Errores que acortan la vida útil de la batería de tu coche

Publicado el 5 de Junio de 2023 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos

La batería de un coche puede durar unos cinco años, pero si cometes alguno de estos errores, es probable que tengas que sustituirla antes.  

¿Cuál es la duración de la batería del coche?

La vida útil de una batería suele oscilar entre los 3 y 5 años. No obstante, la duración de la batería del coche depende de diferentes factores, desde los cambios bruscos de temperatura a los cuales se vea sometida hasta el cuidado que le des y tus hábitos de conducción.

Si fuerzas los ciclos de arranque o añades elementos eléctricos que consumen más, contribuirás a acortar la vida de la batería. Dejar el coche aparcado durante mucho tiempo y dejar que la batería se descargue también afecta su capacidad de carga.

Los descuidos que suelen descargar la batería del coche

La batería desempeña un papel esencial en tu coche. Se encarga de aportar la energía necesaria al motor de arranque para que el coche pueda ponerse en marcha y alimenta los sistemas eléctricos y electrónicos, desde la radio hasta los faros o el cierre centralizado, cuando el vehículo está parado. 

Como norma, una batería dura unos cinco años, aunque ello dependerá del uso que le des al coche ya que circular por la ciudad suele consumir más la batería que hacer muchos kilómetros por carretera. Ciertos errores o despistes también pueden acortar su vida útil y obligarte a sustituir la batería antes de tiempo. 

Dejar aparcado el coche durante semanas sin encenderlo

Si no enciendes el coche durante semanas, la batería pagará las consecuencias. Es probable que se descargue pues, aunque el coche esté parado, algunos componentes electrónicos, como el reloj de la instrumentación, siguen consumiendo energía. Además, si la batería tiene más de dos años, dejar el coche aparcado puede ser el golpe de gracia. Por eso, lo ideal es arrancar el coche al menos cada 10 días y dejarlo encendido unos 15 minutos para que la batería se recargue.

Hacer recorridos demasiado cortos

Arrancar y parar el coche continuamente suele implicar un esfuerzo añadido para la mecánica y la batería en especial. La batería tendrá que suministrar más energía y si el trayecto es muy corto, no tendrá tiempo suficiente para recargarse con el funcionamiento del alternador. Por tanto, asegúrate de hacer al menos una vez al mes un trayecto más largo por carretera.

Dejar los faros encendidos

Dejar las luces del coche encendidas es un despiste bastante común que pagarás caro ya que a la mañana siguiente la batería estará completamente descargada. Recuerda además que en algunos coches, si aparcas y dejas activada la palanca de intermitente, las luces de estacionamiento se quedarán encendidas consumiendo la energía de la batería.

Olvidar accesorios conectados a la toma de potencia

Un descuido relativamente común consiste en dejar accesorios como el GPS, la cámara del salpicadero o el sistema calefactor de asientos conectados a la toma de potencia de 12 voltios del coche. El problema es que esta mantiene la fuente de alimentación encendida, aunque el motor está apagado, de manera que toma la energía de la batería.

No limpiar la batería

Sin el mantenimiento adecuado, la vida útil de la batería se acorta. En una batería sucia es más probable que se acumule la humedad y las sales sulfatadas que ella misma produce, lo cual acelerará el proceso de oxidación. Todo ello puede terminar afectando la eficacia de los ciclos y provocando descargas graduales. Para alargar la vida útil de la batería, solo tienes que limpiar los contactos y proteger los bornes con vaselina cada cierto tiempo.

Cuidados para alargar la duración de la batería del coche

¿Quieres alargar la duración de la batería de tu coche? Te damos algunos consejos prácticos para que funcione perfectamente durante el mayor tiempo posible.  

