ser un resorte instantáneo, una llamada a la acción. Una vez que conoces cada señal vial y el comportamiento que demanda, deberás acostumbrarte a obedecerlas de forma que esta acción se automatice.
  • Mantener la calma: la impaciencia y la intolerancia son unos los motivos principales que llevan a los conductores a superar los límites de velocidad o a sobrepasar en condiciones inadecuadas a los coches que se encuentran delante. Por ende, para conducir bien es esencial aprender a dominarse y mantener la calma ante cualquier situación o eventualidad.

Diez medidas para conducir más seguro

Para conducir bien no solo debemos crear una serie de hábitos sino también respetar ciertas medidas de seguridad que tienen un carácter universal:

  • No conducir si no se ha descansado suficientemente o si no se siente bien de salud.
  • No ponerse al volante después de haber comido mucho o haber ingerido alcohol.
  • No utilizar el móvil mientras se conduce.
  • Mantener la distancia de seguridad respecto al coche que se encuentra delante.
  • Prestar una atención particular en invierno cuando hay nieve o hielo en la carretera así como cuando hay niebla o lluvia. En este caso se recomienda disminuir la velocidad.
  • No sobrepasar los límites de velocidad establecidos.
  • No conducir de forma peligrosa y no adelantar otros vehículos en condiciones de escasa visibilidad.
  • Señalar siempre el cambio de carril o de dirección.
  • No tener el volumen de la música demasiado alto en el coche para poder escuchar los ruidos provenientes de la carretera.
  • Respetar el código vial; sobretodo los semáforos y los pasos de peatones.

Preguntas frecuentes sobre hábitos y medidas de seguridad para conducir correctamente

¿Cómo puedo evitar distracciones al conducir?

Para evitar distracciones al conducir, es importante mantener los ojos en la carretera en todo momento y evitar el uso de dispositivos electrónicos como teléfonos móviles mientras se conduce. También se deben evitar otras distracciones, como comer, beber o ajustar la radio, siempre que sea posible.

¿Qué debo hacer en caso de fatiga al volante?

En caso de fatiga al volante, es importante tomar descansos regulares durante viajes largos, evitar conducir cuando se sienta demasiado cansado y, si es posible, compartir la conducción con otro pasajero. Si la fatiga es severa, es mejor detenerse en un lugar seguro y descansar antes de continuar.

¿Cuál es la importancia de respetar las normas de tráfico?

Respetar las normas de tráfico es fundamental para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía. Esto incluye obedecer los semáforos, señales de tráfico, ceder el paso cuando sea necesario y seguir las indicaciones de los agentes de tráfico.

¿Cómo puedo mejorar mis habilidades de conducción?

Mejorar las habilidades de conducción requiere práctica constante y educación continua. Tomar cursos de conducción defensiva, participar en programas de entrenamiento avanzado para conductores y mantenerse al día con los cambios en las normativas de tráfico pueden ayudar a mejorar las habilidades de conducción.

 

Impuesto de transmisiones patrimoniales de un coche: cómo se calcula

Publicado el 18 de Diciembre de 2025 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos
Transmisiones Patrimoniales

Si estás pensando en comprar un coche de segunda mano, conviene que sepas que no solo tendrás que pagar el precio acordado con el vendedor. También hay una serie de gastos asociados al cambio de titularidad del vehículo. Entre ellos, uno de los más importantes es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, conocido como ITP.

Este impuesto es obligatorio cuando compras un coche usado a un particular. Forma parte de los trámites necesarios para formalizar la compraventa y poder poner el vehículo a tu nombre. A continuación te explicamos qué es, cómo se calcula, quién debe pagarlo y cómo hacerlo paso a paso.

Qué es el impuesto sobre transmisiones patrimoniales de un coche

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) es un tributo que se paga cuando se transmite la propiedad de un bien usado entre particulares. En el caso de los vehículos, se aplica cuando compras un coche, una moto o un ciclomotor de segunda mano a una persona física.

Si el vendedor es un concesionario o una empresa, no se paga ITP, ya que la operación está sujeta a IVA. Pero si la transacción es entre particulares, el comprador está obligado a liquidar este impuesto ante la Hacienda de su comunidad autónoma.

El ITP se regula en el Real Decreto Legislativo 1/1993, que aprueba la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. En el caso de los vehículos, su finalidad es que la Administración reciba una parte proporcional del valor del bien transmitido.

Es importante tener claro que el ITP es un requisito previo al cambio de titularidad del coche en la Dirección General de Tráfico (DGT). Hasta que no esté pagado, no podrás hacer la transferencia ni figurar como nuevo titular en el permiso de circulación.

Cómo se calcula el impuesto de transmisiones patrimoniales

El importe del ITP no es el mismo en todas las comunidades autónomas, ya que cada una aplica su propio tipo impositivo dentro de los márgenes permitidos por la ley. En general, el tipo suele situarse entre el 4% y el 8% del valor real del vehículo.

