Reventón en la rueda: ¿Lo cubre el seguro?

Publicado el 21 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 5 minutos
Rueda pinchada

Un reventón en la rueda puede ocurrir en cualquier momento y poner en riesgo tu seguridad y la de los demás. Además, suele generar dudas sobre si el seguro de coche o moto se hace cargo del coste. La respuesta depende del tipo de seguro que tengas y de cómo se haya producido el incidente. Veamos qué se considera un reventón, qué seguros pueden cubrirlo y qué hacer si no tienes cobertura.

 

¿Qué se considera reventón?

Un reventón ocurre cuando un neumático explota o se rompe de manera repentina mientras circulas, provocando pérdida de presión inmediata y dificultando el control del vehículo. No todos los daños en los neumáticos se consideran reventón: un simple pinchazo o desgaste habitual no entra en esta categoría.

 

Diferencia entre pinchazo, reventón y daño accidental

  • Pinchazo: ocurre cuando un objeto punzante atraviesa la banda de rodadura. Habitualmente es reparable y no siempre se considera siniestro para el seguro.
     
  • Reventón: es una ruptura súbita del neumático, que puede deberse a presión inadecuada, desgaste extremo o un defecto del propio neumático. Es peligroso y requiere atención inmediata.
     
  • Daño accidental: incluye golpes fuertes contra bordillos o baches que deforman o rompen el neumático, y puede estar cubierto por algunos seguros a todo riesgo.

 

Cuándo se considera siniestro y cuándo no

Un reventón de neumático siempre se considera un siniestro, incluso si no causa daños a otras personas ni al vehículo. Esto se debe a que el neumático queda inservible y necesita ser reemplazado antes de volver a circular. La diferencia está en la cobertura contratada: si tu seguro incluye daños a neumáticos, la aseguradora puede hacerse cargo del coste. Si no tienes esa cobertura, aunque sea un siniestro, el gasto corre por tu cuenta. 

En cambio, un pinchazo leve o un daño superficial que se pueda reparar no se considera siniestro a efectos del seguro.

 

Qué tipos de seguro cubren un reventón en la rueda

No todos los seguros cubren los reventones de neumáticos. En general:

  • Seguro a terceros: no suele cubrir reventones, aunque sí los daños que se causen a terceros.
  • Seguro a todo riesgo (con o sin franquicia): depende de la compañía y de las condiciones contratadas, sí puede cubrir el reemplazo del neumático. O se puede contratar la cobertura como extra.
  • Coberturas adicionales: algunos seguros ofrecen extensión específica para neumáticos o daños accidentales, lo que puede incluir reventones.

Es importante leer la letra pequeña de la póliza y confirmar con la aseguradora si tu seguro incluye este tipo de cobertura.

 

Qué hacer si tu seguro no cubre el reventón

Si sufres un reventón y tu póliza no cubre neumáticos, sigue estos pasos para actuar de manera segura y eficiente:

  1. Mantén la calma y controla el vehículo
  2. Señaliza tu presencia
  3. Valora la posibilidad de cambiar la rueda
  4. Llama a asistencia en carretera
  5. Acude a un taller de confianza
  6. Revisa tu póliza y considera opciones

Sujeta el volante firmemente y reduce la velocidad de forma progresiva. Evita frenar de golpe y trata de apartarte a un lugar seguro, como el arcén o un área de descanso.

Enciende los intermitentes de emergencia y coloca la luz V16 de emergencia. Esto te protege tanto a ti como a otros conductores.

Si tienes rueda de repuesto en buen estado y sabes cómo hacerlo, sustituye el neumático. Asegúrate de que el vehículo esté en terreno estable, ponte el chaleco reflectante y utiliza el gato correctamente.

Si no puedes cambiar el neumático o no tienes rueda de repuesto, contacta con tu servicio de asistencia. Incluso sin cobertura de neumáticos, muchas aseguradoras ofrecen asistencia en carretera para llevar el vehículo al taller más cercano.

Una vez en el taller, reemplaza el neumático por uno nuevo. Comprueba también el estado de los otros neumáticos para evitar futuros reventones.

Tras el incidente, revisa tu seguro y valora si conviene incluir coberturas adicionales para neumáticos o daños accidentales, para no quedarte desprotegido en el futuro.

 

Consejos para mantener tus neumáticos en buen estado.

