Impuesto de transmisiones patrimoniales de un coche: cómo se calcula

Publicado el 18 de Diciembre de 2025 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos
Transmisiones Patrimoniales

Si estás pensando en comprar un coche de segunda mano, conviene que sepas que no solo tendrás que pagar el precio acordado con el vendedor. También hay una serie de gastos asociados al cambio de titularidad del vehículo. Entre ellos, uno de los más importantes es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, conocido como ITP.

Este impuesto es obligatorio cuando compras un coche usado a un particular. Forma parte de los trámites necesarios para formalizar la compraventa y poder poner el vehículo a tu nombre. A continuación te explicamos qué es, cómo se calcula, quién debe pagarlo y cómo hacerlo paso a paso.

Qué es el impuesto sobre transmisiones patrimoniales de un coche

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) es un tributo que se paga cuando se transmite la propiedad de un bien usado entre particulares. En el caso de los vehículos, se aplica cuando compras un coche, una moto o un ciclomotor de segunda mano a una persona física.

Si el vendedor es un concesionario o una empresa, no se paga ITP, ya que la operación está sujeta a IVA. Pero si la transacción es entre particulares, el comprador está obligado a liquidar este impuesto ante la Hacienda de su comunidad autónoma.

El ITP se regula en el Real Decreto Legislativo 1/1993, que aprueba la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. En el caso de los vehículos, su finalidad es que la Administración reciba una parte proporcional del valor del bien transmitido.

Es importante tener claro que el ITP es un requisito previo al cambio de titularidad del coche en la Dirección General de Tráfico (DGT). Hasta que no esté pagado, no podrás hacer la transferencia ni figurar como nuevo titular en el permiso de circulación.

Cómo se calcula el impuesto de transmisiones patrimoniales

El importe del ITP no es el mismo en todas las comunidades autónomas, ya que cada una aplica su propio tipo impositivo dentro de los márgenes permitidos por la ley. En general, el tipo suele situarse entre el 4% y el 8% del valor real del vehículo.

Para calcularlo, no se utiliza el precio de compraventa que figure en el contrato, sino el valor que la Administración da al coche según las tablas oficiales publicadas cada año por el Ministerio de Hacienda.

Estas tablas recogen el valor venal de los vehículos, es decir, su valor de mercado teniendo en cuenta su antigüedad, marca, modelo y versión. A partir de ese valor, se aplica un porcentaje de depreciación según los años que tenga el coche. Estos porcentajes están recogidos en una orden ministerial publicada cada año en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Cuantos más años tenga el vehículo, menor será este valor y, por tanto, menos pagarás de ITP.

Por ejemplo, si el valor venal de un coche de ocasión es de 20.000 euros y tiene 6 años, se aplica un coeficiente de depreciación del 28%, quedando en 5.600 euros. Si el tipo impositivo en tu comunidad autónoma es del 6%, el ITP a pagar sería de 336 euros.

Quién paga el impuesto de transmisiones patrimoniales de un coche​

El responsable de pagar el ITP es siempre el comprador, no el vendedor. Esto significa que, si compras un coche usado a un particular, tú debes presentar y abonar el impuesto ante la Hacienda autonómica correspondiente a tu lugar de residencia.

El vendedor por su parte, debe conservar una copia del contrato de compraventa y asegurarse de que el nuevo titular hace el cambio de nombre correctamente, ya que mientras el coche no esté a nombre del comprador, las posibles sanciones o impuestos seguirán llegando al antiguo titular.

Es importante que ambas partes firmen el contrato de compraventa por duplicado, indicando con claridad los datos del vehículo, el precio acordado, la fecha y los datos personales de comprador y vendedor. Este documento servirá como prueba ante Hacienda y la DGT.

Cómo pagar el ITP

El pago del ITP se realiza ante la Agencia Tributaria de la comunidad autónoma donde resida el comprador. El trámite puede hacerse de forma telemática, a través de la sede electrónica de la administración autonómica, o presencialmente en sus oficinas.

Los pasos habituales son:

  1. Rellenar el modelo correspondiente. Puedes hacerlo online (con certificado digital) o descargarlo para presentarlo en papel.
  2. Adjuntar la documentación necesaria: contrato de compraventa firmado por ambas partes, copia del DNI del comprador y del vendedor, y el permiso de circulación y la ficha técnica del vehículo.
  3. Pagar el importe del impuesto. Se puede hacer por banca electrónica o directamente en la entidad colaboradora.
  4. Guardar el justificante del pago. Es imprescindible para hacer el cambio de titularidad en la DGT.