  • No fuerces innecesariamente el motor de arranque. Si tu coche no arranca a la primera, será mejor que no insistas pues así no solo estarías provocando un mayor desgaste del motor de arranque, sino que también reducirías la duración de la batería del coche. Toma un respiro y vuelve a intentarlo al cabo de unos segundos.
  • No dejes nada encendido cuando el motor esté parado. La costumbre de dejar la radio o las luces encendidas mientras el motor está parado terminará pasándole factura a la batería pues es la que proporciona esa energía eléctrica. Por tanto, si quieres alargar la duración de la batería del coche, será mejor que apagues todo cuando apagas el motor.
  • Enciende el motor con todo apagado. El mayor esfuerzo al que se somete la batería se produce al arrancar el coche. Si tienes encendido el aire acondicionado y la radio, ese consumo inicial será mayor y más rápido se descargará la batería, sobre todo si ya tiene algunos años.
  • Evita los trayectos cortos. La mayor demanda de energía a la batería se suele producir cuando arrancas. Después de unos minutos, el alternador comienza a recargar la batería. Sin embargo, si realizas trayectos muy cortos la batería no tendrá tiempo para cargarse por completo, lo cual terminará reduciendo su vida útil.
  • No dejes el coche parado durante mucho tiempo. Cuando dejas el coche parado la batería se va descargando. Con cada descarga completa la batería pierde vida útil, además de exponerse a la sulfatación, de manera que irá perdiendo paulatinamente su capacidad de carga. Por eso se recomienda recorrer al menos 30 kilómetros por carretera cada quince días. Si no vas a usar el coche durante un mes o más, deberías desconectar la batería.
  • Limpia los bornes. La suciedad en la unión de los bornes produce una resistencia que termina afectando el arranque y reduce la eficacia del sistema eléctrico. Para limpiar esa costra blanca, que no es más que un exceso de sulfato y polvo, puedes usar agua del grifo con bicarbonato. Deja actuar esa mezcla durante unos minutos y luego frota con un cepillo metálico. Aclara con agua y seca con un paño. Puedes aplicar una capa fina de vaselina en los bornes como medida de protección para reducir la sulfatación.

Para una mayor tranquilidad, puedes contar con un seguro de coche que incluya el servicio de asistencia desde el kilómetro cero, por si tu batería te juega una mala pasada. En Génesis puedes calcular el seguro de tu coche y te enviaremos un presupuesto personalizado.

Para evitar problemas con la batería, es fundamental seguir estos consejos y contar con un seguro que te asista en caso de imprevistos. Con el seguro de coche de Génesis, dispondrás de asistencia en carretera desde el kilómetro 0, para que un fallo en la batería no interrumpa tu viaje.

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Impuesto de transmisiones patrimoniales de un coche: cómo se calcula

Publicado el 18 de Diciembre de 2025 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos
Transmisiones Patrimoniales

Si estás pensando en comprar un coche de segunda mano, conviene que sepas que no solo tendrás que pagar el precio acordado con el vendedor. También hay una serie de gastos asociados al cambio de titularidad del vehículo. Entre ellos, uno de los más importantes es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, conocido como ITP.

Este impuesto es obligatorio cuando compras un coche usado a un particular. Forma parte de los trámites necesarios para formalizar la compraventa y poder poner el vehículo a tu nombre. A continuación te explicamos qué es, cómo se calcula, quién debe pagarlo y cómo hacerlo paso a paso.

Qué es el impuesto sobre transmisiones patrimoniales de un coche

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) es un tributo que se paga cuando se transmite la propiedad de un bien usado entre particulares. En el caso de los vehículos, se aplica cuando compras un coche, una moto o un ciclomotor de segunda mano a una persona física.

Si el vendedor es un concesionario o una empresa, no se paga ITP, ya que la operación está sujeta a IVA. Pero si la transacción es entre particulares, el comprador está obligado a liquidar este impuesto ante la Hacienda de su comunidad autónoma.

El ITP se regula en el Real Decreto Legislativo 1/1993, que aprueba la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. En el caso de los vehículos, su finalidad es que la Administración reciba una parte proporcional del valor del bien transmitido.

Es importante tener claro que el ITP es un requisito previo al cambio de titularidad del coche en la Dirección General de Tráfico (DGT). Hasta que no esté pagado, no podrás hacer la transferencia ni figurar como nuevo titular en el permiso de circulación.

Cómo se calcula el impuesto de transmisiones patrimoniales

El importe del ITP no es el mismo en todas las comunidades autónomas, ya que cada una aplica su propio tipo impositivo dentro de los márgenes permitidos por la ley. En general, el tipo suele situarse entre el 4% y el 8% del valor real del vehículo.

Para calcularlo, no se utiliza el precio de compraventa que figure en el contrato, sino el valor que la Administración da al coche según las tablas oficiales publicadas cada año por el Ministerio de Hacienda.

Estas tablas recogen el valor venal de los vehículos, es decir, su valor de mercado teniendo en cuenta su antigüedad, marca, modelo y versión. A partir de ese valor, se aplica un porcentaje de depreciación según los años que tenga el coche. Estos porcentajes están recogidos en una orden ministerial publicada cada año en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Cuantos más años tenga el vehículo, menor será este valor y, por tanto, menos pagarás de ITP.