Aquí tienes algunas recomendaciones para conservar las ruedas en buen estado y evitar reventones, tengas o no cobertura en tu seguro: 

  • Comprobar la presión regularmente: mantén los neumáticos en la presión recomendada por el fabricante.
  • Revisar el desgaste: sustituye los neumáticos que muestren desgaste excesivo o deformaciones.
  • Evitar sobrecargar el vehículo: aumenta la probabilidad de reventón.
  • Revisar las ruedas antes de viajes largos: verifica que no haya grietas, cortes ni objetos incrustados en la banda de rodadura.
  • Cambiar neumáticos según antigüedad: aunque el dibujo sea suficiente, los neumáticos pierden propiedades con los años.

Con Génesis, la cobertura de neumáticos es opcional: tú decides si quieres incluirla y pagar solo por lo que necesitas.

TE INTERESA:

 

Preguntas frecuentes sobre cobertura del reventón de rueda

¿Qué hacer en caso de reventón de un neumático?

Detén el vehículo con cuidado, señaliza correctamente y cambia la rueda si tienes repuesto, o llama a asistencia en carretera.

 

¿Un reventón de neumático se considera un accidente?

Depende. Si provoca daños al vehículo o a terceros, se contabiliza como accidente para efectos del seguro.

 

¿Qué cubre el seguro de neumáticos?

Depende de la póliza. Algunos seguros a todo riesgo incluyen reventones o daños accidentales; los seguros a terceros, generalmente, no.

 

¿Cubre el seguro las ruedas rajadas?

Si la rotura es accidental y tu póliza incluye cobertura de daños, puede cubrirse; en seguros básicos normalmente no.

 

¿Cómo saber si es pinchazo o reventón?

Un pinchazo suele ser lento y localizado; un reventón es súbito, con pérdida inmediata de aire y posible daño estructural al neumático.

 

¿Qué debería hacer el conductor en caso de un reventón de neumático?

Mantener la calma, sujetar firmemente el volante, reducir velocidad progresivamente y apartarse a un lugar seguro para cambiar la rueda o pedir asistencia.

¿Qué es el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS)?

Publicado el 15 de Enero de 2026 by Raquel Barbadillo, Copywriter especializada en comunicación sostenible
Tiempo de lectura estimado: 7 minutos
Dos personas dándose la mano

Si conduces, seguramente has oído hablar alguna vez del Consorcio de Compensación de Seguros, aunque puede que no tengas del todo claro qué hace o cuándo interviene. Lo cierto es que esta entidad pública tiene un papel muy importante: garantiza que, aunque un coche no tenga seguro o una compañía aseguradora no pueda hacerse cargo, las víctimas de un accidente no se queden sin indemnización.

En otras palabras, el Consorcio es una especie de «red de seguridad» del sistema asegurador español. Está ahí para protegerte cuando ocurre algo fuera de lo normal: un vehículo sin póliza te causa daños, el conductor responsable se da a la fuga o incluso cuando tu propia aseguradora entra en liquidación.

Conocer cómo funciona el Consorcio, en qué casos actúa y cómo contactar con él te puede ahorrar muchos quebraderos de cabeza si alguna vez te ves en una situación así.

 

¿Qué es el Consorcio de Compensación de Seguros en el Seguro de Automóviles (CSS)? 

El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) es una entidad pública empresarial con más de seis décadas de andadura. Está adscrita al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad mediante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y la inmensa mayoría de las compañías aseguradoras españolas se han sumado a la misma. Cumple diferentes funciones, entre ellas dar cobertura a los riesgos extraordinarios y asumir el seguro obligatorio de coches. 

En España, todos los vehículos deben tener al menos un seguro de responsabilidad civil para poder circular. Sin embargo, las aseguradoras no aceptan todo tipo de coches. Dado que el Estado no puede obligarlas a asumir determinados riesgos, el Consorcio de Compensación de Seguros ejerce como asegurador directo de los vehículos que son rechazados en el sector privado. Aunque solo lo hace excepcionalmente, porque su función principal es la de ser un fondo de garantía.

Esta entidad también se encarga de gestionar el Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA), gracias al cual las personas implicadas en un accidente de tráfico pueden averiguar rápidamente la entidad aseguradora que cubre la responsabilidad civil de cada uno de los vehículos implicados. 

El CSS también colabora con la Dirección General de Tráfico, por lo que supervisa la obligación de todos los propietarios de vehículos de suscribir y mantener en vigor un seguro de coche.

 

Cómo contactar con el Consorcio de Compensación de Seguros

Si necesitas ponerte en contacto con el Consorcio de Compensación de Seguros, puedes hacerlo de varias formas. La más rápida es a través de su sede electrónica, en la web oficial www.consorseguros.es, donde podrás consultar expedientes, presentar reclamaciones o solicitar indemnizaciones.

También puedes llamar al 900 222 665, un teléfono gratuito de atención al ciudadano, o acudir presencialmente.