Una vez pasado el ITP, tendrás que acudir a Tráfico para formalizar la transferencia del coche. En la Jefatura Provincial de la DGT te pedirán el justificante del pago del impuesto, el contrato de compraventa y el resto de la documentación del vehículo. Aunque lo más sencillo es realizar el trámite online.

Recuerda que, además, conviene comunicar la operación a tu compañía de seguros o revisar si el seguro actual del vehículo puede mantenerse o es necesario contratar uno nuevo antes de circular.

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Preguntas frecuentes 

¿Cuánto se paga de Impuesto de Transmisiones Patrimoniales por un coche?

Depende de la comunidad autónoma y del valor del vehículo según las tablas oficiales del Ministerio de Hacienda. Como referencia, el tipo aplicable suele estar entre el 4% y el 8%.

¿Cuándo no se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales de un coche?

No se paga cuando la compraventa se realiza entre una persona particular y un concesionario, ya que en ese caso el coche está sujeto a IVA. Tampoco se paga si se trata de una transmisión gratuita, como una herencia o donación, que se regula mediante otros impuestos (Sucesiones o Donaciones).

¿Cuánto se paga a Hacienda por transferir un coche?

Lo que se paga a Hacienda depende del valor venal del vehículo, del porcentaje de depreciación por antigüedad y del tipo impositivo de tu comunidad autónoma. A ello debes añadir la tasa de Tráfico por cambio de titularidad.

¿Cuánto te quita Hacienda por vender un coche en 6.500 €?

Si vendes un coche, no pagas el ITP. Sin embargo, si obtienes una ganancia respecto al precio al que lo compraste, deberás declararla como incremento patrimonial en el IRPF. Por ejemplo, si lo compraste por 5.000 € y lo vendes por 6.500 €, deberías declarar la diferencia (1.500 €) como beneficio.

¿Cuánto se paga por transferencia de vehículo?

En total, entre el impuesto de transmisiones y la tasa de la DGT, el coste medio ronda entre 150 y 400 euros, dependiendo del valor del coche y del tipo impositivo de tu comunidad.

¿Qué pasa si no pago el ITP de mi coche?

No podrás cambiar el titular del vehículo en Tráfico, ya que te pedirán el justificante del pago del impuesto. Además, Hacienda podría imponer recargos e intereses si el pago se realiza fuera de plazo. El plazo para presentarlo es de 30 días hábiles desde la fecha de la compraventa.

Reventón en la rueda: ¿Lo cubre el seguro?

Publicado el 21 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos
Rueda pinchada

Un reventón en la rueda puede ocurrir en cualquier momento y poner en riesgo tu seguridad y la de los demás. Además, suele generar dudas sobre si el seguro de coche o moto se hace cargo del coste. La respuesta depende del tipo de seguro que tengas y de cómo se haya producido el incidente. Veamos qué se considera un reventón, qué seguros pueden cubrirlo y qué hacer si no tienes cobertura.

 

¿Qué se considera reventón?

Un reventón ocurre cuando un neumático explota o se rompe de manera repentina mientras circulas, provocando pérdida de presión inmediata y dificultando el control del vehículo. No todos los daños en los neumáticos se consideran reventón: un simple pinchazo o desgaste habitual no entra en esta categoría.

 

Diferencia entre pinchazo, reventón y daño accidental

  • Pinchazo: ocurre cuando un objeto punzante atraviesa la banda de rodadura. Habitualmente es reparable y no siempre se considera siniestro para el seguro.
     
  • Reventón: es una ruptura súbita del neumático, que puede deberse a presión inadecuada, desgaste extremo o un defecto del propio neumático. Es peligroso y requiere atención inmediata.
     
  • Daño accidental: incluye golpes fuertes contra bordillos o baches que deforman o rompen el neumático, y puede estar cubierto por algunos seguros a todo riesgo.

 

Cuándo se considera siniestro y cuándo no

Un reventón de neumático siempre se considera un siniestro, incluso si no causa daños a otras personas ni al vehículo. Esto se debe a que el neumático queda inservible y necesita ser reemplazado antes de volver a circular. La diferencia está en la cobertura contratada: si tu seguro incluye daños a neumáticos, la aseguradora puede hacerse cargo del coste. Si no tienes esa cobertura, aunque sea un siniestro, el gasto corre por tu cuenta. 