Para calcularlo, no se utiliza el precio de compraventa que figure en el contrato, sino el valor que la Administración da al coche según las tablas oficiales publicadas cada año por el Ministerio de Hacienda.

Estas tablas recogen el valor venal de los vehículos, es decir, su valor de mercado teniendo en cuenta su antigüedad, marca, modelo y versión. A partir de ese valor, se aplica un porcentaje de depreciación según los años que tenga el coche. Estos porcentajes están recogidos en una orden ministerial publicada cada año en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Cuantos más años tenga el vehículo, menor será este valor y, por tanto, menos pagarás de ITP.

Por ejemplo, si el valor venal de un coche de ocasión es de 20.000 euros y tiene 6 años, se aplica un coeficiente de depreciación del 28%, quedando en 5.600 euros. Si el tipo impositivo en tu comunidad autónoma es del 6%, el ITP a pagar sería de 336 euros.

Quién paga el impuesto de transmisiones patrimoniales de un coche​

El responsable de pagar el ITP es siempre el comprador, no el vendedor. Esto significa que, si compras un coche usado a un particular, tú debes presentar y abonar el impuesto ante la Hacienda autonómica correspondiente a tu lugar de residencia.

El vendedor por su parte, debe conservar una copia del contrato de compraventa y asegurarse de que el nuevo titular hace el cambio de nombre correctamente, ya que mientras el coche no esté a nombre del comprador, las posibles sanciones o impuestos seguirán llegando al antiguo titular.

Es importante que ambas partes firmen el contrato de compraventa por duplicado, indicando con claridad los datos del vehículo, el precio acordado, la fecha y los datos personales de comprador y vendedor. Este documento servirá como prueba ante Hacienda y la DGT.

Cómo pagar el ITP

El pago del ITP se realiza ante la Agencia Tributaria de la comunidad autónoma donde resida el comprador. El trámite puede hacerse de forma telemática, a través de la sede electrónica de la administración autonómica, o presencialmente en sus oficinas.

Los pasos habituales son:

  1. Rellenar el modelo correspondiente. Puedes hacerlo online (con certificado digital) o descargarlo para presentarlo en papel.
  2. Adjuntar la documentación necesaria: contrato de compraventa firmado por ambas partes, copia del DNI del comprador y del vendedor, y el permiso de circulación y la ficha técnica del vehículo.
  3. Pagar el importe del impuesto. Se puede hacer por banca electrónica o directamente en la entidad colaboradora.
  4. Guardar el justificante del pago. Es imprescindible para hacer el cambio de titularidad en la DGT.

Una vez pasado el ITP, tendrás que acudir a Tráfico para formalizar la transferencia del coche. En la Jefatura Provincial de la DGT te pedirán el justificante del pago del impuesto, el contrato de compraventa y el resto de la documentación del vehículo. Aunque lo más sencillo es realizar el trámite online.

Recuerda que, además, conviene comunicar la operación a tu compañía de seguros o revisar si el seguro actual del vehículo puede mantenerse o es necesario contratar uno nuevo antes de circular.

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Preguntas frecuentes 

¿Cuánto se paga de Impuesto de Transmisiones Patrimoniales por un coche?

Depende de la comunidad autónoma y del valor del vehículo según las tablas oficiales del Ministerio de Hacienda. Como referencia, el tipo aplicable suele estar entre el 4% y el 8%.

¿Cuándo no se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales de un coche?

No se paga cuando la compraventa se realiza entre una persona particular y un concesionario, ya que en ese caso el coche está sujeto a IVA. Tampoco se paga si se trata de una transmisión gratuita, como una herencia o donación, que se regula mediante otros impuestos (Sucesiones o Donaciones).

¿Cuánto se paga a Hacienda por transferir un coche?

Lo que se paga a Hacienda depende del valor venal del vehículo, del porcentaje de depreciación por antigüedad y del tipo impositivo de tu comunidad autónoma. A ello debes añadir la tasa de Tráfico por cambio de titularidad.

¿Cuánto te quita Hacienda por vender un coche en 6.500 €?

Si vendes un coche, no pagas el ITP. Sin embargo, si obtienes una ganancia respecto al precio al que lo compraste, deberás declararla como incremento patrimonial en el IRPF. Por ejemplo, si lo compraste por 5.000 € y lo vendes por 6.500 €, deberías declarar la diferencia (1.500 €) como beneficio.

¿Cuánto se paga por transferencia de vehículo?

En total, entre el impuesto de transmisiones y la tasa de la DGT, el coste medio ronda entre 150 y 400 euros, dependiendo del valor del coche y del tipo impositivo de tu comunidad.

¿Qué pasa si no pago el ITP de mi coche?

No podrás cambiar el titular del vehículo en Tráfico, ya que te pedirán el justificante del pago del impuesto. Además, Hacienda podría imponer recargos e intereses si el pago se realiza fuera de plazo. El plazo para presentarlo es de 30 días hábiles desde la fecha de la compraventa.