En caso de accidente o daños extraordinarios, es importante tener a mano la matrícula del vehículo, los datos del siniestro y tu póliza, ya que el personal del Consorcio te pedirá esa información para iniciar los trámites.

 

¿En qué casos el CSS asume la cobertura del accidente? 

Básicamente, el Consorcio de Compensación de Seguros cubre un accidente cuando este ha sido causado por un coche desconocido, robado o sin seguro. 

También puede cubrirte cuando sufres un accidente y el otro conductor se da a la fuga, en cuyo caso tendrás que reclamar tú (o tu compañía de seguros) la indemnización directamente al CSS. 

Principales situaciones que cubre el Consorcio de Compensación de Seguros

El Consorcio interviene en una serie de casos muy concretos, tanto en el ámbito de los vehículos como en el de los riesgos extraordinarios. Las situaciones más habituales son:

  • Accidentes causados por vehículos sin seguro: si un coche sin póliza provoca daños personales o materiales, el Consorcio asume el pago de las indemnizaciones a las víctimas.
  • Vehículos robados o desconocidos: cuando no se puede identificar al responsable o se demuestra que el vehículo fue robado, el Consorcio se hace cargo de los daños.
  • Aseguradoras en quiebra: si la compañía de seguros de un conductor entra en concurso de acreedores, el CCS responde a las reclamaciones y mantiene las coberturas hasta la fecha de vencimiento de la póliza.
  • Fuga del responsable: si sufres un accidente y el otro conductor se da a la fuga, el Consorcio puede cubrirte siempre que se acredite que el vehículo implicado no fue identificado.

 

¿Qué otras situaciones cubre el Consorcio de Compensación de Seguros?

Además de los accidentes de tráfico, el Consorcio también protege frente a los llamados riesgos extraordinarios, que son aquellos que las aseguradoras privadas no cubren de forma habitual.

Entre ellos se incluyen los fenómenos naturales como inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas o tempestades ciclónicas, así como los actos de terrorismo, motines o disturbios populares.

En estos casos, el Consorcio indemniza tanto a particulares como a empresas que tengan un seguro con cobertura de daños a bienes o de personas (como el seguro de hogar o de coche). Eso sí, para recibir esta compensación, la póliza debe estar en vigor y la prima correctamente pagada en el momento del siniestro.

 

¿Qué trámites debo seguir para solicitar la indemnización? 

El primer requisito para solicitar una indemnización al CSS es contar al menos con un seguro de coche (como mínimo, el básico a terceros). Por tanto, lo más sencillo y cómodo es contactar con tu aseguradora para que tramite la reclamación.

Si decides presentar la reclamación por tu cuenta, puedes hacerlo a través de su web, pero necesitarás un certificado o DNI electrónico. También tendrás que adjuntar una serie de documentos que varían según el tipo de siniestro y los daños sufridos. 

Los documentos más comunes que suele solicitar el CSS son: 

  • El atestado.
  • El informe médico o forense en caso de lesiones.
  • Rellenar una hoja de comunicación de daños.
  • Y el recibo de la prima pagado que demuestra que tienes derecho a la indemnización.

Luego, el Consorcio enviará un perito para que valore los daños personales y materiales y determine el importe al que tienes derecho. Una vez que se ha abierto el caso, puedes ir consultando el estado del expediente en su sitio web.

TE INTERESA:

 

Preguntas frecuentes sobre el Consorcio de Compensación de Seguros

¿Qué cubre el Consorcio de Compensación de Seguros?

Cubre los daños derivados de accidentes provocados por vehículos sin seguro, robados o no identificados, así como los siniestros causados por riesgos extraordinarios como inundaciones o actos de terrorismo.

 

¿Quién está detrás del Consorcio de Seguros?

Es un organismo público adscrito al Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, bajo la supervisión de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

 

¿Cómo puedo contactar con el Consorcio de Seguros?

Puedes hacerlo a través de su web oficial www.consorseguros.es, por teléfono al 900 222 665, o acudiendo a cualquiera de sus delegaciones territoriales.

 

¿Cómo reclamar al Consorcio de Compensación de Seguros?

La reclamación se puede presentar online mediante certificado digital o DNI electrónico, o a través de tu aseguradora si prefieres que gestione el trámite.

 

¿Quiénes tienen derecho a recibir una indemnización?

Todas las personas que sufran daños personales o materiales y cumplan con los requisitos establecidos: tener una póliza en vigor y que el siniestro se haya producido en alguna de las situaciones que cubre el Consorcio.

 

¿Cuándo actúa el Consorcio de Compensación de Seguros?

Actúa cuando no hay una aseguradora privada responsable del siniestro o cuando se trata de incidentes excepcionales que están fuera de las coberturas estándar.