En cambio, un pinchazo leve o un daño superficial que se pueda reparar no se considera siniestro a efectos del seguro.

 

Qué tipos de seguro cubren un reventón en la rueda

No todos los seguros cubren los reventones de neumáticos. En general:

  • Seguro a terceros: no suele cubrir reventones, aunque sí los daños que se causen a terceros.
  • Seguro a todo riesgo (con o sin franquicia): depende de la compañía y de las condiciones contratadas, sí puede cubrir el reemplazo del neumático. O se puede contratar la cobertura como extra.
  • Coberturas adicionales: algunos seguros ofrecen extensión específica para neumáticos o daños accidentales, lo que puede incluir reventones.

Es importante leer la letra pequeña de la póliza y confirmar con la aseguradora si tu seguro incluye este tipo de cobertura.

 

Qué hacer si tu seguro no cubre el reventón

Si sufres un reventón y tu póliza no cubre neumáticos, sigue estos pasos para actuar de manera segura y eficiente:

  1. Mantén la calma y controla el vehículo
  2. Señaliza tu presencia
  3. Valora la posibilidad de cambiar la rueda
  4. Llama a asistencia en carretera
  5. Acude a un taller de confianza
  6. Revisa tu póliza y considera opciones

Sujeta el volante firmemente y reduce la velocidad de forma progresiva. Evita frenar de golpe y trata de apartarte a un lugar seguro, como el arcén o un área de descanso.

Enciende los intermitentes de emergencia y coloca la luz V16 de emergencia. Esto te protege tanto a ti como a otros conductores.

Si tienes rueda de repuesto en buen estado y sabes cómo hacerlo, sustituye el neumático. Asegúrate de que el vehículo esté en terreno estable, ponte el chaleco reflectante y utiliza el gato correctamente.

Si no puedes cambiar el neumático o no tienes rueda de repuesto, contacta con tu servicio de asistencia. Incluso sin cobertura de neumáticos, muchas aseguradoras ofrecen asistencia en carretera para llevar el vehículo al taller más cercano.

Una vez en el taller, reemplaza el neumático por uno nuevo. Comprueba también el estado de los otros neumáticos para evitar futuros reventones.

Tras el incidente, revisa tu seguro y valora si conviene incluir coberturas adicionales para neumáticos o daños accidentales, para no quedarte desprotegido en el futuro.

 

Consejos para mantener tus neumáticos en buen estado.

Aquí tienes algunas recomendaciones para conservar las ruedas en buen estado y evitar reventones, tengas o no cobertura en tu seguro: 

  • Comprobar la presión regularmente: mantén los neumáticos en la presión recomendada por el fabricante.
  • Revisar el desgaste: sustituye los neumáticos que muestren desgaste excesivo o deformaciones.
  • Evitar sobrecargar el vehículo: aumenta la probabilidad de reventón.
  • Revisar las ruedas antes de viajes largos: verifica que no haya grietas, cortes ni objetos incrustados en la banda de rodadura.
  • Cambiar neumáticos según antigüedad: aunque el dibujo sea suficiente, los neumáticos pierden propiedades con los años.

Con Génesis, la cobertura de neumáticos es opcional: tú decides si quieres incluirla y pagar solo por lo que necesitas.

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Preguntas frecuentes sobre cobertura del reventón de rueda

¿Qué hacer en caso de reventón de un neumático?

Detén el vehículo con cuidado, señaliza correctamente y cambia la rueda si tienes repuesto, o llama a asistencia en carretera.

 

¿Un reventón de neumático se considera un accidente?

Depende. Si provoca daños al vehículo o a terceros, se contabiliza como accidente para efectos del seguro.

 

¿Qué cubre el seguro de neumáticos?

Depende de la póliza. Algunos seguros a todo riesgo incluyen reventones o daños accidentales; los seguros a terceros, generalmente, no.

 

¿Cubre el seguro las ruedas rajadas?

Si la rotura es accidental y tu póliza incluye cobertura de daños, puede cubrirse; en seguros básicos normalmente no.

 

¿Cómo saber si es pinchazo o reventón?

Un pinchazo suele ser lento y localizado; un reventón es súbito, con pérdida inmediata de aire y posible daño estructural al neumático.

 

¿Qué debería hacer el conductor en caso de un reventón de neumático?

Mantener la calma, sujetar firmemente el volante, reducir velocidad progresivamente y apartarse a un lugar seguro para cambiar la rueda o pedir asistencia.