Por ejemplo, si el valor venal de un coche de ocasión es de 20.000 euros y tiene 6 años, se aplica un coeficiente de depreciación del 28%, quedando en 5.600 euros. Si el tipo impositivo en tu comunidad autónoma es del 6%, el ITP a pagar sería de 336 euros.

Quién paga el impuesto de transmisiones patrimoniales de un coche​

El responsable de pagar el ITP es siempre el comprador, no el vendedor. Esto significa que, si compras un coche usado a un particular, tú debes presentar y abonar el impuesto ante la Hacienda autonómica correspondiente a tu lugar de residencia.

El vendedor por su parte, debe conservar una copia del contrato de compraventa y asegurarse de que el nuevo titular hace el cambio de nombre correctamente, ya que mientras el coche no esté a nombre del comprador, las posibles sanciones o impuestos seguirán llegando al antiguo titular.

Es importante que ambas partes firmen el contrato de compraventa por duplicado, indicando con claridad los datos del vehículo, el precio acordado, la fecha y los datos personales de comprador y vendedor. Este documento servirá como prueba ante Hacienda y la DGT.

Cómo pagar el ITP

El pago del ITP se realiza ante la Agencia Tributaria de la comunidad autónoma donde resida el comprador. El trámite puede hacerse de forma telemática, a través de la sede electrónica de la administración autonómica, o presencialmente en sus oficinas.

Los pasos habituales son:

  1. Rellenar el modelo correspondiente. Puedes hacerlo online (con certificado digital) o descargarlo para presentarlo en papel.
  2. Adjuntar la documentación necesaria: contrato de compraventa firmado por ambas partes, copia del DNI del comprador y del vendedor, y el permiso de circulación y la ficha técnica del vehículo.
  3. Pagar el importe del impuesto. Se puede hacer por banca electrónica o directamente en la entidad colaboradora.
  4. Guardar el justificante del pago. Es imprescindible para hacer el cambio de titularidad en la DGT.

Una vez pasado el ITP, tendrás que acudir a Tráfico para formalizar la transferencia del coche. En la Jefatura Provincial de la DGT te pedirán el justificante del pago del impuesto, el contrato de compraventa y el resto de la documentación del vehículo. Aunque lo más sencillo es realizar el trámite online.

Recuerda que, además, conviene comunicar la operación a tu compañía de seguros o revisar si el seguro actual del vehículo puede mantenerse o es necesario contratar uno nuevo antes de circular.

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Preguntas frecuentes 

¿Cuánto se paga de Impuesto de Transmisiones Patrimoniales por un coche?

Depende de la comunidad autónoma y del valor del vehículo según las tablas oficiales del Ministerio de Hacienda. Como referencia, el tipo aplicable suele estar entre el 4% y el 8%.

¿Cuándo no se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales de un coche?

No se paga cuando la compraventa se realiza entre una persona particular y un concesionario, ya que en ese caso el coche está sujeto a IVA. Tampoco se paga si se trata de una transmisión gratuita, como una herencia o donación, que se regula mediante otros impuestos (Sucesiones o Donaciones).

¿Cuánto se paga a Hacienda por transferir un coche?

Lo que se paga a Hacienda depende del valor venal del vehículo, del porcentaje de depreciación por antigüedad y del tipo impositivo de tu comunidad autónoma. A ello debes añadir la tasa de Tráfico por cambio de titularidad.

¿Cuánto te quita Hacienda por vender un coche en 6.500 €?

Si vendes un coche, no pagas el ITP. Sin embargo, si obtienes una ganancia respecto al precio al que lo compraste, deberás declararla como incremento patrimonial en el IRPF. Por ejemplo, si lo compraste por 5.000 € y lo vendes por 6.500 €, deberías declarar la diferencia (1.500 €) como beneficio.

¿Cuánto se paga por transferencia de vehículo?

En total, entre el impuesto de transmisiones y la tasa de la DGT, el coste medio ronda entre 150 y 400 euros, dependiendo del valor del coche y del tipo impositivo de tu comunidad.

¿Qué pasa si no pago el ITP de mi coche?

No podrás cambiar el titular del vehículo en Tráfico, ya que te pedirán el justificante del pago del impuesto. Además, Hacienda podría imponer recargos e intereses si el pago se realiza fuera de plazo. El plazo para presentarlo es de 30 días hábiles desde la fecha de la compraventa.